Vecinos se oponen a Oxxo y acusan complicidad de autoridades con la empresa

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Habitantes de un edificio construido en 1957 en la colonia Narvarte llevan meses protestando para frenar la instalación de un Oxxo. Denuncian que el Gobierno de la Alcaldía Benito Juárez, más que apoyarlos los presiona para que acepten la operación de la tienda.

Vecinas y vecinos de la colonia Narvarte, en la Alcaldía Benito Juárez de la Ciudad de México, lograron frenar temporalmente la construcción de un Oxxo en el edificio que habitan desde hace años en Xochicalco 121.

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En octubre de 2021, cuando comenzó la instalación de la tienda, la empresa no sólo se negó a mostrarles documentos que acreditaran que la obra estaba en regla, sino que los trabajos en el edificio dejaron daños visibles a la estructura, por lo que ahora temen por su seguridad y siguen sin garantías de que el proyecto no continuará.

«Oxxo roba nuestra paz, armonia, destruye nuestra comunidad» «aqui no queremos Oxxo» son algunas de las frases que leen en lonas colocadas afuera del edificio.

Diana Amador, quien vive ahí desde hace 10 años, tiene claro que oponerse a la tienda de conveniencia significa defender su derecho, y es de las otras 15 familias que habitan en Xochicalco 121 a una vivienda digna, pues aun sin terminar de instalarse la empresa ya destruyó una escalera interior y dañó una trabe.

Las familias están preocupadas, denuncian que el dueño del edificio no se ha hecho responsable del mantenimiento desde hace años, situación que se agravó con los sismos de 2017. Y aunque personal de Protección Civil de la Alcaldía acudió a revisarlo por petición de las y los vecinos, aún no reciben información sobre las condiciones del inmueble.

Vecinas y vecinos se oponen a la instalación de un Oxxo en la colonia Narvarte. Foto: SinEmbargo.

Además, vecinas y vecinos ven que personal de la Alcaldía y FEMSA –dueña de la cadena de tiendas– opera en complicidad, pues acusan que en reuniones a las que han acudido trabajadores de la demarcación como el Jefe de la Unidad Departamental de Prevención de Riesgos, César Mauricio Rivera Vázquez, les han sugerido llegar a un acuerdo económico con la empresa para que, por ejemplo, pague por mejoras en el edificio a cambio de permitir la construcción.

Vecinos solicitaron a un ingeniero independiente que realizara una observación de los daños. Foto: Vecinos Xochicalco 121.

“Nos han dicho que nos conviene sacar provecho de este problema, que nos conviene mucho más sacarle dinero a FEMSA y que nos pague la reestructura del edificio o el estudio estructural”, dice Diana, pero insiste: “No queremos dinero, lo que queremos es que se respeten nuestros derechos, que se respete nuestra propiedad y no se ponga en riesgo nuestra seguridad”.

Yolotli Fuentes, otra habitante de Xochicalco 121, recuerda que desde hace meses notaron “focos rojos” que los alertaron de la relación entre la empresa y la Alcaldía. Por ejemplo, no habían tenido respuesta para que funcionarios locales se reunieron con ellos, pero accedieron a hablar hasta que representantes del Oxxo solicitaron un encuentro con las y  los condóminos.

“Además, cuando los trabajadores han querido continuar con las obras y no se los hemos permitido es cuando la Alcaldía nos llama para querer conciliar”, denunció.

Cuestionada por SinEmbargo, la Alcaldía Benito Juárez negó laborar en complicidad con los dueños del Oxxo para instalar sucursales en distintos puntos.

“Sobre el trabajo con los dueños de los Oxxos, la respuesta es NO. Es falso”, respondió.

Pero las y los vecinos no creen esta versión, pues insisten en que personal de enlace de la Alcaldía frecuentemente enfatiza lo difícil que podría ser llevar el conflicto al ámbito legal, incluso pone como ejemplo que habitantes de otras zonas han intentado oponerse, pero terminan por permitir la instalación de la tienda.

“Todo el tiempo lo que hacen es tratar de desalentarnos, como ya lo han hecho con otros vecinos”, expuso Yolotli.

Por su parte, la demarcación dijo no tener datos sobre quejas presentadas por otros habitantes de la Alcaldía en contra de la apertura de Oxxos en sus edificios, al menos en el último año.

