Finanzas: razones por las que Uber debería salir de la Bolsa

 

La reciente venta de sus negocios en China por 1.000 millones de dólares y la simultánea adquisición del 20% de su rival Didi Chuxing Technology en ese país han sido consideradas como un paso hacia una posible salida a Bolsa de Uber.

El CEO de Uber, Travis Kalanick, ha dicho que la compañía estaba perdiendo 1.000 millones de dólares al año en China; la eliminación de esa pérdida hace más probable una eventual salida a Bolsa.

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Pero la venta también enmascara gran parte de la motivación que Uber tiene para salir a Bolsa en los próximos 18 meses. He aquí otro factor: la probabilidad de que el crecimiento de ingresos de Uber se ralentice pronto y de forma significativa, si es que no lo ha hecho ya.

Dado que los accionistas de Uber apuntan a buscar el precio más alto posible para la empresa, es mejor para Uber -que continúa sin ser rentable- que salga a Bolsa antes de que su crecimiento se ralentice demasiado. Si Uber maneja bien los tiempos, esto podría hacer que los inversores en empresas cotizadas crean que es una buena compra, incluso a una valoración mayor que la más reciente de 68.000 millones de dólares.

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«El desafío desde la perspectiva de la OPV es que Uber salga a una cifra un poco por encima de los 65.000 millones de dólares. Es difícil mostrar eso como una historia de crecimiento», dice Anand Sanwal, presidente ejecutivo de CB Insights.

No se trata sólo de la ley de los grandes números. Hay razones para pensar que el crecimiento de Uber ya se ha ralentizado o que lo hará pronto.

¿Cerca de la saturación en EEUU?

En primer lugar, Uber puede estar cerca de la saturación en su servicio de viajes compartidos, su negocio original, en el mercado de EEUU. El investigador de mercado eMarketer pronosticó en mayo que la tasa de crecimiento del número de estadounidenses que utilizan ese servicio se reducirá de un proyectado 13,3% en 2017 al 7,2% en 2018.

Por supuesto, los pasajeros existentes pueden utilizar el servicio con más frecuencia. Pero eso por sí solo no sería suficiente para justificar la valoración actual de Uber.

Uber se aferra a una reciente encuesta de Pew que muestra que el 15% de los estadounidenses ya ha utilizado Uber o su rival Lyft Inc. La cifra sugiere que ambas empresas tienen mucho margen para crecer. Sin embargo, el mismo estudio reveló que el número de usuarios principales de Uber es un pequeño sector de EEUU: una población joven, urbana y pudiente con acceso al transporte público, taxis, servicios para compartir coches como Zipcar y lugares a los que se puede llegar caminando o en bicicleta.

El resultado: el crecimiento explosivo de Uber hasta la fecha es efectivamente lo más obvio del mercado de viajes compartidos, tanto en ingresos como en ganancias. Para seguir creciendo al ritmo actual, Uber debería penetrar en los suburbios y ciudades de segundo nivel del país, en donde los residentes están más desperdigados y tienen menos opciones de transporte complementario. Esto significa que no generarán tantos ingresos per cápita como en las grandes ciudades, más densamente pobladas.

Densidad demográfica insuficiente

Arun Sundararajan, profesor de la Leonard N. Stern School of Business de la Universidad de Nueva York, que ha estudiado los viajes compartidos, estima que aproximadamente la mitad de los estadounidenses viven en áreas que no tienen la densidad demográfica suficiente como para sostener un mercado de viajes compartidos.

Al mismo tiempo, Uber se enfrentará a una creciente presión de los competidores y de sus propios conductores para reducir sus márgenes en EEUU. «A largo plazo, los viajes compartidos son un negocio de commodities, por lo que hay mucho espacio para múltiples participantes», dice Sundararajan.

La sabiduría convencional sostiene que el mercado de viajes compartidos es del tipo «un ganador se lleva todo». Sin embargo, la proliferación de competidores de Uber en EEUU y la facilidad con la que el sistema ha sido copiado en el extranjero sugieren que las barreras de entrada no son tanto tecnológicas como de acceso al capital.

Presente en más de 72 países

Una segunda vía para el crecimiento de Uber está fuera de EEUU. La compañía ya opera en más de 400 ciudades de 72 países. China está ahora fuera de consideración, pero una fuente familiarizada con los planes de Uber dice que la compañía está redirigiendo sus recursos, incluyendo 150 ingenieros que trabajaban en el negocio de China, a otros mercados, incluyendo América Latina y el sudeste asiático.

Esa fuente añadió que China representaba casi el 40% de los viajes de Uber, pero sólo el 15% de sus ingresos. Esto ilustra otro gran problema que Uber, Facebook y otras empresas tecnológicas que operan en el extranjero: fuera de los países desarrollados, los mercados son mucho menos rentables.

En los primeros seis meses de este año, Uber afirmó que completó 1.000 millones de viajes, duplicando el total de viajes desde 2009, a 2.000 millones. Un crecimiento que se produzca sobre todo fuera de EEUU añadirá poco a los ingresos y, según la propia compañía, reduce sus ganancias.

Uber también ha mencionado la posibilidad de dedicarse no sólo al transporte de personas sino también al de bienes. Pero tampoco aquí la compañía parece tener una ventaja especial, y se enfrenta a grandes y sofisticados competidores como Amazon.

Por último, está la cuestión tecnológica. Pero las aspiraciones de Uber de sustituir a los conductores humanos utilizando vehículos que se conduzcan solos probablemente darán fruto a aquellos inversores que estén dispuestos a esperar décadas.

Kalanick ha dicho que Uber planificará una salida a Bolsa «lo más tarde posible», pero se ha negado a especificar una fecha. La compañía dispone de unos 13.000 millones de dólares entre efectivo, crédito disponible y deuda, de acuerdo con las fuentes familiarizadas con los planes de la compañía. Eso significa que Uber no necesita salir a Bolsa para financiar su negocio actual.

Pero los inversores, algunos de los cuales son miembros de la junta, ayudaron a impulsar la venta de Uber China a Didi ChuXing. Ellos entienden la lógica de que Uber salga a Bolsa antes de que el crecimiento de sus ingresos se atasque.

También es importante recordar que una salida a Bolsa es el comienzo de un viaje, no el final. Valga como ejemplo Facebook, que salió a bolsa en 2012 con una valoración entonces récord de 104.000 millones de dólares.

Los primeros días fueron dramáticos; a los tres meses de haber salido a Bolsa, las acciones perdieron aproximadamente la mitad de su valor. Hoy, sin embargo, Facebook está valorada en más de 350.000 millones de dólares. A los inversores de Uber no les desagradaría un resultado semejante.

Fuente: Expansión


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