Ecommerce: FedEx afronta un invierno de pesadilla

Casi 2 años después de la pandemia, FedEx parece estar en la cresta de la ola.

A cierre del último año fiscal, en junio, el director de operaciones Raj Subramaniam calificó el año pasado de «crucial», destacando un récord de ingresos y beneficios. FedEx Ground, la filial de transporte terrestre, registró el trimestre más rentable en la historia de la empresa a principios de este año.

Banner_frasco-suscripcion-800x250

Sin embargo, los expertos del sector afirman que el aumento de las compras por Internet como consecuencia de la pandemia del COVID-19 podría estar ocultando problemas no resueltos que han afectado al gigante del transporte durante años.

Y estos problemas, sin un cambio de rumbo importante, podrían llevar a FedEx a vivir una pesadilla.

Antes de la pandemia, FedEx se encontraba en una situación precaria. El auge del comercio electrónico estaba desplazando el grueso de la demanda de entregas de paquetes de las empresas a los hogares.

FedEx no había hecho lo suficiente para copar el mercado de las las entregas a domicilio, que realizaban de forma menos eficiente que la competencia, y eso se hizo patente en sus resultados.

El margen bruto cayó de forma constante trimestre tras trimestre desde 2016 hasta que llegó la pandemia, y el precio de las acciones siguió cayendo.

En el último trimestre de 2019, se registró uno de los descensos en la rentabilidad más dramáticos de la historia de FedEx.

De cara a la temporada de envíos navideños de ese año, el coste de trasladar cada paquete aumentó un 6%, mientras que los ingresos por cada paquete se mantuvieron planos.

Para reducir los costes, la empresa ofreció prejubilaciones, puso fin a su plan de pensiones para los nuevos empleados y aparcó sus aviones.

«No estoy satisfecho con nuestros resultados financieros», dijo Subramaniam en la presentación de resultados de diciembre de 2019.

Las oportunidades, y el negocio, que vinieron con la pandemia

La pandemia aceleró 3 años el crecimiento del negocio de paquetería respecto a las previsiones de FedEx. También brindó a FedEx la oportunidad de tomar impulso a través de 2 mecanismos.

En primer lugar, la empresa pudo suspender sus garantías de entrega a tiempo a finales de marzo de 2020. Estas han sido restablecida parcialmente hace no mucho, aunque no en los envíos terrestres básicos. Algunos expertos del sector cree que esta garantía no volverá nunca.

En segundo lugar, FedEx aplicó recargos por picos de tráfico a prácticamente todos los paquetes. En junio de 2020, la directora de Marketing de FedEx, Brie Carere, calificó esos recargos como «la nueva normalidad».

Pero, poco después, la velocidad de entrega de la empresa empeoró.

Antes de la pandemia, la puntualidad del 95% o más era prácticamente un hecho para FedEx y UPS, los 2 gigantes del transporte en EEUU, dice Matthew Hertz, cofundador de la consultora de comercio electrónico Second Marathon y antiguo especialista en operaciones de Birchbox.

Con datos recientes que sitúan la tasa de puntualidad en las entregas de FedEx en el 87%, Hertz calificó de «chocante» el rendimiento de FedEx en 2021.

Es una caída llamativa para una empresa que labró su reputación a base de eslóganes como «Si es importante, envíalo con Federal Express».

Esto es un problema para las empresas de comercio minorista, que normalmente se preocupan mucho más por la puntualidad que por el coste de los envíos, explica Ashley Dellinger, vicepresidenta de Transformación digital de la plataforma de software de última milla OneRail.

Es otro de los motivos que hacen que FedEx haya podido salir de la pandemia más debilitada.

El porqué de la ralentización en las entregas

Antes de que llegara el COVID-19, FedEx hizo una gran apuesta por el futuro de su red de reparto que podría explicar en parte su reciente desaceleración.

La empresa cambió la forma de tratar su servicio de entrega más barato y lento. En lugar de entregar estos paquetes al Servicio Postal de EEUU para su entrega final, ahora entrega la mayoría de estos paquetes en la puerta de las casas.

La medida pretendía hacer más eficiente a FedEx, ya que un mayor número de entregas por parada y más paradas por milla hacen que cada una sea más rentable.

Los expertos en logística dicen que esos paquetes adicionales, combinados con el volumen de la pandemia, han contribuido a ralentizar las entregas de FedEx.

Carere explica a Business Insider que, a largo plazo, era la decisión correcta, pero «a medida que crecemos, sin duda, el crecimiento ejerce presión sobre los niveles de servicio».

El crecimiento de FedEx, además, añade una capacidad de entrega muy necesaria para el sector del comercio electrónico, en contraste con su rival UPS, que está seleccionando cuidadosamente los paquetes bajo la dirección de la consejera delegada Carol Tomé.

FedEx se ha comprometido a gastar 7.200 millones de dólares (6.363 millones de euros) para apuntalar su red en el próximo año.

Además, está revisando la tecnología detrás de las estimaciones de entrega para que, aunque las entregas sean más lentas de lo previsto, los consumidores tengan al menos una idea exacta de cuándo llegarán.

Un escenario de pesadilla a las puertas de Navidad

Sin embargo, sea cual sea la causa, los clientes de FedEx están cada vez más frustrados con un servicio más caro y menos fiable.

«He oído decir a algunas marcas que han tenido problemas con FedEx y que han hecho cambios en los últimos meses», relata Hertz. «Cuanto más tiempo continúe FedEx con un rendimiento pobre, más prevalecerá en la mente de los clientes que no son fiables».

Además, la atonía de FedEx está reforzando a una serie de nuevos competidores.

«Estamos empezando a ver que los efectos de los problemas de puntualidad y el aumento de precios de FedEx benefician a empresas de reparto de última milla como nosotros», comenta Nancy Korayim, fundadora del servicio de reparto Metrospeedy de FedEx, con sede en Nueva York.

Según los expertos del sector, para cuando el crecimiento del comercio electrónico se estabilice y los minoristas tengan más libertad para elegir con quién realizan los envíos en lugar de buscar cualquier camión disponible, FedEx podría haber perdido definitivamente su brillo.

En este escenario de pesadilla, FedEx perdería su lugar en un duopolio de 50 años que ha mantenido con UPS.

El gasto y la inversión en tecnología podrían ayudar a evitar el peor de los escenarios, dice Nate Skiver, fundador de LPF Spend Management y antiguo director de logística de Gap.

«Los servicios de FedEx siguen siendo muy respetados, en general, ya que han proporcionado un servicio rápido y constante en competencia con UPS durante muchos años. Pero creo que el hecho de que sus problemas se prolonguen ha hecho que unas cuantas empresas y usuarios cambien de opinión sobre ellos», explica Skiver.

«Los retailers pueden soportar un sistema de retrasos persistentes en sus entregas solo durante cierto tiempo», alerta.


Reciba las últimas noticias de la industria en su casilla:

Suscribirse ✉