Conoce qué es la neuropolítica y el neuromarketing

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Revisando con detenimiento algunos planes de estudio de las escuelas y universidades que imparten la licenciatura en Ciencias Políticas, hay materias que, de plano, no aparecen o están como opcionales y que para los tiempos actuales deberían ser fundamentales que en la estructura curricular.

Las tres materias que no están en boga, sino que resultan pertinentes dado el uso intensivo de las redes sociales y la digitalización de las campañas, son desde el punto de vista de los expertos académicos en estos temas: Administración de Procesos Electorales, Neuropolítica y Neuromarketing; términos no nuevos en la parte operativa del diseño de campañas políticas, pero sí en el ámbito académico.

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El uso de la neuropolítica explica, en gran medida, por qué gobiernos ineficaces en la parte administrativa e implementación de políticas públicas mantienen alto grado de popularidad. La neurociencia descubrió que el cerebro humano no siempre toma decisiones racionales, incluso gracias a las primeras reacciones pudo sobrevivir en el inicio de la existencia del hombre, por ejemplo, un incendio o un temblor, el primer impulso cerebral es emocional y luego racional.

Los neurocientíficos aprovechan los canales de aprendizaje de las personas y dependiendo de cuál es el que más utilizan, inducen a los votantes, ya sean visuales, auditivos o kinestésicos o la combinación de los tres, porque no hay un solo canal de aprendizaje, solo dominante. Es aquí cuando se utiliza el neuromarketing, las imágenes de los candidatos están diseñadas para que vayan al cerebro y sea lo primero que recuerden. En análisis de las propuestas de gobierno o legislativas requieren otro proceso, que apela a la racionalidad y no a las emociones.

Otra forma de llamar la atención ya sea de los potenciales votantes o de los gobernados es a través de frases cortas que puedan ser recordadas fácilmente, ejemplo: no robar, no mentir y no traicionar al pueblo, entendido este último como una masa aforma, aunque para el gobernante hay un pueblo bueno y sabio. Que, si se hace un análisis riguroso y racional de las frases, no tienen sustento en la realidad, pero a la ciudadanía le entusiasma escucharlo. Y otra técnica para mantener la popularidad, es descalificar o denostar a los adversarios, el cerebro presta atención a los aspectos que considera negativos o ‘riesgosos’ antes que los aspectos positivos de las situaciones. Analizar los aspectos positivos de una persona implica ser racional y hacerlo bajo metodología específica.

Ante la proximidad de las elecciones tanto en el Estado de México como en Coahuila y posteriormente las presidenciales del 2024, no esperemos grandes sorpresas en el cambio de partido que gobierna. Los expertos en neuromarketing ya están diseñando sus estrategias para continuar con la misma línea discursiva y mantener el poder, que es el único objetivo de la política.


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