Propósitos en sostenibilidad para 2022

sostenibilidad, mano sosteniendo el planeta

El año 2022 está calentando en el banquillo dispuesto a saltar a la cancha. Aunque no tenemos una bola de cristal y tras la multitud de eventos naturales y meteorológicos que ha habido en este 2021 ha quedado claro que hay que dejar mucho campo a la incertidumbre, se puede aventurar algunas tendencias en sostenibilidad este 2022, que ya se detectan. Si tú mismo estás planteando tu lista de buenos propósitos en sostenibilidad y climáticos para este nuevo año, toma nota.

Sostenibilidad ‘is the new black’

La sostenibilidad ya no es una aspiración o un valor, la sostenibilidad es la nueva norma y el consumo sostenible su herramienta más eficiente.  El análisis global encargado por WWF en 2021 a Economist Intelligence Unit (EIU),  ha revelado las búsquedas mundiales en internet de bienes sostenibles  ha aumentado un increíble 71% en los últimos cinco años, y la pandemia no ha frenado esta tendencia.

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Los consumidores son conscientes del impacto del cambio climático y quieren comprar de forma sostenible

Los consumidores son conscientes de los graves efectos impactos del cambio climático y quieren comprar de forma sostenible y hacerlo en una empresa que mantenga un compromiso ambiental. Una tendencia que irá a más ya que, según la consultora alemana PwC, el 65% de los jóvenes de la Generación Z tiene en cuenta la sostenibilidad cuando compra.

Adiós Cero Emisiones. Hola ‘Climapositivo

Un nuevo concepto ha sobrepasado a la neutralidad climática o el término Cero Emisiones. Algunas empresas y movimientos sociales ya no se conforman con no aumentar las emisiones en la atmósfera, sino que buscan revertir esa situación y trabajar en la positividad climática, es decir, realizar acciones que reduzcan la presencia de CO2 y otros gases de efecto invernadero, mediante la plantación de bosques, por ejemplo.

Plantar árboles es una acción positiva para el clima. Fuente: Pexels

Alimentación sana y sostenible

La pandemia ha dejado una gran sensibilización sobre la necesidad de estar sano, que se une a la preocupación preexistente en torno a alimentación y salud. Saber lo que comemos, evitar los procesados, preferir los alimentos ecológicos, alimentos de temporada… son algunas cuestiones que se van abriendo paso entre una parte creciente de la población.

Comprar productos de proximidad reduce la huella ecológica. Fuente: Pexels

A ello se une la preocupación por el cambio climático y el calentamiento global, por lo que la agricultura ecológica, y la preferencia por la producción local o de proximidad, y los productos Kilómetro Cero son valorados por un número creciente de consumidores.

Un estudio de este mismo año de la consultora Kantar recogía que el 74% de los encuestados se decantaba por productos de proximidad. Así mismo, se posiciona el climatarianismo, es decir, la atención a comer productos de temporada, de cercanía y frescos, que en Francia o Alemania define ya a casi un tercio de la población.

La hora de las ciudades sostenibles

Quienes soñaron con vivir en el campo a raíz del coronavirus han visto romperse el idilio con una vida bucólica al darse de bruces con todas las dificultades que nos explican tan bien los movimientos de la España vaciada. En las ciudades vive más del 50% de la población y para 2050 casi el 70% de los habitantes del planeta residirá en un núcleo urbano, según la ONU. Generan el 80% del PIB y son responsables de dos tercios del consumo mundial de energía y de más del 70 % de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Las ciudades quieren ser sostenibles, Fuente: Pexels

Pero las ciudades han decidido que también quieren ser sostenibles: desde la ciudad donut, a la ciudad de los 15 minutos, el desarrollo de las redes de infraestructuras verdes, la peatonalización de grandes zonas y la apuesta por mercados agroalimentarios y gastronomía sostenible, crecen las iniciativas, sociales y oficiales, para hacer que la ciudad no se pelee con las sostenibilidad y este año vamos a verla como una de las tendencias en sostenibilidad este 2022.

Comunidades energéticas de autoconsumo

Las fuentes renovables producen ya casi la mitad de la electricidad en España según los datos de Red Eléctrica, y nuestro país ocupa la octava posición en el top mundial de los países con más potencia renovable instalada, con 59.108 MW, según el anuario estadístico de la capacidad renovable de la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA) de 2021.

Sin embargo, estamos viendo que las poblaciones rechazan los megaparques eólicos o fotovoltaicos en sus términos municipales. La solución son las comunidades energéticas de autoconsumo, en las que un pueblo, un barrio (como este ejemplo de una comunidad de vecinos de Lavapiés) o una manzana comparten una instalación de energía solar, autoabasteciéndose, eliminando costes y aprovechando de manera más eficaz la electricidad producida al consumirla cerca de donde se produce.

Animalismo

Este año se ha tramitado en España la nueva ley de régimen jurídico de los animales. La defensa de los derechos de los animales es un movimiento que está ganando visibilidad, desde el veganismo al pet-friendly. Crece el número de perros,  especialmente entre los millenials, aunque los hay en el 26% de los hogares españoles. En total en el país las mascotas llegan a los 29 millones, según datos de Anfaac.

En España, el 26% de los hogares tienen mascotas. Fuente: Pexels

El redescubrimiento del aire libre

Tras el confinamiento mucha gente descubrió el placer de caminar, hacer deporte o simplemente permanecer al aire libre. Un informe de la app para deportistas Strava ha revelado que el senderismo o la simple realización de caminatas han sido el deporte estrella en 2021, con un crecimiento del 10% respecto a 2020.

Incluso disciplinas como el yoga han pasado a practicarse en exterior y es frecuente encontrar a grupos en parques o espacios verdes que lo practican al aire libre.

Ha aumentado el número de gente que sale a hacer caminatas. Fuente: Pixabay

La empresa de productos de aire libre Coleman comunicaba este año que un 39% de los españoles está a favor de realizar actividades de ocio en entornos naturales durante sus vacaciones, superior al 31% que respaldaban esa idea en 2020. El auge de las autocaravanas y del turismo de naturaleza también pueden estar influidos en cierta medida por esta tendencia.

Comer insectos

Esta es mi apuesta más arriesgada en este análisis sobre tendencias en sostenibilidad este 2022, pero la Unión Europea ya ha aprobado, en enero de este año, el uso de un insecto para usos alimentarios humanos. El ‘Tenebrio molitor’ o gusano de la harina, por su alto valor en proteínas y bajo en grasa, se utiliza como ingrediente en barritas energéticas o para dietas hipocalóricas.

Las barritas energéticas están cargadas de proteínas. Fuente: Pixabay

“Los insectos comestibles pueden diversificar las dietas, mejorar los medios de vida, contribuir a la seguridad alimentaria y nutricional y tener una menor huella ecológica en comparación con otras fuentes de proteínas” ha señalado la FAO, en su informe ‘Looking at edible insects from a food safety perpective’, de 2021, donde recuerda que los insectos requieren menor consumo de agua y suelo que la ganadería y generan muchas menos emisiones .


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