Nueva estrategia de marketing entrega regalos a sus fanáticos para promocionar sus productos

Ya no necesita tener miles de seguidores en redes sociales o ser un personaje glamoroso para ser rostro de alguna marca. Solo basta con ser fan de algún producto y ser activo comentando en redes sociales, como fue lo que pasó a Ana Karina Muñoz.

“Me encantan los lentes y en el Facebook de GMO preguntaron las mejores ocasiones para usar lentes, no me acuerdo bien qué fue lo que escribí, pero fue algo cómico. Al tiempo me mandaron un inbox de que les había gustado mi comentario y si quería ser embajadora de la marca, obviamente dije que sí”, cuenta esta abogada de 30 años que trabaja en el rubro de corretaje y que en Instagram tiene 700 seguidores.

Desde hace un año recibe todos los meses diferentes regalos: desde lentes ópticos, de sol, bolsos o invitaciones a comer como recompensa por ser una buena embajadora ¿Su pega? Sacarse fotos con los productos y subirlas a sus redes sociales como un acto natural o como si los hubiera comprado ella ya que la idea es que no sea algo forzado. Es más, ni siquiera tiene que agradecerle públicamente a la marca. “Me entretiene mucho porque me gusta sacar fotos y recibir regalos que permiten estar a la moda. Igual sería entretenido que me pagaran, pero de todas formas estoy contenta así porque no te presionan ni te piden un mínimo de fotos a subir”, explica.

Ana Karina forma parte de la moda de embajadores incógnitos, en la cual personas comunes y corrientes reciben productos de su marca favorita, los prueban y comentan en sus redes sociales. Es un nuevo tipo de marketing viral impulsado por Tomás Collados a través de su agencia Frisbi. Este ingeniero comercial, de 32 años, junto a su equipo apela a transmitir el mensaje de “boca en boca” para que llegue a los amigos y a los amigos de los amigos de forma natural, de acuerdo a lo que sienten y no como algo impuesto.

“Trabajé en multinacionales y sentía que las agencias trabajan para el consumidor y no con él, provocando el desperdicio de mucha plata y tiempo en publicidad irrelevante, e incluso, generando rechazo. Nosotros lo hacemos con embajadores con quienes nos comunicamos a través de Whatsapp, lo que nos convierte en los primeros del mundo en tener embajadores conversando 100% online”, explica. La idea es que además de subir sus fotos a las redes sociales, los embajadores deben mandarlas por Whatsapp y contar la historia que hay detrás de cada toma, “para que luego la marca publique dicho contenido como algo propio”, afirma.

Collados dice que es mejor trabajar con personas comunes y no con famosos porque así se elimina el riesgo de la dependencia y se expone menos a la marca, debido a que la vida íntima de personas desconocidas no genera expectativas. Por otro lado, es más barato, ya que un famoso con más de 400.000 seguidores en Instagram puede llegar a cobrar desde $250.000 por cada posteo.

Buen embajador

A la fecha en Frisbi ( http://www.frisbi.cl) están trabajando con 14 marcas como: La Crianza, GMO, Trattoría o Kotex, donde cada campaña recluta en promedio a 20 personas. Pero, ¿Qué se necesita para ser embajador? Tomás Collados explica que, si bien son ellos los que los escogen (de acuerdo a los comentarios que dejan en los fanpage y otras redes), porque así se evitan dar con los “caza concursos o personas solo interesadas en premios”, lo principal es ser fanático de la marca y tener seguidores en redes sociales.

De hecho, alguien con 300 o 400 amigos puede ser un buen candidato ya que se estima que en Chile se tienen en promedio 324 amigos en Facebook, lo que implica llegar a más de 150.000 personas si se cuentan los amigos de los amigos en la red social. Además, debe cumplir con la tarea de mandar fotos y postearlas dentro del mes, de lo contrario será mal evaluado y eliminado como embajador incógnito.

Banner_frasco-suscripcion-800x250

Fuente: Las Últimas Noticias


Reciba las últimas noticias de la industria en su casilla:

Suscribirse ✉


 

Please enter your comment!
Please enter your name here