Restaurantes pedirán el código QR o tarjeta de vacunación

En la reunión quedó establecido que los restaurantes o bares podrán solicitar al aforo al 100% o podrán seguir atendiendo al 50% de la clientela, pero tendrán que tener las medidas de bioseguridad.

El Ministerio de Salud se reunió ayer con los dueños de bares y restaurantes del país para confirmarle que están autorizados a solicitar el código QR o la tarjeta de vacunación cuando decidan llevar el aforo al 100% de su capacidad.

Banner_frasco-suscripcion-800x250

Además, el regente de la salud le informó que el Decreto Ejecutivo No. 852 del 29 de septiembre y la Resolución número 2552 del 1 de octubre de 2021, le da garantía de protección ante cualquiere queja o demanda presentada por un cliente que se oponga a presentar la tarjeta de vacunación o el código QR.

El presidente de la Asociación de Restaurantes de Panamá y Afines, Domingo de Obaldía dijo que se sienten satisfecho con los resultados obtenido en la reunión con el Minsa.

Agregó que en la reunión quedó establecido que los restaurantes o bares podrán solicitar al aforo al 100% o podrán seguir atendiendo al 50% de la clientela, pero tendrán que tener las medidas de bioseguridad.

«Aquellos restaurantes que quieren recibir al 100% de la clientela tendrá que hacer la solicitud a la regional del Minsa que pertenezcan. Una vez se haga la solicitud el dueño del restaurante tendrá que notificar como hará la verificación de vacunación de la clientela ya sea a través del código QR y la tarjeta de vacunación«, manifestó De Obaldía.

Los restaurantes continúa siendo la única actividad económica con restricciones de capacidad para recibir a sus clientes.

Durante los 20 meses que lleva la pandemia el sector de restaurantes ha tenido que despedir a más de 2 mil trabajadores y además han cerrado más de 3 mil locales por falta de liquidez.

Este año la Arap pronostica que podrían lograr ventas por el orden de los $170 millones, un 70% de lo que se logró en el 2019 cuando reportaron $300 millones.

De cada $1 en salarios, tanto públicos como privados, contribuye $0.23 al Estado (ISLR, CSS y Seguro Educativo). La diferencia es que los $0.23 del asalariado privado viene del crecimiento económico, mientras que en el caso del funcionario el empleador es el Estado, así que es como «sacarse de un bolsillo para metérselo en el otro.