Empresas deben poner foco en factor humano y trascender a lo sostenible

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Según publica el portal La Nación la vuelta a la presencialidad del Congreso Internacional de RSE y Sostenibilidad en su décima tercera edición de la Asociación de Empresarios Cristianos (ADEC), denota el interés genuino de repensar la empresa y la gestión estratégica hacia un enfoque en el que el factor humano sea clave para que a la vez las personas puedan dedicarse a trascender hacia la sostenibilidad o generar el triple impacto.

Fueron los temas que presentaron durante la primera jornada del encuentro que se realiza en el Sheraton Hotel desde este jueves 15 de setiembre hasta mañana viernes, con el enfoque hacia el desarrollo sostenible y cómo desde las empresas se puede apostar y aportar en la generación de resultados que beneficien tanto en lo económico, en lo social y medioambiental.

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La presidenta de la ADEC, Gloria Ayala Person, dio apertura al evento que congregó a un grupo interesante de empresas y representantes de organizaciones, con conferencistas nacionales e internacionales que compartieron las experiencias, casos de éxitos e informes tendenciales que indican hacia dónde se debe direccionar la gestión empresarial.

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“Tenemos la firme convicción empresarial de colocar en el centro al factor humano, por eso hacemos el llamado a las empresas de gestar el compromiso cuidando a los trabajadores y su bienestar, creando una única manera de hacer empresas sustentables al servicio de la humanidad”, dijo.

Hizo un llamado de atención a la administración pública que se expande amorfa y enormemente con la creación de más instituciones para justificar cargos salariales que son disfuncionales a las necesidades reales de la población. Esto solo conlleva al país a un alto endeudamiento, cuya lógica política no ha cambiado históricamente, condenando a las generaciones futuras a estar en la brecha de la pobreza.

Y para abordar el camino de la sostenibilidad, pues el congreso insta a construir empresas socialmente rentables, la representante del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Silvia Morimoto, abordó el tema “Empleos verdes. Hacia una economía sostenible, con bajo consumo de carbono y empleos decentes”.

Empleos verdes

La referente presentó un análisis del contexto socioeconómico y ambiental de la región y el país, a más de la importancia del desarrollo humano sostenible, cuya hoja de ruta debe estar marcada con planes estratégicos más justos, más sostenibles y alineados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que de hecho, los de Paraguay están enmarcados en un 92% al Plan Nacional de Desarrollo Sostenible 2030, pero cuya meta ambiciosa no será lograda si no se aceleran acciones concretas en lo que queda de esta década.

Expuso datos que lamentablemente a raíz de la crisis del COVID-19, a nivel global se perdieron 4 años de progreso contra la pobreza, y que la recuperación económica se obstaculiza por nuevas olas, el nuevo virus de la viruela símica, aumento de inflación, interrupciones en las cadenas de suministros, incertidumbres normativas, conflictos armados y los desafíos del mercado laboral.

En ese sentido, el siguiente conferencista fue Guillermo Montt, especialista en protección social de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para el Cono Sur (Chile), quien habló sobre empleos verdes, una tendencia que promete un triple dividendo: empresas sostenibles, reducción de la pobreza y recuperación económica centrada en el empleo.

“Los empleos verdes son para OIT, son estos trabajos que aportan a la mitigación o adaptación frente a desafíos medioambientales, sean cambio climático, erosión de tierra, contaminación de aire y otros. Esto, siempre y cuando cumpla con condiciones de trabajo decente como protección social, salario justo y más”, expresó el experto chileno.

En cuanto a las oportunidades que Paraguay tiene en este ámbito, señaló que son muchas, sobre todo en el sector energético, la conversión de la biomasa industrial y a nivel de hogares existen posibilidades de negocios. También en la agricultura con técnicas menos intensivas en usos de fertilizantes sintéticos, apostar a semillas resilientes al cambio climático.

En el sector forestal se puede generar incentivos para la conservación y reforestación, la gestión de residuos o reciclaje es otra alternativa, la electrificación de más sectores; transporte, construcción con el uso de energía solar, eólica, en la infraestructura hídrica hay enorme potencial para reaprovechar lluvias, y todo lo que pueda garantizar mayor eficiencia en gastar menos.

Morimoto ya había coincidido con Montt, en empezar a evaluar el impacto, elegir y comprometerse a una cadena de suministro más consciente y eficiente, que es una decisión que las empresas sí pueden tomar, además de avanzar en la diversificación de la matriz energética. En este punto, la representante del PNUD subrayó que en eficiencia energética, Paraguay está aplazado, pues desde hace 27 años está prácticamente estancado en la cantidad de energía que produce, pues solo creció 9,4 veces en casi el mismo periodo de tiempo.

Es así que instó a la transición energética y pasar a usar la hidroenergía que produce como plataforma para diversificar y dinamizar su economía, para lo cual debe cambiar su matriz energética pues cuenta con una oferta de 47% y solo consume 16%, mientras que en la biomasa se consume mucho más de la oferta disponible, 44% frente a 33%, al igual que en hidrocarburos siendo el consumo de 40% y la oferta de 20%.