Maserati vuelve a competir en carreras, se une a la Fórmula E

Maserati ofrece a sus clientes una experiencia única

La marca Maserati vuelve a competir en carreras y lo hace electrificada, siguiendo el rumbo de sus coches de calle.

Hay marcas cuyo ADN está estrechamente ligado a la competición, y Maserati es una de ellas. A pesar de no haber estado involucrada en ninguna categoría durante más de una década y de no haber competido en monoplazas desde los años 60, Maserati tiene un palmarés donde relucen trofeos como el Campeonato de F1 o victorias como las 500 Millas de Indianápolis y el GP de Mónaco.

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Ahora, en una nueva era para la compañía, que verá la electrificación progresiva de su producto manteniendo su compromiso con las altas prestaciones, el lujo y el placer de conducción que caracteriza a la marca, Maserati decide regresar a la competición de la mano de la Fórmula E.

Maserati vuelve a competir en carreras

Lo hará a partir de 2023, cuando la Fórmula E estrenará su tercera generación de monoplazas (Gen3). Estos vehículos supondrán un importante paso adelante con respecto a los actuales, aumentando su potencia total de los 335 CV hasta los 470 CV, con una regeneración en frenada de hasta 600 kW.

Los nuevos coches tendrá carga rápida y, en un futuro cercano podrán ser incluso recargados con paradas en boxes al estilo de los habituales pit-stop. El diseño de los Gen3 será futurista e innovador, como lo es la Gen2, e incluso más radical. No se descubrirán hasta el mes de febrero, en la pretemporada de la categoría eléctrica.

Este cambio tecnológico ha sido clave para que Maserati regrese a la competición en la Fórmula E, en un momento delicado para la categoría, tras haber salido de la misma marcas de la talla de Audi o BMW. Por otra parte, sí que han manifestado su compromiso de estar en 2023 en la categoría otros fabricantes como DS, Nissan, Mahindra, Jaguar o Porsche.

“Estamos muy orgullosos de volver al sitio al que pertenecemos y asumir un papel protagonista en el mundo de las carreras», asegura Davide Grasso, CEO de Maserati. «Nos mueve la pasión y somos innovadores por naturaleza. Poseemos una larga tradición de excelencia en la competición a nivel mundial y estamos preparados para seguir mejorando las prestaciones en el futuro”.

Laboratorio tecnológico

Jean-Marc Finot, vicepresidente senior de Stellantis Motorsport, añade “El Fórmula E de Maserati será nuestro laboratorio tecnológico para acelerar el desarrollo de motores electrificados de alta eficiencia y de software inteligente para nuestros coches deportivos de carretera».

«La Fórmula E es el campeonato perfecto para este propósito y estamos muy orgullosos de ser la primera marca italiana en participar en él”, añade.

Maserati todavía no ha detallado su plan de competición en Fórmula E, sus pilotos o con qué equipo colaborará. En este sentido cabe destacar que esta temporada (un año antes de la llegada de Maserati a la parrilla) debutará en el campeonato el italiano Antonio Giovinazzi, que ha fichado por el equipo Dragon tras su salida de la Fórmula 1.

Giovinazzi tiene un importante vínculo con Ferrari y también con Stellantis (acaba de salir de Alfa Romeo), por lo que podría ser uno de los favoritos para competir con la marca del tridente.

También podrían correr junto con Venturi, como sugiere la web The Race, en un movimiento que beneficiaría a ambas partes: Maserati contaría con un equipo competitivo y de garantías, y Venturi con los recursos que necesita para mantenerse en la categoría.

El grupo Stellantis contará con dos marcas en la nueva generación de la Fórmula E, puesto que DS ha confirmado su presencia en la parrilla de 2023. Esto permitirá maximizar el resultado deportivo y también el retorno de un mismo desarrollo tecnológico que servirá a los dos equipos.

El regreso de una marca que conquistó la Fórmula 1

Maserati vuelve a la competición trece años después de haber competido oficialmente por última vez. Su última aparición en las carreras fue con el espectacular Maserati MC12 (del que el nuevo MC20 es un digno sucesor), con el que conquistó carreras como las 24 Horas de Spa y un total de 14 títulos de Constructores, Pilotos y Equipos entre 2004 y 2010.

Pero Maserati debutó en las carreras mucho antes, hace casi un siglo, en 1926, cuando Alfieri Maserati decidió correr la Targa Florio con un Tipo 26. Fue un estreno exitoso, puesto que la marca del tridente se alzó con la victoria en la categoría de 1,5 litros.

La fábrica italiana también estuvo presente en la primera parrilla de la historia de la Fórmula 1, en el GP de Gran Bretaña de 1950, con hasta ocho vehículos, uno de ellos pilotado por Louis Chiron, que mucho más tarde daría nombre a uno de los vehículos más potentes de la historia (aunque de otra marca).

El primer triunfo de Maserati en F1 llegó en el Gran Premio de Italia de 1953, con nada menos que Juan Manuel Fangio al volante de un Maserati A6GCM. El piloto argentino ganó una preciosa batalla en la última vuelta de la carrera frente a Nino Farina y Alberto Ascari para alzarse con una victoria para el recuerdo.

Maserati en Italia 1953

Fangio, primero en el GP de Italia de 1953: fue la primera victoria de Maserati en F1 Motorsport Images

Un año más tarde se estrenó el Maserati 250F, un monoplaza que competiría en la categoría reina hasta 1960, primero oficialmente bajo el paraguas de la marca y luego en manos de equipos privados. Al volante del mismo, Fangio logró dos victorias en 1954, antes de pasarse a Mercedes en medio de la temporada.

Cuando regresó a Maserati en 1957, el argentino participó en su última temporada completa con este monoplaza. Aquel año logró cuatro victorias y, entre ellas, el GP de Alemania en el Nordschleife, donde realizó una de sus mejores actuaciones.

Fangio consiguió siete de las nueve victorias de la historia de Maserati en F1. Otro histórico piloto, Stirling Moss, logró los otros dos triunfos en el palmarés de la marca, entre ellos el GP de Mónaco de 1956.

Además de ganar el Mundial de F1 y el GP de Mónaco, Maserati también ha conquistado otra de las grandes carreras del mundo como son las 500 Millas de Indianápolis, donde el estadounidense Wilbur Shaw consiguió la victoria en 1939 y 1940 con un Maserati 8CTF. 80 años después, Maserati quiere seguir haciendo historia en las carreras… eléctricas.

Fuente: autobild.es