“Hasta el momento no se ha podido ubicar ningún otro caso similar de instalación de tiendas Oxxo”, aseguró el Gobierno local.

Además de buscar al Gobierno de la Alcaldía, las y los habitantes han interpuesto quejas y solicitado ayuda de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial capitalina y del Instituto de Verificación Administrativa.

El 7 de diciembre de 2021, después de la exigencias de los vecinos, Protección Civil capitalina colocó cintas para detener la obra por considerar que requería de dictámenes específicos para el reforzamiento de las columnas, sin embargo, a finales de abril trabajadores quitaron las cintas que prohibían el paso y trataron de continuar laborando sin presentar algún permiso, pero vecinas lo impidieron, por eso ahora temen que los trabajos en el local reinicien sin previo aviso.

ANTES Y DESPUÉS DEL OXXO

El ruido de maquinaria durante todo el día, el movimiento del edificio y las grietas que poco a poco se formaron en la pared del departamento de Ángel González, habitante de Xochicalco 121, lo motivaron a protestar contra la apertura del Oxxo. Justo debajo de su sala comenzó la instalación de la tienda.

Aunque el espacio ya había sido ocupado antes por otros negocios, Ángel, quien vive en el edificio desde hace casi 10 años, reconoce que otros giros comerciales no habían dañado el inmueble de esa manera. Por eso ahora desde su ventana, justo arriba de lo que sería la entrada al establecimiento, la zona donde las tiendas suelen ilumar su nombre con luces, cuelga una lona con signos de advertencia donde se lee un mensaje contundente: “Aquí no queremos Oxxo”.

“Empezaron con la modificación de la estructura del edificio a su conveniencia. Eso no había pasado aquí. Ocasionaron mucho ruido de 9:00 am a 11:30 pm, mucha vibración, eso hizo que las paredes en mi departamento empezaran a tener grietas. Todo el día se escuchaban máquinas, taladros, mazos, camiones de carga y descarga”.

Yolotli Fuentes recuerda que conforme avanzó la instalación se dieron cuenta de que no sólo se realizaban cambios estéticos en el establecimiento, como se los manifestaron en un principio los trabajadores del Oxxo. Ella está preocupada porque sabe que una tienda como esa disminuirá la calidad de vida que tienen como vecinos por el ruido, la luz y el movimiento de camiones que acudirán frecuentemente por mercancía.

También cuestiona la necesidad de construirla cuando a poco más de 100 metros hay una tienda similar, un 7-Eleven. Vecinos de otros inmuebles se han solidarizado. En un minisúper de la calle Diagonal San Antonio cuelga una manta que le dice no al Oxxo.

“Es un giro comercial que no aporta nada, es competencia desleal para las otras tiendas y no aporta a la comunidad, al contrario, solo vienen, extraen recursos y no les importa la gente”, critica Diana Amador.

El estudio  “AT&T Mexico, Exports, and Oxxo’s Locations“, publicado por Latinometris en enero de este año, da cuenta del crecimiento de las tiendas Oxxo en México, ya que tiene más sucursales que las grandes cadenas internacionales en Estados Unidos como Starbucks, Dollar General y McDonald’s.

La plataforma especializada refiere que Oxxo cuenta con alrededor de 20 mil locales, cifra superior en comparación con otras multinacionales como 7 Eleven y McDonald’s.

La cadena Oxxo, cuya primera sucursal fue inaugurada en 1978 en Monterrey, Nuevo León, ha estado envuelta en una serie de polémicas en el último año, luego de ser señalada en 2021 por el Presidente Andrés Manuel López Obrador de pagar menos de luz.

Representantes del Oxxo han dicho a las y los vecinos de Xochicalco 121 que quieren ser ‘buenos vecinos’ porque tienen la intención de operar en el edificio por al menos 15 años.

Por ello, exigen al dueño del edificio que respete el Reglamento Interno del Condominio, mismo que le permite modificar el interior del local sólo con la condición de no afectar las estructuras, también le prohíbe instalar comercios que signifiquen molestias o peligros para las familias.

Mientras que Diana Amador exige a las autoridades de la Alcaldía que paren las presiones para que acepten dinero y negocien con FEMSA.

“Nosotros le pedimos a ellos que dejen de favorecerlos y de poner los derechos de la empresa por encima de los ciudadanos”.


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