Los estadounidenses compran Teslas, Bentleys y Lamborghinis en el auge del mercado de automóviles de lujo

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El porcentaje de vehículos de alta gama vendidos ha aumentado, impulsado por los compradores con mucho dinero, alcanzado niveles récord en los últimos años. En 2021, las ventas ascendieron a los 2,48 millones, un 13,2% más que el año anterior y por encima del aumento del 1,7% registrado por los fabricantes del mercado de masas, según Kelley Blue Book, una firma de investigación especializada en la fijación de precios y valoración de vehículos.

Los estadounidenses están optando por adquirir más vehículos de lujo que nunca, un cambio alimentado por los compradores ricos en efectivo, que fueron capaces de ahorrar en el banco durante la pandemia, y la creciente riqueza entre los compradores en los niveles de ingresos superiores.

El porcentaje de vehículos nuevos vendidos por marcas de lujo, como BMW, Mercedes-Benz y Tesla, ha crecido de forma constante en los últimos años, alcanzando un récord del 17,3% del mercado automovilístico estadounidense en junio, según J.D. Power, una empresa de análisis de datos centrada en la industria del automóvil. Ese porcentaje es superior al 14,1% de 2019 y sigue a un aumento que empezó años antes, según los datos de la industria.

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Por su parte, las ventas de autos de lujo considerados superpremium -los vendidos por marcas como Lamborghini, Bentley y Ferrari- siguen siendo pequeñas, pero han aumentado hasta los 6.700 vehículos vendidos hasta julio de este año, un salto del 35,6% en comparación con el mismo periodo de hace cinco años, de acuerdo a los datos de J.D. Power.

“La riqueza está creciendo y, por tanto, el mercado del lujo también”, señaló Alain Favey, miembro del consejo de administración de ventas y marketing de Bentley Motors Ltd., una unidad de Volkswagen AG.

En los últimos años, el creciente número de personas adineradas está proporcionando una mayor base de clientes para marcas como Bentley, comentó Favey. Y muchos de estos compradores acomodados en EE.UU. son más jóvenes, dijo, ya que han acumulado riqueza en las industrias de la tecnología y el entretenimiento.

Interior del concesionario Audi of Jacksonville de Jack Hanania. En el verano de 2020, también abrió un negocio de autos de segunda mano centrado solo en vehículos de lujo.

El mercado de los autos de lujo recibió un impulso adicional durante la pandemia, ya que la recuperación del mercado de valores y el aumento de los precios de la vivienda impulsaron el poder adquisitivo de muchos hogares estadounidenses, según los analistas y los ejecutivos.

Las ventas de vehículos de alta gama han alcanzado niveles récord en los últimos años. En 2021, ascendieron a los 2,48 millones, un 13,2% más que el año anterior y por encima del aumento del 1,7% registrado por los fabricantes del mercado de masas, según Kelley Blue Book, una firma de investigación especializada en la fijación de precios y valoración de vehículos.

“Los registros podrían haber sido más altos si no estuvieran limitados por la oferta”, aseguró Tyson Jominy, analista de J.D. Power, refiriéndose a los fabricantes.

A su vez, la inclinación hacia el lujo en el negocio de los autos es otro ejemplo de una división más amplia que ha surgido en la economía de Estados Unidos, en la que los que tienen medios han seguido gastando, mientras que los compradores menos adinerados se han retirado.

El concesionario Jack Hanania explicó que la demanda de autos caros ha sido tan robusta, que decidió abrir un negocio de vehículos usados centrado exclusivamente en modelos de más de US$ 100.000 en el verano de 2020. Resultó ser una apuesta muy oportuna.

En un año normal, Hanania declaró que vende unos 10 Lamborghini, que cuestan hasta US$ 250.000 usados. En 2021, dijo que vendió casi 30.

“Sabía que había cierta demanda”, afirmó Hanania, que tiene concesionarios de automóviles en Florida y Pittsburgh. “Pero no sabía que teníamos tantos compradores de todas partes que venían a llevarse estos autos”, agregó.

No hay una única definición de lo que es un vehículo de lujo, dicen los analistas. Por lo general, la categoría incluye marcas establecidas con la intención de dirigirse a clientes más acaudalados y que ofrecen una experiencia de gama alta, tanto en los tipos de modelos que venden como en el concesionario. A menudo, estos vehículos se venden a precios más altos que sus homólogos del mercado de masas, aunque la línea ha empezado a difuminarse más en los últimos años en algunos tipos de vehículos específicos.

