El US Open recupera la normalidad tras pasar página del Covid-19

Pelota de tenis en una cancha

Según publica el portal palco23, El evento neoyorquino, último Grand Slam de la temporada tenística, aspira a facturar 350 millones de dólares, una cantidad similar a la cifra obtenida el año pasado. Novak Djokovic no podrá competir si no se vacuna antes.

Está previsto que, justo después de la conclusión del torneo, la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) autorice a modo de prueba las comunicaciones entre tenistas y entrenadores

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El tenis de Nueva York vuelve a ver la luz. Este lunes arranca el último de los cuatro Grand Slams del circuito tenístico, celebrado en las pistas rápidas de Usta Billie Jean King National Tennis Center (popularmente conocido como Flushing Meadows). Después de celebrar la edición de 2021 con restricciones por el Covid-19, el último Grand Slam vuelve a escena con el total apoyo de los patrocinadores y las televisiones, principales fuentes de ingresos del torneo.

El evento neoyorquino aspira así a superar su cifra de negocio del año pasado, cuando ingresó 350 millones de dólares. En el cuadro masculino no estarán por lesión algunos de los diez primeros tenistas del ránking como Roger Federer o el actual campeón del torneo, Daniil Medvedev. También ha tenido relevancia la no participación de Novak Djokovic, que según la normativa estadounidense no puede entrar al país por seguir sin estar vacunado contra el Covid-19.

Como viene siendo habitual en la mayoría de los eventos Masters 1000 y Grand Slams este año, la Usta (Federación de Tenis de Estados Unidos), organizadora del torneo, ha aumentado de nuevo la bolsa de premios, pasando de 57,5 millones de dólares en la edición de 2021 a más de sesenta millones de dólares en 2022. Este curso, los ganadores del cuadro masculino y femenino ganarán 2,6 millones de dólares, por los 1,3 millones que recibirán los finalistas. El torneo ha hecho lo propio con los tenistas que caigan en primera ronda, que percibirán prácticamente 21.300 dólares.

Los ingresos audiovisuales son la principal fuente de facturación del torneo, que en España podrá seguirse a través de Eurosport. Las aportaciones de los patrocinadores también contribuyen la celebración de la cita, que cuenta con el apoyo de IBM, American Express, Emirates, JP Morgan, Chase, Evian, Polo Ralph Lauren, Mercedes, Rolex, Spectrum, Cubb, Deloitte y Bermuda.

Está previsto que, justo después de la conclusión del torneo, la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) autorice a modo de prueba las comunicaciones entre tenistas y entrenadores, más conocido como coaching. Según la ATP, las comunicaciones entre jugador y técnico sólo serán posibles cuando estén del mismo lado de la pista y deberán limitarse a frases cortas, si bien cualquier gesto estará siempre autorizado.

Usta, creada en 1881, es una organización sin ánimo de lucro que cuenta actualmente con más de 700.000 miembros e invierte el 100% de sus ingresos en la promoción y desarrollo del tenis en Estados Unidos. El organismo dirige el complejo de Flushing Meadows, que alberga el US Open cada año. El US Open es el único gran evento que se ha disputado en tres superficies (tierra batida, hierba y pista rápida). El evento pasó de disputarse en tierra batida a pista rápida en 1978.