Supply Chain: empresas en Uruguay brindan respuestas a los desafíos logísticos

 

La logística es un área prolífica donde la ingeniería puede desarrollarse: puertos, transporte, almacenamiento y sus ramificaciones, ofrecen múltiples oportunidades en este campo. Prueba de ello son los testimonios de dos ejecutivos quienes explicaron sus experiencias en un reporte del diario El País de Uruguay, en el que relataron cómo sus empresas se las arreglaron para satisfacer las demandas de los clientes y abrir, a la vez, nuevas oportunidades de negocio.

Uno de ellos es del director de logística de Schandy, Pedro Garra, quien explica el caso del terminal TLU en Nueva Palmira, que responde a la necesidad de importar uno de los fertilizantes más utilizados en Uruguay, el UAN (urea-amonio-nitrato).

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El desafío- detalla- fue desarrollar un terminal de acopio con acceso marítimo. La creación de TLU permitió a los productores no depender de Argentina, desde donde se solía importar el fertilizante en camiones. “Se ganó libertad para buscar calidad y precio”, señaló Garra.

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Otro gran reto asumido benefició al agro. Hasta hace un tiempo, los productores de granos que deseaban exportar debían llenar un buque 40.000 toneladas, cifra difícil de alcanzar.

Schandy, en alianza con la firma logística Juango, diseñó una solución que hiciera posible la “contenerización” de granos, para que los productores pudieran concretar ventas menores con seguridad sobre los costos. La empresa se ocupa de todo, llevando el producto desde el campo al puerto del mundo que se desee, vale decir: del transporte en Uruguay, acopio, secado, pre-limpieza del grano, llenado del contenedor, fumigado, los servicios portuarios y  de los fletes marítimos.

“Antes no había un proveedor que brindara el servicio con un precio fijo. Ahora los productores tienen esa certeza y pueden comprometer ventas a plazo”. Este es el segundo año en que Schandy dispone el servicio y ya cuenta con ocho clientes y ha movilizado por esa vía 70.000 toneladas de soja, trigo, harina de soja, harina de canola y pellet de canola. Además, proyecta   replicar la experiencia en el Sur de Brasil.

El caso de TCU

Los productos que llegan a Uruguay por vía aérea son recibidos por el Terminal de Cargas Uruguay (TCU), que les realiza una serie de controles y luego los almacena hasta que son retirados por sus importadores. El gran desafío es adaptarse al ritmo de llegada de los vuelos, que se distribuyen de forma muy dispar y concentran el trabajo en ciertos días de la semana o en determinados horarios.

Cuando se trata de productos farmacéuticos, el reto es aún mayor, ya que los laboratorios tienen requisitos cada vez más exigentes para su manejo. “Las vacunas o algunos productos oncológicos, por ejemplo, tienen que conservarse en el rango de 2°C a 8°C. En verano tenemos días que superan los 30°C, y si la carga queda expuesta dos horas, el producto puede exceder los 8°C, lo que podría implicar que deba descartarse” explica Bruno Guella, gerente general de TCU.

“Un pallet puede contener mercadería por US$50.000. Son productos muy sensibles, muy caros, por lo tanto, para los laboratorios es muy crítico que se los procese en forma adecuad”, afirma el ejecutivo.

Esta exigencia, llevó TCU a redefinir sus procesos operativos. Entre otras medidas, creó con las aerolíneas mecanismos que permiten la identificación anticipada de los contenedores con estos productos. “Antes se procesaba un vuelo entero y una vez finalizado se seguía con el siguiente. Ahora, si llegan tres vuelos juntos se procesan simultáneamente, porque en cada uno es necesario priorizar los productos más críticos”, señaló Guella.

Además, la firma está desarrollando nuevas áreas de almacenamiento refrigerado con “los más altos estándares”. También está haciendo cambios en la operativa y desarrolló un nuevo sistema informático. “Se utilizará dispositivos móviles para registrar información al sistema, tomar fotos, y todo esto estará interconectado con balanzas en las uñas de los elevadores, que transmiten por Wi-Fi los datos al sistema”.

Todo esto simplifica el proceso operativo, reduce el margen de error de pesar manualmente e ingresar datos en planillas y, a la vez, permite ofrecer al cliente información en tiempo real. La empresa ya recibió solicitudes para replicar esta solución en los aeropuertos de Brasilia y Natal, donde opera dos terminales de carga adicionales.

Fuente: Mundo Marítimo


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