Andrés Monroy: «Argentina siempre nos ha ofrecido la oportunidad de crecer»

Andrés Monroy

La división de Soluciones para la Agricultura de BASF inauguró un nuevo Centro de Desarrollo Tecnológico en la localidad de Rojas, Provincia de Buenos Aires. En ese contexto, Ámbito conversó con Andrés Monroy, director general de BASF para Argentina, Paraguay, Uruguay y Bolivia.

La inversión totalizó 188 millones de pesos y permitirá a la compañía cumplir con los mas altos estándares en medidas de bioseguridad para la investigación y el desarrollo de semillas y fitosanitarios.
Periodista.: ¿Qué mirada tiene BASF como empresa global acerca del negocio agrícola en la Argentina?Andrés Monroy: La empresa lleva 70 años en este país, por lo tanto hemos vivido muchas etapas. Nuestra idea aquí siempre ha sido crecer. Éste es un país que a través de distintos ciclos productivos y económicos, siempre nos ha ofrecido la oportunidad de crecer. Nosotros estamos en muchísimas industrias, donde el agro es una de las fundamentales, entonces cuando alguna actividad económica tiene dificultades, al mismo tiempo otras están mejorando, por lo tanto esa es una de las ventajas que tiene la empresa. La diversidad de productos industriales en los que tenemos presencia nos ha permitido mantener un determinado nivel y gracias a las innovaciones, seguir creciendo. Esa es nuestra idea y lo que hicimos en Rojas es una muestra de lo que estamos haciendo en todas nuestras fábricas.

P.: ¿Qué impacto tiene la guerra en dos negocios clave para la BASF, como la alimentación y la energía?

A.M.: Partamos de la base de que veníamos de dos años muy complicados por el covid-19, que ha generado complicaciones en la cadena de suministro y aún no hemos visto que eso se haya solucionado. Ahora tenemos un contexto de guerra y en este sentido es claro el impacto en el gas y el petróleo, materias primas que multiplicaron su precio por 3 o 4 veces y eso ha generado un mayor costo de nuestros productos. Por otro lado tenemos no sólo mayor costo sino menos acceso a los productos porque las cadenas productivas no se han normalizado y allí es donde más estamos siendo afectados.

P.: ¿Cree que esto pueda ocasionar un problema de seguridad alimentaria en el mundo?

A.M.: Esto es algo que lo estamos viendo cada vez más y más en las noticias en función de lo que ocurre entre Rusia y Ucrania. Entre ellos representan el 30% del trigo a nivel global y tienen un rol clave en la generación de los fertilizantes, que se han multiplicado por 6 o 7 veces. Esto está impactando en el bolsillo de los agricultores y eso va a pasar al de los consumidores. Hoy no lo vemos pero tenemos que evaluar qué ocurre si la guerra continúa. También vemos que es una oportunidad para la Argentina, porque este lugar ha sido denominado “el granero del mundo”: tenemos el espacio, los climas, el conocimiento y la innovación por eso creo que es una gran oportunidad para la Argentina. Lo que es desafortunado para una parte del mundo puede llegar a ser una oportunidad para la Argentina. A corto plazo no veo que podamos llegar a una crisis pero tampoco lo podemos descartar.

P.: ¿Cómo evalúa la presencia de BASF durante esos 70 años?

A.M.: Si analizamos nuestra presencia en el país con una mirada a largo plazo, éste ha sido un país muy positivo para BASF. Hemos podido crecer con nuevos productos que ha creado la compañía y que hemos podido introducir en la Argentina. El agro es clave a nivel global, es un área muy importante y este es un país agrícola y mas allá de lo agrícola también estamos muy bien posicionados en la industria automotriz que está creciendo después de dos años difíciles. También la industria de la alimentación, la farmacológica, pero en definitiva lo más importante para nosotros son nuestros clientes y Argentina tiene un tamaño importante de población que necesita de nuestros productos.

P.: ¿Tienen planificadas otras inversiones en la Argentina?

A.M.: Todos los años estamos invirtiendo en nuestras plantas para mantenerlas. Son pequeñas inversiones que nos permiten traer fácilmente un producto que quizá se hace en Brasil o en Alemania. No diría que vayamos a tener una nueva planta química inmensa porque tampoco da el mercado local. La compañía es muy clara en que hay inversiones de cierto tamaño que se hacen donde el mercado puede absorberlas. Tenemos que recordar que al lado tenemos a Brasil, que tiene plantas muy grandes con las que se cubre parte de la demanda que tenemos en Argentina, pero sí estamos convencidos que vamos a seguir en el país, creciendo y agrandando nuestra huella.

 


Reciba las últimas noticias de la industria en su casilla:

Suscribirse ✉