Tecnologías emergentes: Tres pilares para revitalizar el sector retail

Manos sosteniendo tablet

La popularización de los dispositivos móviles, especialmente los smartphones, y de las redes sociales, ha cambiado la forma en la que los consumidores interactúan con las marcas. En muy poco tiempo, el control sobre el ciclo de ventas ha pasado del vendedor al comprador, que conoce a fondo las características del producto deseado antes de acercarse a la tienda para materializar la compra.

El retailer deberá apoyarse en tres pilares fundamentales en los que la tecnología jugará un papel fundamental para revitalizar el negocio. La reinvención de la tienda física, para mejorar la experiencia del cliente, la incorporación de soluciones para conocer en detalle al consumidor, que va a ayudar a las marcas a optimizar sus estrategias de fidelización, y todas aquellas tecnologías destinadas a alinear el front-end con el back-end, que van a contribuir a mejorar la experiencia de compra. Todas ellas se elevan a la categoría de esenciales para la supervivencia del retailer.

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Así, el primero de estos pilares en los que debe apoyarse el retailer es dando “vida” a la experiencia de compra, mostrando las ventajas exclusivas de sus establecimientos donde -gracias a la geolocalización indoor y a la capacidad para hacer un seguimiento eficaz de los artículos en tienda- se van a poder llevar los programas de fidelización a otro nivel.

“Las tecnologías han de trabajar para que cuando un cliente interactúe con la marca a través del canal o canales preferidos su experiencia, tanto online, como offline no tenga fisuras. Ambos entornos no compiten, se complementan”
Los servicios que posibilita la geolocalización son múltiples. Imagine que el retailer, tiene localizado al cliente a través de la aplicación de compra de la tienda. Gracias a ella tiene información sobre los pasillos que más frecuentemente ha visitado, sobre aquellos productos que ha movido por la tienda en su carro de compra, cuáles acabaron pasando por la línea de caja, o con qué prendas se desplazó a un probador.

Si el retailer maneja -además- un histórico de aquellos productos que habitualmente más interesan al cliente; cuando el cliente pase cerca de cualquier pantalla interactiva, el retailer podría enviar a dicha pantalla información personalizada sobre todos aquellos productos que el cliente suele comprar pero que aún no ha incluido en su carrito, donde se encuentran ubicados en tienda, un mapa interactivo que le lleve desde su ubicación al producto y ¿por qué no? Una oferta personalizada para ese cliente.

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