Los desafíos del Quick Commerce

infoRETAIL.- La digitalización y la omnicanalidad han abierto un amplio abanico en lo que a maneras de comprar se refiere: tiendas físicas, virtuales, propuestas que optimicen la mezcla de ambas… Las opciones son muchas, como muchas son las preferencias de un consumidor cada vez más exigente que, por encima de todo, valora la comodidad y la rapidez de la entrega de los productos adquiridos.

Estos aspectos se encuentran detrás del imparable ascenso del e-commerce, que despegó de forma imparable a raíz de la pandemia y que, según el estudio anual de IAB Spain, se ha convertido ya en el favorito para un 76% de los internautas españoles.

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Como muestra, el botón de la creación en Europa occidental, en apenas 10 meses, de una treintena de nuevas empresas de Quick Commerce (Q-commerce), todas ellas fieles al objetivo común de este modelo de entrega que promete hacer llegar los productos a los consumidores en menos de media hora.

El acuerdo de Glovo con Fnac para ofrecer más de 10.000 artículos a través de ‘Q-Commerce’ ha sido secundado por enseñas como Aldi o Dia y firmas textiles como C&A para crear el mayor centro comercial a demanda del mercado

El éxito del Q-commerce en la entrega de comida a domicilio a través de empresas como Glovo, Just Eat o Gorillas es una realidad que ha dado paso a su aplicación en las tiendas de electrónica o textil, donde el retail comienza a desarrollar un papel importante como receptor de esta nueva modalidad de compra.

La consultora Bain & Company anuncia que las startups de reparto todavía no resultan rentables en Estados Unidos, una situación que les obliga a buscar alianzas con otros sectores que les ayuden a aumentar su volumen de pedido para lograr llegar a cosechar un EBIT del 4 al 6%. Ante esta realidad, las compañías que operan en Europa comienzan a prevenir riesgos.

De hecho, Glovo anunció el pasado septiembre un acuerdo con Fnac para ofrecer más de 10.000 artículos a través de Q-Commerce, iniciativa que han secundado supermercados como Aldi o Dia y marcas de ropa como C&A. La intención no es otra que crear el mayor centro comercial on demand del mercado extendiendo este tipo de entregas rápidas a una amplia gama de productos.

Posibilidades para el retail
Este contexto da paso a diferentes escenarios y plantea nuevos desafíos para el comercio minorista que, si decide subirse al tren del Q-commerce, deberá poner sus tiendas físicas al servicio del reparto hiperlocalizado que ofrecen empresas como Uber Eats, y adaptarlas para actuar como intermediarias y con la puntualidad y rapidez en la entrega en manos del vendedor.

Otra opción para el retailer sería crear su propia solución de entrega rápida. Así nacen los Legacy Retailers, que adaptan sus procesos de entrega con el apoyo de almacenes robotizados, combinan la venta directa y el punto de recogida de riders o dan paso a la apertura de dark stores.

En todos estos escenarios, es fundamental un control y gestión eficiente del inventario en los centros de preparación, para lo que se recurre a estrategias como el cross-docking, que consiste en llevar rápidamente un producto descargado desde un transporte de llegada a un vehículo de salida, en las dark stores y con una previsión detallada de la demanda que se consigue con un seguimiento diario de los pedidos.


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