Neuromarketing: La «euforia navideña» enciende nuestro cerebro

Adornos y árbol de navidad

La comida, canciones y actividades de fin de año promueven emociones positivas en el cerebro, despertando la ‘euforia navideña’.

Cuando Mariah Carey empieza a sonar en los centros comerciales, no hay vuelta atrás. Primero es la música; luego, los adornos en las tiendas departamentales. Para finales de noviembre es sencillamente imposible de ignorar. Las fiestas de diciembre se hacen presentes en cada esquina, en cada escaparate temático, y en las sonrisas discretas aparecen en el rostro de la gente al mencionar la Navidad.

Un estudio reciente de la Universidad de Keele, en el Reino Unido, se enfocó en analizar qué pasa en el cerebro al entrar en la espiral de la ‘euforia navideña’. Parece ser que, a nivel biológico, el cuerpo también se comporta diferente con el cambio de estación. Esto es lo que sabemos.

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Olly Robertson lleva décadas como investigadora para el doctorado en Psicología de la Universidad de Keele. Recientemente, se interesó por estudiar la felicidad y emoción que provocan las fiestas decembrinas, a la que se refiere como ‘euforia navideña’. Así la define en su artículo para The Conversation:

“La ‘euforia navideña’ es aquello a lo que a menudo se refieren quienes creen que diciembre es realmente la temporada para ser feliz. Es ese sentimiento de alegría, calidez y nostalgia que la gente siente cuando los cascabeles comienzan a sonar”, escribe la experta.

Para su estudio, a una muestra de voluntarios se le mostró imágenes con temáticas navideñas en contraste a fotografías que no tenían que ver con las fiestas de diciembre. A la par, se les colocó equipo para realizar una resonancia electromagnética del cerebro (fMRI). De esta forma, podrían ver claramente qué regiones se encendían con estos estímulos.

Cuando las personas veían imágenes relacionadas a las fiestas de diciembre, una red de regiones en el cerebro se encendían, literalmente, “como un árbol de Navidad”, explica Robertson. En ese entonces, se asumió que la respuesta se debía a recuerdos felices relacionados a la temporada, o a un enlace directo con la espiritualidad de los participantes.

Un circuito de ‘felicidad’ navideña

De acuerdo con Robertson, la euforia navideña es producto de un ‘circuito de felicidad’. Una vez activado, provoca una reacción en cadena que genera calidez en el pecho, nostalgia y un sentimiento de satisfacción generalizado en el organismo. Lo verdaderamente sorprendente, según la psicóloga, es que cada participante trazó un camino neuronal distinto:

“Cuando se trata de euforia navideña, no se encontró una ruta neuronal específica en los datos de fMRI”, explica la autora. “Más bien, la red general de activación neuronal asociada con la alegría navideña apunta a una comprensión más matizada de las emociones”.

Según los resultados del estudio, esto de debe a que el cerebro toma información fisiológica, emocional y contextual para despertar una emoción en los seres humanos. Como cada quién tiene una historia de vida diferente, y una capacidad de percepción subjetiva, el camino que toma el cerebro para procesar estos estímulos positivos también es única.

“En la época navideña, cada persona tiene asociaciones con canciones, comidas y actividades” que asocian a la ‘euforia navideña’, según la psicóloga. Esto contribuye a que el cerebro construya una realidad positiva en torno a las fiestas de fin de año. Por esta razón, concluye Roberston, los escaneos de los voluntarios al mirar fotografías relacionados a Navidad coincidieron en que el cerebro se encendía casi en su totalidad.


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