Swarovski sigue dejando atrás a su familia

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La familia Swarovski continúa abandonando la empresa en su transformación. Nadja Swarovski, que se incorporó al grupo austriaco de cristal tallado en 1995 y es parte de su consejo de administración desde entonces, abandonará su puesto el 31 de diciembre, según ha anunciado la compañía en un comunicado.

La ejecutiva alemana se mantendrá vinculada con la empresa como chair emeritus, pero dejará “todas sus operaciones diarias en la organización”. Swarovski fue responsable de la dirección de marca de la compañía y participó en el desarrollo de Swarovski Collective Iniciative.

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En 2007, la ejecutiva fundó Atelier Swarovski, línea de joyería y artículos para el hogar confeccionados con un enfoque sostenible que trabajó de la mano de diseñadores como Karl Lagerfeld y Jean Paul Gaultier.

La salida de Nadja Swarovski sigue a la de Robert Buchbauer y Mathias Margreiter, que abandonaron sus puestos de consejero delegado y director financiero del grupo, respectivamente, el pasado octubre.

Buchbauer es bisnieto de Alfred Swarovski y Margreiter también está vinculado a la familia fundadora. El grupo austriaco está en búsqueda de un nuevo capitán, cuya incorporación está prevista para principios de 2022. Será la primera vez que Swarovski esté liderada por alguien ajeno a la familia fundadora en sus más de cien años de historia.

En noviembre, la compañía incorporó a cuatro ejecutivos externos a su consejo de administración: Robert Singer, antiguo director financiero de Gucci, Manuel Martínez, consejero de Bally, Annalisa Loustau, ejecutiva de Cartier, y Luisa Delgado, directora de operaciones de Schleich. Delgado fue nombrada presidenta y Buchbauer, ex consejero delegado, tomó el puesto de vicepresidente.

Los conflictos internos que han llevado a Swarovski a esta situación se remontan a un ajuste de personal que se llevó a cabo en junio de 2020, con la salida de más de mil trabajadores en sus oficinas en Wattens (Austria). Este plan de reestructuración también incluyó el cierre de tres mil tiendas de las nueve mil con las que operaba el grupo.

El objetivo del relevo en la cúpula de Swarovski es “profesionalizar las estructuras y abrir la empresa”, tal y como explicó un portavoz de la compañía en octubre. Según los últimos datos disponibles, Swarovski cerró 2019 con una facturación de 2.700 millones de euros.


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