Innovación: La última gran apuesta de Bill Gates

Personas conversando en un parque

El tatuaje, una técnica milenaria que ha tenido su propia revolución, está cambiando en forma continua a través del avance de la tecnología.

Hace unos años llegó Tech Tats, de la mano de la empresa norteamericana Chaotic Moon, una técnica que consiste en la elaboración de un tatuaje electrónico en la piel cuya finalidad está pensada para fines médicos y deportivos.

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En vez de pintado en la piel, esta marca proporciona información médica en tiempo real que puede ser usada tanto para prevenir enfermedades como para el control de las constantes vitales en deportistas profesionales.

Cuando se dio a conocer dicha tecnología, el multimillonario Bill Gates fue uno de los que se sintió atraído por ella. Actualmente se están llevando adelante estudios más avanzados para que los tatuajes no solo envíen información médica sino también que se puedan usar como celulares inteligentes.

Estos tatuajes siguen en desarrollo y son básicamente temporales que se aplican en la piel y que llevan pequeños sensores y rastreadores alimentados con una tinta especial capaz de conducir la electricidad.

Obviamente que siempre se puede ver más a futuro y pronosticar usos más complejos e incluso multitareas, en donde se podrán ver estos «tatuajes» como medios para ejecutar acciones como llamar, enviar un mensaje o buscar una dirección, igual que las que haríamos con un smartphone.

Bill Gates quiere trabajar con Jeff Bezos en este negocio

Bill Gates tiene como objetivo trabajar más estrechamente con el director ejecutivo de Amazon, Jeff Bezos, para combatir el cambio climático que, según el cofundador de Microsoft, podría hacer que las muertes e impacto global de la pandemia actual luzcan pequeñas a comparación de los estragos causados por la crisis climática.

«Las muertes simplemente irán en aumento a medida que haya más olas de calor, incendios forestales y, lo más importante, que se pierda la capacidad de salir al aire libre y cultivar en cualquier lugar cerca del ecuador», dijo Gates en una entrevista con Bloomberg días atrás, en la ocasión del lanzamiento de su último libro, «Cómo evitar un desastre climático».

«A pesar de que el mundo trabaja para detener el nuevo coronavirus y comenzar a recuperarse de él, también debemos actuar ahora para evitar un desastre climático construyendo y desplegando innovaciones que nos permitan eliminar nuestras emisiones de gases de efecto invernadero», señaló.

«Es una verdadera prueba para la humanidad invertir por adelantado para los problemas que vienen después», dijo Gates.

Esa es la parte donde entra el trabajo en conjunto con Bezos —quien se ha comprometido con unos cuantos millones de dólares más contra el cambio climático que el propio Gates, aunque sin dar detalles al respecto—, y el fundador de Microsoft espera que puedan colaborar para respaldar las costosas alternativas ecológicas en las primeras etapas de las tecnologías actualmente disponibles.

En su libro, Gates utiliza el concepto de «Green Premium» o «prima verde», la diferencia de precio entre una tecnología tradicional que emite carbono, como un automóvil a gasolina, y su alternativa ecológica, un automóvil eléctrico.

Cuando el precio de esas tecnologías más nuevas es demasiado alto para los consumidores habituales o los Gobiernos, personas como Gates y Bezos podrían usar su capital para estimular la demanda y reducir los precios a un nivel adecuado para todos los demás.

«La idea de cómo se crea un lado de la demanda para estos productos ecológicos, incluso en la etapa inicial, donde su prima ecológica es muy alta, es algo que me he dado cuenta de que es una de las piezas que faltan», dijo Gates. «Queremos que las empresas y los Gobiernos participen en eso, pero tener una base sólida de capital filantrópico para comenzar sería fantástico», vaticinó.

La «prima verde»

Según escribió Gates, cambiar todas las fuentes de electricidad en Estados Unidos por aquellas exclusivamente limpias, como energía eólica, solar, hidráulica y nuclear, aumentaría poco las tarifas que pagan los consumidores: un 15% en promedio, unos USD 18 por mes.

En algunos casos se ahorraría dinero —la prima verde sería negativa—, por ejemplo si se reemplazaran aires acondicionados y hornallas de gas por sistemas de bombas de calor. Sin embargo, en la mayoría de las áreas que afectan el clima la prima verde es elevada.

«El costo de usar las tecnologías actuales para eliminar las emisiones del efecto invernadero en todos los sectores de la economía llegaría a billones, año tras año», sintetizó Gates en Fortune.

El concepto iluminaría entonces las áreas dónde es prioritario reducir esa prima. No obstante, advirtió, para lograrlo se requerirá una gran cantidad de inversión en innovación, tanto del sector privado como del público.


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