Uruguay y China persisten en el Tratado de Libre Comercio

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Desde hace algunos meses se ha destapado la intención de que exista la posibilidad de firmarse un Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Uruguay y China, sin embargo, existen algunas situaciones que no han permitido su concreción al día de hoy.

En primer lugar, hay que mencionar que Uruguay pertenece al Mercado Común del Sur (MERCOSUR) y que esta situación es la principal limitante para poder firmar un TLC con China, debido a que la integración no ha permitido que las naciones participantes puedan acordar Tratados Bilaterales por separado, es decir, o se firma un acuerdo que involucre al MERCOSUR por completo, o no se firma. Sin embargo, es de sobra decir que una alianza con China no significa lo mismo para Uruguay, que para Argentina, Brasil o Paraguay.

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Claro está que Uruguay podría firmar el acuerdo comercial con China, de hecho, ya ha establecido un acuerdo de factibilidad para desarrollar posibles mecanismos de integración, sin embargo, no se ha alcanzado ningún acuerdo formal a 8 meses de haberse dado a conocer las intenciones de este posible TLC.

Luego, para Uruguay, como para muchas partes de la región latinoamericana y del mundo, China representa una importante oportunidad comercial para mejorar la economía local, sobretodo en productos agroalimentarios. Es más, China representa, para Uruguay, el máximo socio comercial en materias de exportaciones desde el 2013, teniendo más injerencia en el mercado uruguayo por encima de cualquiera de los otros tres miembros oficiales del MERCOSUR.

De hecho, se estima que de los 340 millones de dólares que Uruguay paga de aranceles para ingresar a otros mercados con sus productos, el 54% (unos 184 millones de dólares) se destinan al mercado chino, situación que lleva a la reflexión de la importancia que podría tener este acuerdo comercial para la República Oriental del Uruguay, pero también para los allegados comerciales más importantes que tiene esta nación sudamericana y que está estrictamente relacionado con su participación en el MERCOSUR.

Otro de los problemas que se tiene en el Uruguay con respecto a las negociaciones con China tiene que ver con la posición política del presidente Luis Lacalle Pou, quien tiene adversarios políticos que le han estado presionando para que se tenga una posición pronta con respecto a China y la posible conexión comercial a través del TLC. Sin embargo, el hecho de que un país quiera formalizar un Tratado de Libre Comercio no es cosa fácil, tan solo habrá que recordar cuánto costó la integración de los propios países que han formado el MECOSUR, no solo a la firma del Tratado de Asunción, sino incluso, antes de ello.

Finalmente, y como un ápice personal, también se podría considerar como una posible limitante el hecho de que los países de MERCOSUR no tengan una gran comunión en materia política, sobre todo debido a las grandes discrepancias que existen entre los gobiernos de Alberto Fernández y Jair Bolsonaro luego de que el primero haya firmado una integración a la nueva ruta de la seda impulsada por Xi Jinping y que el presidente brasileño, incluso, haya acusado a China de haber iniciado la pandemia a propósito, situación que les aleja del gigante asiático.

Es así que la posibilidad de que un Tratado de Libre Comercio entre Uruguay y China no depende únicamente de las necesidades de estas dos naciones, sino de la posición que guarden los demás países involucrados en una integración económica y comercial que al inicio fue fundamental, pero que ahora puede ser una limitante para el desarrollo de una nación que busca nuevos horizontes.

Entonces, el MERCOSUR tiene que recordar que el contexto en el que fue creado no es el mismo 30 años después. Esperaremos a ver qué pasa, pero, sin duda, tiene que haber un cambio, o de menos, una actualización en las políticas.