Las ventas de autos de lujo considerados superpremium, entre los que se encuentra Ferrari, siguen siendo pequeñas, pero han aumentado este año. 

El término “superpremium” se refiere a los modelos que representan un aumento significativo de precio respecto a la categoría de lujo más general.

En el sector del automóvil, los precios de los vehículos nuevos se han disparado en los últimos años, ya que los fabricantes han tenido que lidiar con las interrupciones de la cadena de suministro y la escasez de existencias en los concesionarios.

A medida que los modelos convencionales -como los fabricados por Ford, Toyota y Hyundai- se vuelven más caros y difíciles de encontrar, muchos compradores han optado por ir a la categoría superior, donde la selección ha sido generalmente mejor, explicaron los concesionarios.

En algunas categorías, la diferencia de precios entre los modelos de lujo y los que no lo son se ha reducido considerablemente.

Por ejemplo, la diferencia entre los precios promedios de transacción de un SUV Kia Telluride y un SUV de lujo de tamaño similar, el Lexus RX 350, era de US$ 6.875 en julio, según datos del sitio web de compra de autos Edmunds. Antes de la pandemia, la diferencia de precio entre ambos modelos era de unos US$ 9.000, de acuerdo los datos de la empresa.

El aumento de los valores de intercambio en el mercado de autos usados también está ayudando a los compradores a entrar en el territorio del lujo, dijo Phil Maguire, propietario de Maguire Family of Dealerships, una cadena de tiendas en el estado de Nueva York. “El proceso de pensamiento fue tal vez gastar un poco más e ir con la alta gama de lujo que realmente les gusta”, añadió.

Según los ejecutivos, las empresas automovilísticas están aprovechando el momento, dando prioridad a la producción en fábrica de sus ofertas premium e introduciendo opciones más caras.

Cadillac, por ejemplo, planea estrenar el modelo más caro de su historia: un vehículo eléctrico de US$ 300.000 fabricado a mano, llamado Celestiq, según ha informado The Wall Street Journal.

Mercedes-Benz Group AG, en tanto, está remodelando su línea global para centrarse más en los vehículos que suelen venderse por US$ 100.000 o más, incluyendo el SUV Clase G y sus modelos Mercedes-Maybach.

El lunes, Volkswagen anunció que sacaría a bolsa su fabricante de autos deportivos de alta gama, Porsche AG, en una de las mayores ofertas públicas iniciales en años, valorándola entre 60.000 millones y 85.000 millones de euros, lo que equivale a entre US$59.800 millones y US$ 84.600 millones. Porsche ha generado habitualmente márgenes de beneficio de dos dígitos para VW y ha contribuido en gran medida a los resultados de su matriz.

Mientras tanto, las ventas de Tesla Inc. se han disparado en los últimos años, contribuyendo al crecimiento de la cuota global en el extremo de lujo. Con muchos modelos a partir de US$ 50.000, la cuota de mercado de Tesla en EE.UU. alcanzó el 3,8% hasta junio, más del doble que en el mismo periodo de hace un año, según Kelley Blue Book.

Tom McParland, un consultor de compra de autos con sede en Nueva Jersey que ayuda a los compradores a localizar y comprar vehículos, comentó que está viendo muchos más compradores de lujo interesados en los vehículos eléctricos, incluidos los fabricados por marcas bien establecidas como BMW. Señaló que más clientes también están pagando por los autos en efectivo o poniendo pagos iniciales considerables.

“La gente que puede permitirse un auto de US$80.000, US$90.000 o US$ 100.000 probablemente no se vea tan afectada como el comprador típico”, sostuvo McParland.

En medio de una amplia crisis de catálogo, las marcas de lujo han mantenido sus lotes mejor abastecidos, ya que las empresas de automóviles trataron de utilizar sus limitados suministros de chips de computador para los modelos de gama alta, dicen los concesionarios y los analistas.

Aun así, Bayerische Motoren Werke AG aseguró en agosto que espera que el negocio se vea afectado en los próximos meses debido a la inflación, las subidas de los tipos de interés y los retos de la cadena de suministro.

Dimitris Psillakis, director ejecutivo de Mercedes-Benz EE.UU., manifestó que todavía ve mucho crecimiento por delante, porque con la escasez de autos y camiones la demanda reprimida debería mantener a los compradores acudiendo a las salas de exposición.

“El mercado no ha mostrado todo su potencial”, concluyó Psillakis.

En algunas categorías, la diferencia de precios entre los modelos de lujo y los que no lo son se ha reducido considerablemente.