Tomorrow Foods busca revolucionar los hábitos de consumo

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Tomorrow Foods busca obtener aislados proteicos para venderlos a la industria de alimentos como insumo en la producción de análogos cárnicos, lácteos o batidos usados en la actividad deportiva.

Comer ya no es lo mismo. Las elecciones alimenticias que se hacen son distintas a las que se hacían otrora. Hoy, no sólo se tiene en cuenta una necesidad fisiológica, pensando en la supervivencia (al igual que, por ejemplo, respirar). También se piensa en qué comer y se analiza cómo fue producido aquello que se lleva al plato. Hoy, podría decirse que hay una motivación multifactorial a la hora de elegir alimentos, los consumidores piensan en nutrirse, en su salud y en la del planeta.

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Este empoderamiento que han tenido los consumidores acercándose a las góndolas del mundo (incluso comprando comida de manera virtual), ha revolucionado a la industria alimentaria (que ha tenido que hacer costosos estudios y análisis para entender qué quieren sus clientes y luego llevarlo a la práctica), pero también obligó a los productores agropecuarios a repensar los saberes legados por generaciones entre sus familias.

“El mundo pide alimentos sabrosos, saludables y sustentables, las proteínas vegetales son una solución a esa demanda, y acá las podemos producir, faltaba transformar esos granos en comida con valor agregado y eso fue lo que buscamos”, contó Agustín Belloso, CEO y co fundador de Tomorrow Foods, una empresa argentina que busca obtener aislados proteicos para venderlos a la industria de alimentos como insumo en la producción de análogos cárnicos, lácteos o batidos usados en la actividad deportiva. Un aislado proteico contiene 90% de proteínas.

Agustín se crio como acompañante de su padre, ni más ni menos que César Belloso (por si hay algún despistado, pionero fundador de AAPRESID), en viajes y recorridas. Entre mate y mate aprendió a amar el campo y la ruralidad. Sin embargo, cuando tuvo que decidir qué estudiar optó por la abogacía. “Mi abuela ´Coca´ (N de la R: la que tenía el campo en Chacabuco que César Belloso visitaba de chico y al que se fue a trabajar cuando se recibió) se enojaba conmigo porque no estudiaba algo vinculado con la producción de alimentos”, recordó Belloso.

Las vueltas de la vida hicieron que, en 2015, ya recibido, se fuera a estudiar dos años un MBA a Inglaterra y se vinculara con las energías renovables, un tema que lo revincularon al ámbito rural y a pensar qué podía hacer junto a César. “Volví con herramientas para trabajar en iniciativas de agregar valor en origen, desarrollar innovaciones, hablamos mucho con mi padre, y surgió el vínculo con el que hoy es el tercer socio, Guillermo Lentini, ingeniero químico (director de I+D) y luego con Gonzalo Segovia (director comercial) que venía de la industria de alimentos, todo confluyó para que naciera Tomorrow foods”, apuntó Agustín Belloso, quien confesó: “De a poco, empecé a entender muchas cosas en las que mi viejo venía trabajando hace rato”.

“No fue casualidad, desde 2014 empezamos a investigar y probar con proteínas vegetales, primero con forrajeras, leguminosas y gramíneas, que finalmente no prosperó, pero nos dejó un gran aprendizaje”, contó César Belloso a Clarín Rural. Y agregó: “Así empezamos a aislar proteínas, a partir de un trabajo con el INTI (N de la R: Instituto nacional de Tecnología Industrial) un proceso que no es nuevo tiene 60 años, pero que no se hacía en Argentina, lo importábamos, con una visión de contribuir en la transición hacia una dieta más equilibrada”.

¿Qué les hizo dar cuenta que había que dar un paso más? “Hoy tenemos la producción primaria que ya agrega valor, con un montón de procesos demostrables en el camino del campo al tenedor, “farm-to-fork”, pero creímos que se podía dar un paso más pensando no sólo en el campo sino también en una faceta más agroindustrial”, dijo César Belloso.

Efecto “arveja”

Consultado sobre un mojón o disparador para el surgimiento de esta startup argentina, Agustín Belloso citó la situación “paradigmática que se da con la arveja amarilla que se exporta a 250 dólares y cuando se importa el aislado proteico se paga diez veces más”.

¿La propuesta es dejar de comer carne y productos derivados de animales? ¿El único camino es convertirse todos al vegetarianismo o al veganismo? No, claro. Por ahí no va la cosa.

El cambio de paradigma que se proponen tiene que ver con pasar del modelo agroexportador a uno con mayor porcentaje de valor agregado en origen que genere conocimiento e innovación; pasar de importar tecnología a desarrollar nuevas tecnologías nacionales; y de un modelo de creación de riqueza a un modelo de negocios que ponga la sustentabilidad en el centro de la escena.

Además de la arveja, ya están trabajando con poroto mung y garbanzo, también arroz, lenteja, quinua y más productos vegetales que son la base proteica para elaborar los alimentos que se vienen.

¿Qué es Plant Based?

