La reactivación económica de Panamá depende de varios factores

Ciudad de panamá de noche

Al cierre de 2021, el crecimiento del producto interno bruto (PIB) de Panamá sumó $40.736.4 millones, mostrando una recuperación de $5.416.6 millones, es decir, un crecimiento de 15,3% en comparación con la contracción registrada en 2020 que fue de $7.724.1 millones o -17,9% tras la llegada de la pandemia del nuevo coronavirus.

Estos resultados llevaron a recuperar parte, pero no todos los registros previos a la pandemia.

Banner_frasco-suscripcion-800x250

El crecimiento estuvo impulsado por el sector externo, concretamente por las exportaciones del sector minero y los ingresos del Canal. Sin embargo, el sector interno, que es el mayor generador de empleo del país, se mantuvo rezagado.

Recientemente el Banco Mundial (BM) posicionó a Panamá como líder del crecimiento económico de la región para 2022, con una proyección de 6,5%.

Las cifras ponen al país por encima de República Dominicana, Colombia, Ecuador, Bolivia y Argentina.

Economistas consultados manifestaron que el crecimiento de un país muy desigual como Panamá, necesita ser acompañado de políticas de redistribución para que las ganancias permeen a toda la población, algo que podría lograrse a través de una mayor generación de empleos.

Para el economista Eddie Tapiero, el tema radica en que la economía panameña esta conformada por varios sectores que están relacionados unos con otros, pero no todos tienen el mismo número de empleados ni la misma productividad.

Un ejemplo claro es que la logística, la minería y las telecomunicaciones son sectores de alta productividad, pero no registran grandes números de trabajadores, por lo que la población no siente el beneficio económico.

“Usualmente los sectores de crecimiento no son necesariamente donde está la mayor población empleada, y como ese crecimiento no es sincronizado, no todos recibirán el mismo beneficio. El resultado que vemos es que Panamá crece, pero no todo el mundo se beneficia por la alta desigualdad que hay”, subrayó Tapiero.

La catedrática universitaria y también economista Maribel Gordón comentó que la actual situación se debe al modelo económico que ha venido prevaleciendo en el país, y que se concentra en pocas actividades económicas y regiones geográficas, esto deja un crecimiento que no está dirigido a reactivar el sector interno porque no genera las posibilidades de nuevas fuentes de trabajo.

“Ni antes ni durante ni ahora que se vislumbra una superación de la pandemia, el gobierno ha tenido una política pública dirigida a atender las necesidades sociales de la mayoría de la población, ya que ellos solo le llaman reactivación económica a sectores que vienen siendo los más privilegiados”, criticó Gordón.

La docente recomendó al Estado abordar la creación de un plan nacional de desarrollo social, que facilite decidir qué sectores deben impulsarse, que en su opinión, deben ser aquellos que garanticen la seguridad y soberanía alimentaria, la generación de empleo estable con salarios justos y que den un efecto multiplicador con impacto en las mipymes y los pequeños productores y empresarios.

Según Gordón, este tipo de iniciativas tienen que estar dirigidas a sectores productores y transformadores de alimentos para generar valor agregado. Aclaró que con esto no está diciendo que se dejen de atender “los nichos” de sectores terciarios, pero indicó que ya se deben comenzar a dar los pasos, si realmente se busca un desarrollo que impulse a sectores productivos que garanticen mayor mercado interno.

“Panamá debe caminar hacia el desarrollo económico con bienestar humano y social, que lograría junto a un planteamiento de un plan nacional de desarrollo social que facilite detectar qué sectores deben impulsarse”, comentó la catedrática.

Tapiero coincidió con Gordón y expresó que se deben crear políticas inclusivas –que abarquen a todos los sectores de la población–, sostenibles –para que se mantengan creciendo orgánicamente en el tiempo– y estratégicas (que aprovechen la ubicación regional) para tener una visión de país.

“Con ese fundamento se pueden trabajar varias políticas que ayuden a usar las sinergias que existen dentro de la economía”, enfatizó el economista, y agregó “hasta ahora el país está tratando de lograr una visión de Estado con la creación de un ministerio de planificación, pero todavía queda trabajo por hacer”.

Según el Centro Nacional de Competitividad (CNC) en su informe de recuperación económica, luego de dos años de la covid-19 el impacto socioeconómico negativo causado por la pandemia de la covid-19 se está revirtiendo.

Para el CNC, el país va dando señales de una recuperación paulatina que incluso está por encima de las proyecciones macroeconómicas.

Esto se debe, de acuerdo con el informe, al levantamiento progresivo de las medidas y restricciones sociales, por la evolución de los contagios y el control de la pandemia, que permitió la reactivación paulatina de las actividades económicas.

“La necesaria adaptación a los cambios y la capacidad de respuesta para enfrentar la crisis ha sido clave. Panamá tiene el potencial y la oportunidad de liderar la reactivación económica de la región, y recuperar y superar los niveles prepandemia, pero a través de un crecimiento sostenible e inclusivo”, destacó el CNC.