Claudia Pichuante: La ecuación laboral que nos dejó la pandemia

ecuación laboral que nos dejó la pandemia

La «vuelta al trabajo» y el «futuro del trabajo» son dos ideas muy diferentes. La mayoría de las empresas ya ha imaginado la vuelta al trabajo. Un estudio reciente de Accenture mostró que 63% de las organizaciones de alto crecimiento ya han adoptado un modelo laboral «productivo en cualquier lugar» en el que están optimizando los recursos. Pero ¿cómo será la ecuación laboral que nos dejó la pandemia?.

El ingenio humano y la tecnología se unen para cambiar la forma de trabajar. La inteligencia artificial, la automatización y otras tecnologías están potenciando el trabajo de los humanos y, en muchos sentidos, elevando el nivel de lo que las empresas pueden lograr. Esta poderosa combinación de personas y tecnología ha ayudado a resolver muchos de los retos de las personas, pero no podemos dejar de satisfacer las necesidades de los trabajadores como individuos.

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Elementos a considerar

Los trabajadores necesitan hoy saber que los líderes son conscientes de los requisitos de una fuerza laboral humana + tecnológica en rápida evolución que requerirá nuevos modelos de interacción, funciones, sistemas de apoyo y trayectorias profesionales. En este contexto, hay tres elementos clave a tomar en cuenta.

En primer lugar, está el diseño. En el entorno de trabajo híbrido de hoy, debemos dar una segunda mirada a los puestos de trabajo, por ejemplo, cómo los diseñamos, cómo utilizamos la tecnología para potenciar las habilidades y encontrar a las personas adecuadas para ocupar los puestos, y cómo creamos recompensas. Los líderes deben tener en cuenta factores como la flexibilidad de horarios o la posibilidad de trabajar a distancia o en persona. Además, deben ser conscientes de las habilidades necesarias para desempeñar cada función. Tener en cuenta cómo la combinación de seres humanos y tecnología ha cambiado drásticamente ciertas funciones y seguirá haciéndolo en el futuro.

Eficacia y productividad

El segundo elemento clave son las preferencias de las personas. Las empresas deben hoy proporcionar servicios y oportunidades en consonancia con las preferencias de los colaboradores. Cuando utilizamos la tecnología para ayudar a personalizar las experiencias laborales, las personas pueden ser más eficaces y productivas en el trabajo. La analítica de la fuerza laboral puede ayudar a comprender las aspiraciones profesionales y los comportamientos y prácticas subyacentes que tienen lugar debido a la cultura y las políticas de la empresa. Cuando los líderes entienden las preferencias de los trabajadores, también pueden crear más valor a través de equipos dinámicos y modelos de trabajo flexibles que permitan a las personas prosperar.

Finalmente, está la gestión. Una vez que se han reexaminado y rediseñado los puestos de trabajo y se conocen las preferencias de los colaboradores, es el momento de optimizar el trabajo que se realiza. Por ejemplo, las organizaciones deben estudiar cómo la optimización de los horarios puede ayudar a aumentar la eficiencia y la productividad. En un modelo híbrido, cuando algunas personas están en casa y otras trabajan en la oficina, ¿cómo pueden reinventarse los procesos para permitir una mejor colaboración y más rápida? Una de las respuestas es que la pandemia ha introducido nuevas soluciones basadas en la tecnología que pueden ayudar a los equipos a colaborar más estrechamente, independientemente de dónde trabajen.

Ninguna empresa resolverá la ecuación tecnología + ingenio humano de la noche a la mañana, pero las empresas pueden empezar a dar forma al futuro del trabajo, observando estos componentes críticos bajo un nuevo prisma.


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