Frutas, verduras, granos, frutos secos, semillas, legumbres… con estos ingredientes se arma una dieta Plant Based, esto es, basada en plantas. Pero no tiene por qué ser estricta. Hoy, están los vegetarianos, los veganos, pero también los flexitarianos, o sea, los vegetarianos flexibles. De hecho, el rótulo no importa.

“Nosotros desarrollamos análogos a las proteínas animales a partir de proteínas vegetales, hay consumidores que no son vegetarianos ni veganos, pero apuntan a comer más vegetales, nuevas generaciones que apuntan a una dieta variada”, contó Agustín Belloso. Y agregó: “Entonces, a partir de una proteína vegetal buscamos replicar la misma experiencia multisensorial, pero también nutritiva y de funcionalidad que ofrecen las proteínas animales”.

El término “análogo” cobra sentido para transformar un grano de arveja en un análogo cárnico, o sea, una hamburguesa; o en un aderezo símil mayonesa, o análogos lácteos (leche), helados, análogos huevos y los batidos nutricionales. Para esto, tienen una planta piloto en José León Suárez. “Queremos ser una alternativa a las propuestas alimenticias tradicionales, complementarnos, no ser una competencia sino una complementariedad entre proteínas animales y vegetales”, esgrimió Agustín Belloso.

Los millennials sienten todos estos cambios de hábito de una manera más natural.

Muchos de los que tienen 40 años o más han podido adaptarse a estos cambios a pesar de no haber nacido en este siglo “verde”. Sin embargo, la cosa luce cuesta arriba para quienes pasan los 60 y vivieron más años en la era analógica que en la digital. Esto no corre para un pionero e innovador permanente como César Belloso.

¿Cómo toman esto los de tu generación, César? “Para mi los asados son casi una religión, pero lo bueno es saber que hay alternativas, hay que adaptarse a lo nuevo, que como todo lo nuevo hoy los Plant Based son un mercado chiquito respecto de otros tradicionales, está en crecimiento”, dijo Belloso. Y agregó: “No se trata de imponer, sino de dar alternativas a los procesados y ultraprocesados de una manera más simple, porque en las grandes ciudades no es fácil tener un consumo más natural, los análogos son una opción”.

A los que ya le dijeron que no a la milanesa de soja les propongo que se animen a los análogos vegetales, que le den una oportunidad, porque se ha avanzado mucho en las tecnologías para mejorar texturas, el sabor y toda la experiencia sensorial”, se envalentonó Agustín Belloso.

“Argentina y la región tienen una ventaja comparativa porque pueden producir más proteína vegetal, por eso el corazón de lo que hacemos son las legumbres, podría ser soja, pero preferimos las legumbres porque también significa una oportunidad para diversificar las rotaciones y tienen un muy buen perfil proteico y funcionalidad para diseñar nuevos alimentos”, contó Agustín Belloso.

De todos modos, el objetivo de Tomorrow Foods no es tener una marca propia sino convertirse en una referencia de innovación en la región para esta línea de alimentos. Entonces, cuando una empresa tiene que reconvertir su línea de productos puedan pensar en ellos para ayudarlos en ese desafío.

“En la medida que la estimulemos, la bioeconomía es una gran oportunidad para Argentina porque hay científicos y emprendedores, lo que falta muchas veces es un Estado que acompañe ese espíritu”, sentenció César Belloso.

“Todo esto, a su vez, puede ayudarnos a comunicar mejor, o desde otro lado, lo que hacemos en el campo, de qué se trata la producción de alimentos, hay mucho para trabajar en esto”, agregó Agustín Belloso.

Atrae inversiones

Tras dos años de crecimiento en el mercado local, Tomorrow Foods, logró inversiones por un total de 3 millones de dólares de inversores ángeles locales (un “inversor ángel” es un individuo muy acaudalado e interesado en financiar proyectos empresariales innovadores con altas ganancias esperadas) y de importantes empresas referentes en biotecnología que apuestan al crecimiento del desarrollo plant based en el país y la región.

“Estas inversiones las vamos a destinar a profundizar y acelerar los esfuerzos en materia de I+D+I, investigación, desarrollo e innovación, y ampliar a su vez, nuestra huella comercial en Argentina y Latinoamérica”, contó Agustín Belloso. Y agregó: “Estamos dando los pasos para ser referentes en análogos plant based y así poder dar soporte a los distintos jugadores de la industria regional de alimentos y bebidas en el claro crecimiento esta tendencia en la alimentación, por todo esto, es un orgullo que los inversores confíen en nosotros para tomar ese rol”.

La empresa estará gestando el primer Centro de I+D en proteínas vegetales de la región. Se sumará al Laboratorio de Aplicaciones inaugurado meses atrás, una planta piloto y una planta industrial de extracción, aislación y funcionalización de proteínas que ayudará a la empresa dar nuevos pasos dentro del rubro.

El centro será así el primer albergue regional competente capaz de aislar a escala industrial proteínas vegetales, aprovechando la biodiversidad de la región y participando en la transformación del sistema de alimentación.


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