El algodón busca un horizonte de sostenibilidad para la moda

Planta de algodón

Continuará siendo la materia prima por excelencia de la moda, pese a que las fibras sintéticas y artificiales han ganado terreno en las últimas décadas. Sin embargo, el algodón tiene un as bajo la manga: muchos esfuerzos en sostenibilidad se centran en él.

Redefinir el sourcing tras la pandemia se ha convertido en unos de los principales retos de la industria de la moda ante la urgencia de la sostenibilidad y la necesidad de diversificar riesgos y tejer relaciones más sólidas con los proveedores. En este nuevo Insight, patrocinado por Lectra, Modaes.es repasa las claves de la cadena de aprovisionamiento de la moda a escala global y aborda la situación de los principales hubs de producción del sector y las materias primas.

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Aunque ha ido perdiendo peso en la producción de fibras textiles en detrimento de las fibras sintéticas y artificiales, el algodón continúa siendo la materia prima por excelencia en la industria de la moda. Del total de toneladas métricas de fibras textiles que se producen al año, el 24,2% es algodón, según el último informe Preferred Fiber and Materials de Textile Exchange. Sin embargo, durante los últimos años y tras el estallido de la pandemia, esta materia prima vive un periodo de inestabilidad, con incrementos de precios, menos stock, más consumo y en busca de un futuro más sostenible.

El incremento de los de precios del algodón es uno de los principales desafíos al que se enfrenta hoy el sector. El precio de esta materia prima se ha disparado en los últimos meses, lo que ha motivado una escalada de costes a lo largo de toda la cadena de valor y el aumento de precios para el cliente final. La última previsión de precios que ha realizado el  Comité Consultivo Internacional del algodón (Icac, por sus siglas en inglés) sobre el algodón es que cierre la actual campaña entre 101 y 109 centavos por libra, superando el récord histórico de la campaña 2010/2011.

Pero, aunque la actual temporada es “prometedora” en términos de producción, la subida de precios es un arma de doble filo. Por un lado, es positivo para los agricultores, que podrían invertir en más campo de cultivo, mientras que, por otro, hace que esta materia prima sea menos competitiva frente a otras fibras.

Para la temporada actual, se espera que el consumo mundial de algodón sea de 25,9 millones de toneladas, y siga estando liderada por India, históricamente el mayor productor de esta materia prima desde que le arrebató el liderazgo a China en 2014.

Estados Unidos es históricamente el mayor exportador de algodón del mundo. En la temporada 2019/2020, el 80% del algodón que se cultivó en el país se vendió al exterior. China, por su parte, es el mayor consumidor de algodón, copando un 33% del total, seguido de India y Pakistán.

La cadena de suministro del algodón es más larga y compleja que la de otros productos, ya que gran parte de la producción se realiza en Occidente (Estados Unidos es el tercer mayor productor de esta materia prima) y tiene que enviarse a la otra punta del mundo para transformarse en tejido.

Este es otro de los retos a los que se enfrenta ahora el sector, y países como China, Vietnam o Pakistán han decidido racionalizar sus cadenas de suministro y aumentar sus importaciones de algodón de otros países como Brasil o Australia, según el Icac.

Para gestionar estos desafíos, el Icac ha puesto en marcha el Consejo Asesor del Sector Privado (Psac, por sus siglas en inglés) para aglutinar a todos los actores de la industria global del algodón. Se trata de una iniciativa histórica, ya que hasta ahora no había ningún organismo que representara a todos los sectores de la cadena de suministro de esta materia prima, desde productores de algodón hasta operadores de moda.

La sostenibilidad en el horizonte

Aunque haya ido perdiendo cuota, el algodón guarda un as bajo la manga para ganar terreno frente a las fibras sintéticas y artificiales: las políticas sostenibles de los principales operadores de moda en el mundo han centrado sus esfuerzos en la producción de esta materia prima de manera sostenible. La gran mayoría de los retailers han impulsado la producción de algodón orgánico al colaborar con Better Cotton Iniciative (BCI).

El BCI es una de las asociaciones con más poder en el ámbito de la sostenibilidad, con el foco puesto en la promoción de cultivos sostenibles de algodón en entornos socialmente responsables, más respetuosos con el medio ambiente y más económicos.

La asociación aglutina a más de 2,3 millones de agricultores y proveedores en veintitrés países del mundo. En total, se fabrican 5,6 millones de toneladas BCI al año, copando el 22% de la producción global de algodón.


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