RetailJobs: Inteligencia artificial, realidad aumentada y «constelaciones» son tendencia en las empresas

 

La consultora Accenture relevó los principales cambios que la tecnología imprime en las corporaciones y cómo se introducen de a poco al área de RR.HH.

La tecnología aplicada a la gestión de personas en las empresas no es tema nuevo, pero en los últimos años el crecimiento de los programas y servicios destinados a este segmento ha tenido un crecimiento vertiginoso.

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Las posibilidades que se abrieron son infinitas: desde la organización del día a día -sueldos, vacaciones, reemplazos, etc.- hasta análisis predictivo para anticipar quiénes estarían por renunciar a la firma o segmentar los beneficios de acuerdo a los distintos públicos internos.

En la Argentina, sobre todo en el último año, cada vez más los responsables de Recursos Humanos son conscientes de la necesidad de actualizarse en esta materia para no perder competitividad en el mercado.

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No es un detalle menor; en el mundo estas áreas invierten más en tecnología que en otros de sus gastos tradicionales, como capacitación y desarrollo.

Las firmas expertas del sector ya ofrecen servicios de análisis predictivo o de Big Data. Pero lo que aún se está incorporando de forma incipiente son otro tipo de tecnologías, que quizás tuvieron éxito primero en otras áreas de las compañías.

Una de ellas es la realidad aumentada, que se volvió un boom una vez que estalló entre los usuarios de Internet móvil el furor por Pokémon Go, el juego que apelaba a la nostalgia de los internautas y los enviaba por las calles a cazar monstruitos digitales inspirados en la serie animada de los ’90.

La aplicación marcó cinco record Guinness, y se convirtió en una infalible arma para el marketing.

Y a la fidelización de los usuarios también le siguió la de los apreciados talentos «Millennial», que no siempre son adeptos a concurrir a entrevistas laborales pero sí lo hacían bajo la promesa de que había pokémones esperándolos en las oficinas de la compañía interesada en contratarlos.

«Las empresas ya venían utilizando la realidad aumentada desde antes, por ejemplo para identificar máquinas industriales y tener a la vista los últimos mantenimientos que habían recibido, etc.», comentó Andrés González, Director de Estrategia de Accenture.

Para este experto, sin embargo, «Pokémon Go rompió todos los paradigmas» y mostró la cantidad de personas propensas a interactuar a través de la tecnología. Claro que, «las empresas tienen poco control sobre esto», advirtió.

En las oficinas de Accenture ya se trabaja con equipos de realidad aumentada y también de realidad virtual, para ayudar a los clientes -que generalmente son de sectores como consumo masivo, tecnología y medios, servicios financieros, energía, recursos naturales y Gobierno- a incorporar estas innovaciones.

¿De qué manera? Según dijo a este medio Alberto Alexis Sattler, Gerente de Tecnología de la consultora, estas herramientas sirven por ejemplo, para demostrar a la distancia cómo son las sucursales de una firma en la Capital Federal, o incluir a un empleado en una capacitación tal y como si hubiese estado presente en el aula o auditorio.

Centrado en las personas

Hasta aquí los usos de estas tecnologías disruptivas aparecen solo como asistenciales a los objetivos de las áreas de Recursos Humanos.

Sin embargo, los cambios que éstas impulsan tienen efectos más profundos en las organizaciones más modernas, que ya no trabajan de 9 a 5 y bajo el esquema de productividad «fordista».

Sirven, por caso, para atender a las expectativas de las nuevas generaciones, que exigen desafíos de crecimiento constantes y facilidades para trabajar desde sus hogares.

Las organizaciones, señaló González, están rediseñando las experiencias en torno a las personas (enfoque «people centric») y al trabajo por proyectos.

De hecho, «el área en las empresas cada vez pesa menos que el proyecto», afirmó el director de Estrategia. Así cada objetivo se vuelve interdisciplinario.

En este paradigma basado en la tecnología digital, las compañías ya no emprenden programas a muy largo plazo y con inversiones enormes, sino que encaran cambios más chicos y ágiles.

Esta estructura también les permite algo que valoran mucho las generaciones más jóvenes: que esté permitido el fracaso. Un error no lleva a la ruina, por ejemplo, a todo el programa de la compañía a cinco o 10 años.

A partir de estos cambios tomaron fuerza las teorías que plantean a las organizaciones esquematizadas como «constelaciones», que reemplazan a los tradicionales esquemas piramidales con jerarquías bien definidas.

«Responden al modelo líquido de trabajo, por el cual los proyectos no se dividen por áreas sino que se apalancan en todo el conocimiento disponible de la organización», dijo González.

Estos modelos responden también mucho mejor a las necesidades actuales de desarrollo de carrera de las personas, que pueden ir ganando experiencias y responsabilidades a partir de los proyectos en los que se involucran, y así moverse horizontalmente o pasar por distintas áreas, en lugar de solo tener la posibilidad del ascenso.

«Tiene el beneficio doble, permite más chances de aprender y capitalizarse a las nuevas generaciones que la típica estructura piramidal», dijo González a este medio.

«Pero también hay una realidad: los equipos de proyecto exitosos están conformados por gente capaz y con habilidades. Hay que limitar también las expectativas de contribución. Es necesario tener algo para aportar a la iniciativa en la cual se quiere participar», advirtió en diálogo con iProfesional.

Contracara

Pese a que en que todas las áreas de una empresa ahora se prioriza poner en el centro a las personas -clientes, colaboradores, directivos, etc.- también surge de la mano de la tecnología otra tendencia que tiende a reemplazar a algunos de los trabajadores: la inteligencia artificial.

En la propia sede de Accenture en Buenos Aires los clientes interactúan con Amelia, un asistente virtual basado en inteligencia emocional capaz de «charlar» con un usuario, entender incluso sus tonos de voz, y darle una respuesta.

Si bien Amelia tiene una apariencia similar a una mujer en la pantalla, funciona al estilo de los ya célebres «chatbots», que son capaces de realizar tareas online de atención al cliente.

Al introducir esta innovación creada por la empresa IPsoft en mayo pasado, Accenture estimó que esta tecnología, que aún está en etapa de prueba, tendrá una rápida evolución sobre todo en industrias como la bancaria, los seguros y el turismo.

Según Sattler, en las organizaciones, la realidad aumentada debe ir acompañada por inteligencia artificial y por el Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés)

«La industria pesada combina análisis predictivo con Internet de las cosas y realidad aumentada para lo que es planificación y mantenimiento. Es la primera que está haciendo intentos por combinar las cosas», opinó al respecto el Gerente de Tecnología.

Fuente:  iProfesional

 

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