“Enmienda Ferrari”: cuando sólo vendan autos eléctricos, algunos comprarán deportivos de gasolina

Ferrari preocupado

¿En qué consiste la enmienda Ferrari? Esta enmienda permitiría a los fabricantes que vendan menos de 10.000 coches nuevos al año disponer de una moratoria. En principio, el texto afectaría esencialmente a marcas de lujo, como el fabricante homónimo o su gran rival Lamborghini.

Es oficial desde el 8 de junio de 2022: el Parlamento Europeo ha votado a favor (339 a favor, 249 en contra y 24 abstenciones) de seguir las recomendaciones de la Comisión Europea de prohibir a partir de 2035 la venta de coches nuevos con motor de combustión interna.

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“Enmienda Ferrari”

Habrá que esperar hasta el 28 de junio para conocer la posición de los distintos Estados miembros al respecto, momento en que podría ser algo definitivo.

Mientras tanto algunos eurodiputados italianos han conseguido que se incluyese una enmienda que permitiría a las pequeñas marcas de deportivos, como hay tantas en Italia, seguir vendiendo coches con motores de combustión interna. Es la conocida como «enmienda Ferrari».

¿En qué consiste la enmienda Ferrari? Esta enmienda permitiría a los fabricantes que vendan menos de 10.000 coches nuevos al año disponer de una moratoria. En principio, el texto afectaría esencialmente a marcas de lujo, como el fabricante homónimo o su gran rival Lamborghini.

En concreto, la enmienda permite a dos categorías de fabricantes seguir vendiendo coches con motores de gasolina más allá de 2035. La primera incluye las marcas que venden menos de 10.000 coches al año, pero también los fabricantes de vehículos comerciales ligeros y de vehículos de emergencia y asistencia. La segunda clase incluye marcas con una producción anual inferior a 1.000 coches.

En la primera categoría, se permitiría seguir vendiendo coches con motores de gasolina hasta 2036. Después ya no podrán vender vehículos con motores de combustión interna. No es más que una moratoria de un año que concierne un número reducido de fabricantes.

Las marcas británicas serían las más favorecidas por esa enmienda. Si bien la enmienda ha sido incluida a petición de diputados italianos con el objetivo de salvaguardar la industria de su país, el de los Ferrari, Lamborghini y Pagani, los que más se podrían beneficiar de la enmienda serían los británicos. Justo ahora que no forman parte de la UE.

La mayoría de los fabricantes de lujo con pequeñas tiradas, de menos de 10.000 coches, están en el Reino Unido. Aston Martin, Rolls-Royce, Morgan y Caterham, por nombrar los más famosos venden todos menos de 10.000 coches al año y podrían usar esa excepción. Obviamente no serían los únicos, la sueca Koenigsegg o la francesa Bugatti también.

Ferrari, curiosamente, no podría acogerse a su enmienda, pues en 2019 y 2021 vendió más de 10.000 coches al año (11.155 coches en 2021). Podría acogerse a esa enmienda si reduce voluntariamente su producción, lo cuál le permitiría vender hasta entonces sus coches nuevos todavía más caros, pues serían aún más exclusivos. De todos modos, en 2036 debería pasarse a lo eléctrico como el resto de fabricantes. Y, de hecho, está preparando esa transición como la mayoría de fabricantes.

Una enmienda sin gran efecto

Sin embargo, para la segunda categoría, la de los fabricantes de menos de 1.000 coches al año, se mantendría más allá de 2036 la exención. Al fin y al cabo, son considerados por la Comisión Europea poco más que artesanos, cuyo volumen es una gota de agua en el océano de los cerca de 10 millones de coches nuevos al año que se venden en la Unión Europea. Marcas como Morgan, Koenigsegg, Bugatti o Pagani serían las principales beneficiarias de esa enmienda.

¿Cambiará algo esa enmienda? Probablemente no. Para quienes vendan entre 1.000 y 10.000 coches al año, sólo les deja un año más de margen para vender el stock que les pueda quedar o vender alguna serie especial a precio de oro, cuyas unidades irán a colecciones privadas directamente sin pisar la carretera. Pero al final, esos fabricantes tendrán que tener una gama eléctrica, ya sea de batería o de pila de combustible.

En cuanto a quienes vendan menos de 1.000 coches al año, tampoco les va a cambiar la vida. Si de momento esas marcas no han dado el paso hacia la transición eléctrica es porque su clientela no quiere comprarles coches eléctricos. Morgan y Rolls-Royce han tanteado su clientela sin éxito con varios concept cars, pero si la respuesta de la prensa fue positiva, no lo fue la de sus clientes.

Sin embargo, en un mar de coches eléctricos y en el que a término las gasolineras irán dejando poco a poco de distribuir combustible para disponer de puntos de carga, su producción se verá aún más limitada y al final reservada para uso en circuito. Por eso, Rolls-Royce, por ejemplo, ya ha avisado que venderá coches eléctricos. No les quedará otra.

Al texto sobre la prohibición de los coches de gasolina y diésel en la UE en 2035 aún le queda un último paso antes de convertirse en reglamento europeo: la validación por parte de los gobiernos de los Estados miembros. Los ministros de Medio Ambiente de los países miembros tienen previsto reunirse el 28 de junio para votar a favor o en contra.

Fuente: motorpasion.com