Así cambia el amor a nuestro cerebro

Corazones sobre una pizarra
Ya conocemos la química del amor. Es cuando sentís que te conectas con alguien de forma inexplicable, pensás todo el tiempo en esa persona y siempre querés estar a su lado. Cuando llega l’amour, lo hace con sentimientos intensos, caóticos, incluso contradictorios y todo ello acontece en nada más y nada menos que nuestro cerebro.

Al enamorarnos hacemos estallar un cóctel de químicos que revolucionan nuestras emociones, pero -atenti- también nuestras sensaciones físicas. Al respecto, la psicóloga clínica, especialista en trastornos emocionales y del estado de ánimo, Paloma Carvajalino, desarrolla cómo funciona nuestro cerebro y cuerpo al enamorarnos.

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«Lo que suele ocurrir es que, cuando nos gusta alguien, aparece una atracción física animal ligada al cerebro reptiliano, conocido como el cerebro instintivo o cerebro básico, el más primitivo de todos», indica.

Por lo tanto, «se activa en nuestra genética la necesidad de procreación y es en ese momento cuando empieza esa etapa de enamoramiento o gusto».

La especialista apunta que «lo primero que ocurre a nivel mental en esa primera fase de enamoramiento o de sentir que nos gusta alguien, es la activación de una sustancia en el cerebro que se llama feniletilamina. Esta sustancia obliga a la mente a segregar dopamina, la sustancia del amor».

«Además de dopamina se puede llegar a segregar oxitocina, la hormona de la felicidad, por decirlo de alguna manera. Esa mezcla de químicos cerebrales son los responsables de que nos sintamos en un estado de euforia natural. Ese despliegue químicos en el cerebro da la sensación de que tomáramos una anfetamina, es decir, nos genera el efecto de una sustancia adictiva», amplió.

Otros síntomas físicos del amor

Una advertencia clara de la presencia del amor son los cosquilleos en el estómago, la sudoración en las manos, el tartamudeo y el nerviosismo cuando estamos cerca de esa persona que nos gusta. Parece un cliché, pero es rigurosamente real.

Cerebro y amor

Usualmente se cree o se ha descubierto que cuando se habla de un enamoramiento se activan, según diferentes estudios dos zonas muy puntuales en el cerebro; la zona tegmental ventral, que es donde se produce toda la dopamina y el núcleo caudado, relacionado con la memoria y coordinación de movimientos.

Estas dos áreas están relacionadas con el sistema de recompensa en el ser humano, el cual está ligado a la motivación; que a su vez está atravesada por una emoción particular, la cual nos lleva a tomar decisiones y en su defecto, a actuar de una u otra manera.

Además, también utilizamos todo el sistema tensional cuando focalizamos nuestra atención y esfuerzos en una situación particular. En este caso, el hecho de estar enamorados.

¿Qué función cumple el corazón cuando se trata de amor?

Cuando se habla de emoción, culturalmente suele relacionarse con el corazón. Pero, las emociones son un proceso cognitivo, y tienen un procesamiento cerebral que produce toda la sintomatología que generan ciertas sensaciones físicas, que es lo que se puede identificar como amor.

Según la doctora, “en una en una perspectiva muy idílica y desde el romanticismo se podría pensar que sí, pero claramente el amor es un despliegue de sustancias químicas activadas en ciertas zonas cerebrales que terminan generando sensaciones físicas que conocemos como amor”.


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