Millennials, con licencia para tomar riesgos en sus inversiones

 

¿Qué generación corre con ventaja a la hora de invertir en instrumentos riesgosos con alta rentabilidad? Los millennials.

Es la generación que nació entre 1980 y 1994. Son los jóvenes que están, por un lado, iniciando su vida laboral y, por otro, consolidando sus carreras. De hecho, la consultora Deloitte estima que esta generación ocupará el 75% de la fuerza de trabajo en 2025.

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A continuación, las alternativas que existen en el mercado para esta generación, que hoy no supera los 35 años.

Por lo general, se recomienda que se mantengan en el Fondo A que ofrecen las administradoras de fondos de pensiones (AFP). Este instrumento es definido como el más riesgoso y el máximo porcentaje que puede estar invertido en renta variable es del 80%.

Si bien las administradoras no han logrado tener retornos azules en los últimos 12 meses, ya que cayeron 4,17%, según la Superintendencia de Pensiones, a largo plazo el resultado es distinto. Entre septiembre de 2002 y marzo de este año la rentabilidad de los ahorros en el Fondo A alcanzó 6,29%.

Renzo Vercelli, gerente general de Corredores de Bolsa Sura, señala que es importante comenzar el ahorro previsional en la edad de los millennials, ya que “el 40% de la pensión se construye con los ahorros de los primeros 10 años y sólo el 8% en la última década”. Asimismo, dado  que se trata de una inversión de largo plazo, no es recomendable que los cotizantes se cambien a fondos más seguros durante un período de crisis, pues las pérdidas impactarán de manera inmediata sobre el ahorro. Por ejemplo, entre enero y diciembre de 2008, año que fue golpeado por el inicio de la crisis subprime, el Fondo A registró una caída de 40,26%, mientras que al cierre de 2009 logró un aumento de 43,4%.

Un estudio de la Asociación de AFP, de 2013, arrojó que un hombre de 35 años -la edad límite de los millennials- que quiera obtener una pensión de $ 500.000 (y se proyecte casado al momento de jubilar), debiera tener $ 9.700.197 en sus fondos. Diez años después, debería estar en $ 25.500.794, en promedio.

En el caso de los  independientes, los expertos recomiendan que, además del 10% que se debe cotizar como piso -y que será obligatorio para este sector de la  fuerza de trabajo desde 2018-, mes a mes deberían ahorrar un adicional en la Cuenta 2 o en un Ahorro Previsional Voluntario (APV).

El APV es un instrumento atractivo para este segmento. Permite complementar con un ahorro extra la cotización obligatoria y se puede realizar en una serie instituciones financieras y a través de instrumentos tan variados como cuotas de fondos mutuos, seguros de vida con APV, cuotas de fondos para la vivienda y cuotas de fondos de inversión, entre otros.

Vercelli estima que, “por ejemplo, si una mujer aporta voluntariamente $ 20.000 mensuales desde los 25 a los 35 años, incrementará en $ 58.000 su pensión. Para el caso de los hombres, si ahorra el mismo monto durante igual período, sumará $ 82.000 a su pensión”.

En tanto, Francisco Sims, subgerente comercial  de Ahorro Voluntario de Principal Financial Group, considera “importante destacar que el monto de ahorro permitido en APV con beneficio tributario varía de acuerdo al tipo de contribuyente (independiente o dependiente) y la modalidad tributaria seleccionada (APV- A o APV-B). Es por esto que es muy relevante que la persona sea correctamente asesorada”. Agrega que el impacto del ahorro en APV es particularmente potente en personas jóvenes y, a modo de ejemplo, dice que una persona de 25 años que decide ahorrar $ 100.000 mensuales en APV durante 15 años, lograría  $ 437.459 de pensión mensual adicional a los 65 años.

Los depósitos a plazo se han convertido en una de las opciones favoritas de este grupo de inversionistas, señalan en el mercado. Son instrumentos de corto y mediano plazo, de renta fija y de bajo riesgo. Entre sus características destaca  que la fecha de vencimiento y la ganancia que se obtendrán son conocidas al momento de tomar la herramienta.

En la actualidad, hay bancos que piden un mínimo para entrar de $ 5.000 y en plazos que parten desde los siete días y llegan hasta los 365 días. Si se toman en UF, el mínimo de tiempo es 90 días. Hay que advertir que no es conveniente retirar el dinero antes de lo convenido, pero el cliente puede solicitar con tres días de anticipación el retiro y el banco se pagará los intereses y reajustes devengados.

Simulaciones virtuales de los bancos arrojan que si una persona invierte $ 500 mil en un plazo de seis meses, tendrá una ganancia aproximada de 2,05%.

