Pearl Island, el ambicioso proyecto hotelero y turístico del archipiélago panameño

Hilera de camas blancas en la playa de un hotel

Don Bernardo Hotel, S.A., sociedad que está detrás de la operación del monumental proyecto de Pearl Island, estaría por conseguir a través de la venta de acciones cerca de US$232 millones.

Con la venta de estos instrumentos financieros, la empresa conseguiría los fondos que necesita para construir el proyecto Ritz Carlton Reserve, que incluye un hotel cinco estrellas. La operación es liderada por Guillermo De Saint Malo Eleta, presidente de Don Bernardo Hotel.

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Vermeer –una compañía de responsabilidad limitada de Delaware– es la que realizará la inversión en el sector turístico a través de la compra de acciones, en una operación estructurada por Credit Suisse y con el Banco Nacional de Panamá actuando como agente local de colocación y custodio de los certificados fiscales.

Lo novedoso de esta operación es que el inversionista que compra esos instrumentos financieros tiene el incentivo de recibir en créditos fiscales la totalidad del dinero invertido a través de Ley 122 del 31 de diciembre de 2019, la cual fue reglamentada mediante Decreto Ejecutivo 364 el 23 de julio de 2020.

Según el administrador de la ATP, Iván Eskildsen, estas inversiones ampliarán la infraestructura de hospedaje existente en las regiones donde se encuentra un gran porcentaje de los atractivos turísticos del país.

Inversión

La proyección de Don Bernardo Hotel, en el que participa la familia Eleta, es conseguir cerca de US$232 millones (el monto recaudado será menor al valor de cara de los certificados fiscales porque se venden a descuento) que permitirían construir el hotel y otras amenidades que forman parte de la segunda etapa de su proyecto.

Ya en la isla se ha desarrollado una primera etapa del proyecto Pearl Island, que incluye un conjunto de lujosas viviendas, además de una pista de aterrizaje, servicios de carreteras, agua, electricidad y comunicaciones telefónicas. Una marina y restaurantes al frente del Océano Pacífico.

Esto ocurre en Pedro González, una isla en el archipiélago de Las Perlas, situada en el golfo de Panamá y a menos de una hora de la ciudad capital, en la que desde hace más de una década empezó el movimiento turístico de lujo de Pearl Island.

Allí, una residencia se vende en más de US$2 millones. Es turismo de alta gama, orientado al jet set local y extranjero que busca conectarse con la biodiversidad y la riqueza natural de la zona, pero en soledad y total privacidad.

En la estructuración financiera en la que participaría Vermeer, se esperaría reclamar los incentivos en forma de certificados de créditos fiscales por un valor total de US$232 millones a partir de 2023 y hasta 2029.

Basados en el monto esperado de la inversión, se proyectan créditos fiscales -a razón de 15% del valor total por año- por US$34,8 millones de 2023 hasta 2028; y US$23,2 millones en 2029, como la cantidad restante que se convierte en elegible para ser utilizada en ese último año.

Vía Zoom, Guillermo De Saint Malo Eleta, presidente de Don Bernardo Hotel, dijo que ve en esta ley de incentivos turísticos el empujón que necesita el país para que se desarrollen proyectos con los que se pueda competir a nivel mundial frente a otros destinos.

Explica que estos incentivos deben verse como los estímulos que, por ejemplo, recibe la industria de la construcción, cuando el Estado hace toda la infraestructura en carreteras, accesos y servicios públicos que se necesitan en una zona en la que después las constructoras edifican sus proyectos.

A su juicio, lo más importante es que el sacrificio fiscal es nulo, entendiendo que la misma actividad turística en operaciones generará el pago de impuestos y permitirá la creación de nuevas plazas de trabajo en las etapas de construcción y de operación.

Por otro lado, indica que dichos incentivos se convierten en una fórmula que dinamiza a un sector que difícilmente encuentra financiamiento en la banca local, que no ve con luces largas el negocio y no entiende el potencial que tiene el país.

El 90% de los atractivos turísticos naturales y únicos que tiene el país están fuera del distrito de Panamá, pero la oferta hotelera se concentra en la ciudad capital, y con esto se justifica el incentivo, según la ley.

La ATP indicó que actualmente hay más proyectos turísticos en proceso de trámite para la ley de incentivos a la inversión.