Panamá apuesta a la movilidad eléctrica

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Desde el pasado 25 de abril está en efecto la Ley 162 que incentiva la movilidad eléctrica en el transporte terrestre y cuyo propósito es reducir la emisión de gases de efecto invernadero aumentando el uso de energías renovables.

A partir de esa fecha Panamá se compromete con regular el desarrollo y operación de la movilidad eléctrica, promoviendo la transición del transporte que utiliza combustibles fósiles a energía eléctrica.  Además, implementa medidas e incentivos en los sectores público, privado y académico.

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La nueva Ley pretende que las instituciones públicas del Gobierno Nacional, autónomas y semiautónomas, reemplacen de manera progresiva su flota de vehículos que utilizan combustible, por autos eléctricos.

A partir del año 2025 un 10% de vehículos de entidades públicas y del transporte colectivo y selectivo, deben ser eléctricos; en 2027 ese porcentaje aumenta a 25% y en 2030 será de un 40% de autos eléctricos.

En el caso del transporte masivo, certificados de transporte público colectivo y selectivo, se establece un mínimo de 10% de la flota de autos que deben ser eléctricos en el año 2025; para el año 2027 aumenta el porcentaje al 20% y en el 2030 un 33%.

Desde inicios de esta década, Panamá ha llevado con pasos lentos el avance de cambiar sus fuentes de energías en el transporte, pero con esta nueva Ley hay motivos suficientes para ampliar el mercado de autos eléctricos.

 

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