Liverpool – Ripley: el mexicano que está pisando «nuevos mundos»

 

Un mar de oportunidades para todos los consumidores latinoamericanos, Liverpool pisa terrenos chilenos y peruanos al comprar una empresa en marcha como lo es Ripley.

Por el momento considero que es una forma interesante y quizás hasta atractiva de expandirse en el sector Retail, a pesar que en estos momentos esta compra tira las acciones de Liverpool en la Bolsa Mexicana de Valores.

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Sugerimos: Estos son los riesgos que correría Liverpool al comprar Ripley.

Esta negociación la veo en este panorama solo y exclusivamente para expertos en compras, un negocio en marcha puede ser vendido por muchas razones. Y existe una frase que aplica en este proceso: “el empresario para tener éxito debe desarrollar malicia originaria, para obtener los resultados que desea”.

Son muchos los seductores de adquirir una empresa en camino, pero también tiene muchos trances implícitos. La primera pregunta que surge es: ¿por qué se está vendiendo Ripley? Liverpool debe considerar esta posibilidad con pasos muy firmes para determinar si realmente es una “gran oportunidad”.

¿Qué garantiza que si los dueños anteriores no tuvieron éxito, Liverpool sí lo tendrá? Hay puntos importantes que Liverpool seguramente consideró:

1) El historial de éxitos y fracasos que ha tenido la empresa, que por cierto son espectaculares y con tradición en Chile.

2) La historia detrás del producto, su ética, su mercado y la compatibilidad con la cultura mexicana.

3) Su postura actual con respecto a la competencia, la competitividad, exclusividad y vigencia de la necesidad que satisface el producto que tienen en sus puntos de venta (PDV)

5) La opinión de los clientes y de la comunidad con respecto a estos cambios, ¿será aceptada la marca Liverpool?

6) Determinar si los dueños actuales seguirán teniendo alguna participación en la empresa, después que esta sea comprada por Liverpool o ¿va libre con la elaboración de una contracultura?

7) Además de los criterios anteriores podríamos agregar otros: el posicionamiento de la marca del negocio en el mercado, las ganancias marginales que se agregan a los negocios que ya tiene el empresario, los gastos de operación marginales, las proyecciones inflacionarias que podrían afectar este negocio en particular, entre muchos otros.

 

Por último, esta negociación me trae a la mente la metáfora del Bambú Japonés y dice:

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante. También es obvio que quien cultiva la tierra no se impaciente frente a la semilla sembrada y grita con todas sus fuerzas: ¡crece, maldita sea!. Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo transforma en no apto para impacientes:

Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente;
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable;
En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles;
Sin embargo, durante el séptimo año, en un periodo de solo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de treinta metros!

-¿Tardó sólo seis semanas crecer? No. La verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de este lapso de tiempo. Sin embargo, en la vida diaria muchas veces tratamos de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que este requiere tiempo. Quizás por la misma impaciencia, muchas personas que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan el esfuerzo súbitamente justo en el momento en que estaban a punto de conquistar la meta.
Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado. De igual manera, es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creeremos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante. Esos son los momentos -que todos tenemos- en que hay que recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que no debemos bajar los brazos, ni abandonemos por no ver el resultado que esperamos, si está sucediendo algo dentro de nosotros: estamos creciendo, madurando. Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.
Moraleja:
El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.
Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.
Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.
Mucho Éxito Liverpool… ¡¡vamos con todo!!

 


Jose de Jesus Cabrera Garcia 1Por José de Jesús Cabrera García: profesional con más de dos décadas de experiencia en la gestión de varios puntos de venta y equipos a nivel nacional. Se ha desempeñado como retail coaching en cadenas como Jean Pierre y Men’s Factory, además en las zapaterías Vazza, Ozono y Flexi siempre dedicado al áreas de ventas y cómo potenciarlas. Ha sido responsable de coordinar y dirigir un conjunto de tiendas propias y franquiciadas, con objetivos específicos de optimizar todas las acciones económicas a través de la aplicación de políticas comerciales con respecto a la identidad de la firma.

 


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