Base logística, futuro acicate

La elección de Córdoba como sede del centro que concentrará los órganos logísticos de Ejército ha sido el hito de este ejercicio, en el que ya se ha avanzado para que en 2026 sea una realidad.

Pocos ejercicios se cierran con proyectos revolucionarios; resoluciones que realmente abren un escenario de progreso sin precedentes y que suponen un antes y un después para el desarrollo de una ciudad.


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En Córdoba se han conjugado los factores precisos para que concluya 2021 con el boceto bien definido de una iniciativa por la que otros muchos gobiernos locales han pugnado: la Base Logística del Ejército de Tierra ‘General Javier várela’.

La maquinaria ya está en marcha para que la capital cordobesa albergue la sede de esta macroinfraestructura en la que las Fuerzas Armadas llevan trabajando más de una década. Este proyecto, que constituye la actuación de obra civil que apuesta de forma fehaciente y definitiva por la modernización del Ejército, supondrá la agrupación de once de las doce instalaciones de mantenimiento de material militar en un complejo que contará con los más altos estándares tecnológicos.

Este macrocentro albergará sistemas basados en la robótica, la inteligencia artificial, impresión en 3D, y realidad virtual y aumentada, entre otros. El Ayuntamiento cordobéspresentó el 22 de enero del año que termina su candidatura ante el Ministerio de Defensa.

Entre los puntos fuertes que conformaron aquel dossier de 94 páginas, que contó con el apoyo unánime de instituciones, partidos y colectivos, destacaban la posición geoestratégica clave de la ciudad tanto por la cercanía a bases aéreas y navales, como a unidades militares, al campo de tiro de Cerro Muriano o a las empresas especializadas en la industria de la defensa.

Otra de las fortalezas esgrimidas en ese informe fue la doble opción de terrenos sugerida. El Ayuntamiento ha propuesto dos espacios para la ubicación del centro logístico del Ejército: el situado en el camino viejo de Almodóvar y el polígono de La Rinconada. Finalmente, este último ha sido el elegido para acoger las instalaciones.

Además, también se pusieron de relieve los servicios y el coste de la vida de Córdoba que permitiría absorber a un número importante de militares y sus familias sin generar tensiones urbanas, sanitarias o educativas.

A lo que se unió el arraigo del Ejército en esta ciudad andaluza, que cuenta con el Parque de Ruedas 2 en El Higuerón, germen de la candidatura y que es responsable de los sistemas RG31, Iveco Grúa, Aníbal, Iveco Astra, entre otros; a lo que se suma la base de la Brigada de Infantería ‘Guzmán El Bueno’, que atesora una brillante trayectoria que la ha convertido en una de las unidades más modernas, potentes y resolutivas del Ejército español.

De la reunión de hora y media en la que el Ayuntamiento presentó ante Defensa la candidatura, los participantes en la misma salieron satisfechos y convencidos de que habían expuesto una propuesta sólida y solvente. Y no se equivocaban: a principios de febrero se conocía que Defensa había elegido a Córdoba para albergar la Base Logística.

Carmen Calvo, en el punto de mira

La noticia supuso un revés para el resto de aspirantes, pero fue Jaén la que no aceptó la decisión: tildó la elección de ‘cacicada’ de la entonces vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo; incluso miles de vehículos salieron a la calle para protestar por la resolución.

El asunto está en los tribunales: el Juzgado de Instrucción número 7 de Madrid admitió a trámite una denuncia de la plataforma ciudadana Jaén Merece Más al considerar que Defensa podría haber incurrido en un delito de prevaricación, si bien la Fiscalía ha solicitado su archivo y todo apunta a que el recorrido judicial va a acabar aquí.

Una vez se conoció la designación de Córdoba se empezaron a dar los primeros pasos para definir el proyecto. La opción del Higuerón parecía, a priori, la prioritaria, si bien Defensa se decantó finalmente por los terrenos de La Rinconada, al no ser necesario llevar a cabo procesos de expropiación. Así lo explicó en su día la ministra Margarita Robles, que apuntó a que si la base logística se instalara en El Higuerón habría que expropiar parcelaciones e innovar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para recalificar suelo como industrial. Por contra, si se levantara en La Rinconada lo haría en unos terrenos que son públicos y que tienen casi todos sus planeamientos urbanísticos culminados.

El 30 de junio, en el Ayuntamiento se suscribían los pilares de este macroproyecto histórico: la agencia AVRA del a Junta de Andalucía y las familias propietarias del sector de La Rinconada firmaron los convenios que permitirán entregar 85 hectáreas de terreno a Defensa (equivalente a 119 campos de fútbol), ampliable hasta las 190 hectáreas y por 75 años prorrogables por otros 50.

 

El coste total de estas instalaciones sin precedentes será de poco más de 350 millones de euros: la Junta aportará hasta 100 (para acondicionar La Rinconada); el Ayuntamiento aportará 31 (25 para su construcción y seis para la urbanización de los terrenos en los que se construirá) y el resto lo aportará Defensa, para la ejecución material de estas instalaciones.

Los trabajos de urbanización de la parcela arrancarán a lo largo de 2022. El cronograma entregado por apuntaba a sólo algo más de un año para la urbanización y desarrollar el grueso de los trabajos de edificación entre 2023 y 2026, siempre y cuando no se produzcan retrasos.

Los potentes proyectos tecnológicos para la Base se han divido, a priori, en dos escenarios: los que se pondrán en marcha progresivamente cuando las instalaciones echen a andar y los que se han integrado en un marco de investigación con un plazo de desarrollo de seis a nueve años. Las macroinstalaciones contarán con una treintena de edificios.

El edificio principal será el Cuartel General desde el cual se coordinará todo el funcionamiento interno del recinto, así como su conexión con el exterior. También habrá un centro de abastecimiento, la parte meramente logística, con un almacén principal, un almacén más pequeño de materiales recuperables, y una serie de campas.

El almacén tendrá una superficie de 45.000 metros cuadrados, con una zona convencional, otra automatizada y una más con una temperatura regulada donde se trabaje con mercancía peligrosa.

Contará con un sistema tecnológico de última generación.El núcleo de la Base será el centro de mantenimiento, que tendrá un taller principal, con una zona de diagnosis e ITV, entre otras, que se montará sobre unos 100.000 metros cuadrados, que a su vez darán cabida a 150 boxes de distinto tamaño.

  • También contará con galería de tiro subterránea, una pista de pruebas o un centro de calibración y ensayos que dispondrá de un laboratorio tecnológico. Trabajarán más de 1.700 personas: 600 efectivos militares y 1.100 civiles, a los que se suman los puestos indirectos que se generarán.

 

 


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