El contragolpe de LarrainVial a BTG Pactual por remate de acciones de Falabella

 

Fue casi como en los mejores tiempos de la bolsa, cuando los libros de órdenes paralelos dejaban a más de uno con «sangre en el ojo» y había negocios suficientes en el mercado como para que la competencia fuera intensa.

Y lo que pasó el miércoles pasado, con el remate de acciones de Falabella que llevaba adelante LarrainVial y Goldman Sachs -para canalizar las órdenes desde el extranjero-, reavivó una de las disputas históricas entre corredoras: la intermediaria liderada por José Miguel Barros y BTG Pactual, comandada por el ex Celfin, Matías Repetto.

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Ese día, fueron los brasileros quienes se adjudicaron los casi 53 millones de títulos, por los cuales ofreció pagar $ 4.715, recaudando así US$ 380 millones. ¿En cuánto lo había colocado LarrainVial? en $ 4.600, lo cual le habría generado a los vendedores -Dersa, de la familia Del Río-, una ganancia por unos US$ 10 millones menos.

Y pese a que es una maniobra completamente legal y que, de hecho, va en favor de la competencia en el mercado, la estrategia de levantar un libro de órdenes paralelo y evitar, de paso, que la contraparte se quede con ambas puntas -comprador y vendedor- de un remate importante, «no se estila».

La razón: según explican en el mercado, si fue posible para otra intermediaria pelear ese paquete de acciones, ofreciendo un precio mejor, algo no se hizo bien en el otro lado.

Por eso, en LarrainVial no se quedaron de brazos cruzados, y respondieron sin piedad: exigieron que BTG Pactual pagara por las acciones al contado. Los US$ 380 millones de una sola vez.

Para eso tenían plazo hasta las 12:00 del viernes pasado. Y si no llegaban con el cheque, se exponían incluso a una eventual quiebra, aseguran conocedores del proceso.

Un acuerdo de confianza Lo común entre corredoras, cuando se enfrentan en operaciones de gran tamaño, es que se opere con una cuenta «bilateral», debido a que las AFP -principales inversionistas institucionales del mercado-, generalmente pagan las acciones que compran contra recibo.

Es decir, primero el vendedor tiene que pasar un porcentaje menor de los títulos, para que la contraparte reciba el pago, y así sucesivamente hasta que se completa el paquete. Sin embargo, éste es un «acuerdo tácito» que opera en base a la confianza. Y acá, evidentemente, si algo no había era confianza.

Así, en BTG Pactual se vieron en una situación de la cual no existía registros anteriores: liquidar de una sola vez la operación. La alternativa: la quiebra.

Apenas terminó el remate, LarrainVial dio a conocer la extraordinaria condición para concretar la venta en el Depósito Central de Valores, apostando a que los ex Celfin no iban a conseguir ese monto.

De hecho, las versiones que circulaban en el mercado era que el grupo encabezado por Alejandro Montero no había conseguido financiamiento y que los bancos decidieron no intervenir.

Sin embargo, lo cierto es que, finalmente, el viernes a primera hora, los US$ 380 millones fueron enterados en la cuenta de LarrainVial.

¿Cómo lo lograron? Según ha trascendido, la casa matriz del grupo en Sao Paulo decidió aportar parte de la «caja chica» y así terminar con la expectación en el mercado.

El enfrentamiento de 2004 El episodio de «antología» de la venta que hizo Anheuser Busch de su participación en CCU, en 2004, aún es recordado en las corredoras.

En ese entonces, cuando en el mercado se operaba sin mayores sobresaltos, Anheuser decidió vender el 20% que mantenía en la cervecera del grupo Luksic, debido a que Heineken, su rival a nivel mundial, había logrado entrar a la propiedad de la compañía a través de un pacto con el holding local.

Así, Larraín Vial y Deustche Bank fueron los encargados de realizar la enajenación, luego de haber recibido el mandato por parte del vicepresidente del conglomerado cervecero norteamericano, William Kimmins.

Sin embargo, el 9 de noviembre, Celfin -que participaba en esa operación con Banchile-, decidió entrar al negocio disputándole la exclusividad con los estadounidenses. De esta forma, abrió un libro paralelo y forzó el paquete accionario a ser disputado en un remate abierto.

Así, el grupo literalmente le arrebató de las manos el negocio a LarrainVial.

A tanto llegó el escándalo en ese entonces, que incluso terminó discutiéndose en el directorio de la Bolsa.

Este organismo declaró, después, que LarrainVial no debió haber hecho público su interés de ir al comité de ética de la Bolsa y que Celfin actuó en la legalidad, pero al margen de las «prácticas tradicionales» entre corredores.

Pero ha habido otros episodios más. Incluso, este mismo año.

El pasado 9 de junio, Bethia puso a la venta 4,9 millones de papeles de Falabella (repartidos en nueve paquetes accionarios), LarrainVial se quedó solo con dos y BTG con la mayoría.

«Si se considera el precio de la acción en Chile y Colombia, la OPA de Ripley, le estamos demostrando a la gente que estamos de vuelta», dijo una fuente de la compañía, haciendo alusión al escándalo que rodeó al ex controlador de la firma brasileña.

«Sale» de temporada

El polémico descuento Pese a que el descuento para el remate de acciones de Falabella había sido fijado por LarrainVial en 10%, lo común, según comentaron fuentes del mercado, es que para títulos líquidos como los del retailer, éste llegue como máximo, a 5%. Sin embargo, de acuerdo a conocedores del proceso, ese 10% se habría determinado porque simplemente no se habría logrado una oferta mejor en tan poco tiempo. Cabe recordar que hasta último momento, IM Trust era la encargada de colocar las acciones de Dersa (de la familia Del Río), hasta que cinco días antes del remate tuviera que dejar la operación al darse cuenta que tenía conflictos de interés al llevar también el remate de Cencosud.

SVS estaría analizando situación de órdenes inscritas en ambos libros

Según lo que comentan en el mercado, si bien es usual que en remates «peleados» como el de Falabella, los compradores se inscriban en todos los libros de órdenes levantados, ésta sería una práctica que ya está en retirada.

La razón: esa estrategia, que permite «asegurarse» un porcentaje de las acciones, inflaría artificialmente la demanda, lo cual genera distorsiones en los precios de colocación.

Es por ello que, según ha trascendido, la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) estaría estudiando lo ocurrido en el remate del 2,17% del retailer, en especial por el rol que habrían jugado las AFP que se cree participaron en los libros de LarrainVial y en el de BTG Pactual.

Cabe recordar que la formación de precios y transparencia del mercado ha sido uno de los principales puntos abordados por el regulador encabezado por Carlos Pavez a la hora de defender los argumentos de la entidad en el marco del caso Cascadas -en ese entonces liderada por Fernando Coloma-.

En la misma línea, el comité de Buenas Prácticas de la Bolsa de Comercio también ha propuesto medidas para evitar la distorsión de precios en las operaciones, las que aún se encuentran a la espera de la aprobación por parte de la SVS.

Fuente: Entorno Inteligente con Información de Diario Financiero.


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