El gerente de Productos Banca Comercial de Santander, Nicolás Besa, explica que una parte de los millennials que son quienes viven solos o están comenzando su vida en pareja “buscan alcanzar proyectos a corto y mediano plazo y prefieren productos simples, como los depósitos a plazo (DAP), donde tienen certeza de cuánto van a tener al vencimiento”.

Invertir apostando a la volatilidad de las monedas es algo que tampoco es ajeno a esta generación.

Según Gustavo Gallardo, CMT trader senior de la corredora Fynsa, no hay modelos infalibles para ganar. Por lo mismo, afirma, lo importante es mantener una buena política de stop loss para no perder el total del capital y obtener ganancias en el largo plazo. Con esto, el experto se refiere a ponerles un “freno” a las pérdidas que un inversionista está dispuesto a aceptar. Lo relevante, apunta, es que ese stop loss no se vaya moviendo de acuerdo al pulso del minuto, sino que se trate de una medida disciplinada de inversión.

Por ejemplo, por estos días el nivel de volatilidad del dólar en Chile (el viernes cerró en $ 666,85) se mueve entre los $ 8 y los $ 10, por lo que la porción de capital en cada operación y su correspondiente stop loss debe ir acorde a dicha volatilidad, pues si se tiene un stop loss de $ 3, es altamente probable que se ejecute la pérdida en pocos minutos. La idea es no perder todo el capital de una vez, ni tampoco hacer pérdidas antes de tiempo, debido a fluctuaciones normales.

Uno de los instrumentos recomendados para invertir en dólares son los contratos forward, que aunque sea un instrumento bastante técnico se ajusta a las preferencias por riesgo y apetito de ganancias que identifica a los millennials. ¿Un consejo? “Pensar en un horizonte de un año a un año y medio para obtener un buen track récord de los movimientos”, dice Gallardo.

Es una de las primeras inversiones de largo plazo que contempla esta generación. Claudia Zapata, gerenta comercial de Paz Corp, precisa que “optan, en general, por departamentos de uno o dos dormitorios, ubicados en zonas de alta demanda”.

Respecto del financiamiento, pueden optar por cualquier institución, con un crédito de entre 85% y 90%. Para una segunda o tercera propiedad, las instituciones financieras, en general, financian un 80%. El pie, que está entre el 15% y 20%, se puede levantar de varias formas. Una posibilidad es hacer rescates de dinero invertido en fondos mutuos o cuentas de ahorro.

Hoy, además, existen vías que recurren al dinero plástico.

“En Paz ofrecemos el pago del pie en cuotas con tarjeta de crédito hasta en 18 meses sin interés, opción que es muy valorada por los jóvenes que compran una vivienda como inversión”, subraya.

Felipe Besnier, gerente de Inteligencia y Estrategia Inmobiliaria de Patagon Land Investment, añade que “algunas instituciones financieras cuentan con créditos especiales para el segmento de  jóvenes profesionales que les permite adquirir una mejor vivienda pagando una mayor cuota mensual, de hasta el 35% de sus ingresos”. Agrega que también “existe la opción de financiar créditos hipotecarios en parejas (de forma mancomunada), una opción recurrente en el mercado nacional. Se estima que hasta un 40% de los préstamos otorgados durante 2014 fueron de este tipo”.

Tener acciones en posiciones directas a través de una corredora es una jugada que no está exenta de riesgo. Por esto es que se recomienda delegar ese trabajo a equipos que se dedican 100% a esto, a través de fondos.

Esta semana, por ejemplo, la acción que más subió en Chile fue CAP, con un incremento de 8,24% y que estuvo marcado por el alza internacional del precio del hierro.

No obstante, si alguien opta por este camino lo recomendable es tener un portafolio diversificado que incluya tanto elementos de renta fija como variable.

Para invertir en acciones internacionales es necesario acceder a un pershing, que tiene un piso para entrar cercano a los US$ 50 mil.

Respecto de los bonos, que tienen una menor variación que las acciones, también se aconseja monitorear constantemente sus movimientos para así comunicarse a tiempo con la corredora en caso de querer vender o comprar.

Gonzalo Urzúa, gerente general de Zurich AGF, plantea que “es recomendable elegir la alternativa de fondos mutuos para toda persona joven que tiene un horizonte de inversión a largo plazo, unos 20 años o más. Está comprobado, por la teoría, que las inversiones en renta variable por un período de 20 años entregan mejores dividendos que la renta fija, como depósitos a plazo o bonos”.

En cuanto al tipo de fondo, recomienda que tenga un componente importante en renta variable. En el mercado se estima que un fondo pensado en este segmento debería incluir, además, inversiones alternativas, como son los commodities, hedge funds y private equity.

Fuente: La Tercera


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