Marketing en #modonaranja

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 Por: Eduardo Águila de Ramón – Docente Unegocios FEN Uchile

Por estos días acabamos de lanzar nuestro nuevo libro #modonaranja, por lo tanto, que mejor excusa para escribir estas líneas en modo creativo, inspirados en esa cuarta dimensión del mismo nombre que ocupa y que forma parte del modelo #modonaranja.

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La mayor y más irremplazable habilidad que tenemos todos los seres humanos, en nuestras dimensiones laboral y profesional, es nuestra capacidad de crear. Es justamente la creatividad la principal habilidad humana que nos permite reducir en ciertos grados la incertidumbre y nos impulsa a imaginar, soñar y visualizar para construir el futuro en esta nueva normalidad post pandémica.

La creatividad es la principal herramienta y habilidad humana con la que se puede manejar esa incertidumbre, por eso está instalada en todos los seres humanos, porque justamente nos permite adaptarnos a situaciones límites como lo es sin duda una pandemia.

La Creatividad nos permite desarmar ciertas convenciones y establecer mentalmente ciertos parámetros divergentes que nos ayudan a reducir esa potencial incertidumbre futura. Ahí́ está también la neurociencia, que gracias a variados estudios ha demostrado que ciertos comportamientos o conductas, es donde la capacidad intuitiva o esa capacidad predictiva, nos permite evitar ciertos riesgos o ciertos peligros que nos pudiese deparar el incierto futuro.

Para personalidades más pragmáticas o en cierto modo más racionalistas, muchas veces es difícil entender este tipo de variables que se mueven de forma predictiva, como por ejemplo la intuición, pero como bien dice Steve Jobs: “La intuición es una habilidad, es sabiduría, es una disciplina y lo que hace falta es practicarla”.

HACIA UNA NUEVA NORMALIDAD

Todos anhelamos un trabajo que nos desarrolle y permita cumplir nuestros sueños. Un pensador del management, Peter Drucker, advertía hacia el año 1999 que en nuestra vida laboral deberíamos ocuparnos de desarrollar dos carreras profesionales. Hoy ello ya no basta, incluso deberíamos considerar que algunas de dichas profesiones aún no se crean. Lo nuevo y relevante es que ya no bastará con hacer bien el trabajo actual.

La irrupción de la tecnología no solo sustituirá́ el trabajo humano sino también modificará el cómo trabajamos. En efecto, el Foro Económico Mundial, en su informe de octubre de 20201, estima que el 50% de los empleados necesitará volver a formarse para el año 2025. Asimismo, dicha institución estima que, para ese mismo año, la tecnología habrá́ desplazado a ochenta y cinco millones de personas de sus empleos y simultáneamente, habrá́ creado noventa y siete millones de nuevos empleos.

Aparentemente son buenas noticias, sin embargo, la adecuación a los nuevos empleos no es instantánea. La capacidad de adaptación varía entre las personas, ya que dependerá́ entre otras de su flexibilidad cognitiva. Por otro lado, ya no bastará con el re-capacitar (upskilling) sino, básicamente, reconvertir (reskilling), proceso este último más difícil, largo y riesgoso. Este desafío de reconvertirse adquiere urgencia ya que el ritmo de adopción de la tecnología aumentó con la pandemia.

La magnitud y complejidad del desafío es creciente. Si bien el financiamiento es clave, lo vital será́ identificar a qué reconvertirse. La amplitud del desafío no deja rincones sin visitar. El Foro Económico Mundial prevé́ que al 2025 el 44% de la fuerza de trabajo deberá́ trabajar en forma remota. Asimismo, el CEO de Adecco2, empresa que da empleo a setecientas mil personas, afirma que la velocidad de obsolescencia de las habilidades ha aumentado. En efecto, señala que el 40% de las habilidades quedan obsoletas en tres años.

Además, debemos tener presente que el desarrollo de las nuevas habilidades requerirá́ de “práctica”, ya que es desde el “hacer y el crear que se aprende” y se consolidan las nuevas capacidades requeridas.

En definitiva, el nuevo marketing y toda la fuerza laboral que gira en torno a ella será creatividad pura, necesitaremos tanta imaginación y adaptabilidad constante para sobrevivir en lo `profesional como nunca antes en la historia de la humanidad; es en esta puesta en escena del futuro dónde las nuevas estrategias de marketing se deberán visualizar y contextualizar en empresas que estarán en constante cambio, a gran velocidad y hacia una nueva normalidad.

 


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