Farmacias Saba se abre un espacio en un reñido segmento

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FarmaValue, La Bomba y Santa Lucía, tres tradicionales contendientes en el segmento de precios bajos comienzan a sentir la presencia de un cuarto rival, proveniente de Centroamérica, y que desde su arribo a Costa Rica, en el 2018, ha logrado multiplicar la cantidad de establecimientos.

Se trata de Farmacia Saba, que ingresó a competir al mercado costarricense hace tres años con tan solo tres sucursales, ubicadas en Escazú; y ahora cuenta con 24 tiendas distribuidas en toda la Gran Área Metropolitana (GAM). La marca, creada en Honduras, no forma parte de ningún conglomerado, desde sus inicios se mantiene como una empresa familiar con presencia también en Panamá y Nicaragua (país donde se posiciona como la número uno).

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“Aquí hemos tenido buen crecimiento a pesar de existir otras dos cadenas (Farma Value y La Bomba) muy fuertes, de un formato similar, pero integrar todos los elementos de la forma como nosotros lo hacemos nos ha permitido este crecimiento y entrar a los mercados con seguridad y confianza”, explicó Jorge Galvez, gerente de Farmacia Saba.

Este representante agrega que los pilares en los que se basa la cadena son: buen surtido, una buena atención y buen precio.

Según el más reciente estudio Mercado privado de medicamentos a nivel detallista en Costa Rica 2019 del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), los costarricenses gastaron un total de ¢190.496 millones en la compra de medicamentos en farmacias durante el 2017.

“A pesar de contar en el país con los servicios de la Caja Costarricense de Seguro Social, así como con el Instituto Nacional de Seguros, las cuales suministran a las personas que atienden medicamento para la atención de sus problemas, muchas de las personas optan por adquirir medicamento en el mercado privado, generando con ello un gasto importante dentro del presupuesto familiar”, se extrae del estudio.

Lo anterior es una de las razones que movió a la cadena Saba para ingresar al mercado nacional. “Teníamos el interés y objetivo de estar acá desde hace muchos años atrás”, mencionó Galvez.

La competencia en precios bajos

En la carrera por ofrecer los precios más accesibles compiten tres farmacias con amplio historial y posicionamiento, y algunas con el apoyo de cadenas más grandes que las adquirieron en los últimos años.

“La Bomba se mantiene siendo la farmacia tica de los precios bajos, y sumando a esto una estrategia multicanal que se robustece tanto en punto, una oferta que cubre todas las necesidades de nuestros clientes y una atención de primera calidad”, comentó Mariela Rodríguez, gerente de Mercadeo de Cuestamoras Salud, quien agrega que “el mercado farmacéutico privado en Costa Rica se caracteriza por ser abierto y tener pocas barreras de entrada para actores que quieran ingresar”.

Otra farmacia que ofrece montos bajos es Santa Lucía; sin embargo, son críticos con el movimiento de sus competidores y afirman que cada vez las distancias de precios se acortan en este tipo de mercado.

“A lo que han migrado (las farmacias de precios bajos) es a la práctica de intercambiabilidad de una marca de alta calidad por productos de ‘bajo costo’, pero con dos graves violaciones a la ética profesional y legislación sanitaria; pues no son productos que cumplen con los principios de intercambiabilidad o no son sustituidos bajo una consulta a un profesional de la salud como lo indica la ley”, señaló Alejandra Arias, gerente de mercadeo retail del Grupo Farmanova Intermed (GFI), dueños de Santa Lucía y Sucre.

No obstante, Galvez se desvincula de estas prácticas y asegura que “hay lugares donde alguien podrá llegar y le cambian la marca a un medicamento barato; nosotros no hacemos eso. Nosotros le damos el producto que la persona seleccione, de la mejor calidad de laboratorios que existen, simplemente lo que le damos es un precio más accesible”.

La medida que toman en Saba para alcanzar montos bajos en este sector es tener los puestos necesarios sin asistentes, hacer compras en volúmenes y no invertir en una gran infraestructura en sus sucursales.

Por su parte, en una entrevista que ofreció a EF el entonces gerente de FarmaValue de Costa Rica y Panamá, este contó que una de las claves para tener éxito en ventas se basaba en ser un “negocio de volumen y con una estructura de gastos lo más limpia posible. Tener costos muy bajos para trasladar el ahorro al cliente”.

EF contactó a FarmaValue para conocer la posición que mantenían frente al nuevo competidor, sin embargo, al cierre de esta edición no se obtuvo respuesta.

Establecimientos de conveniencia

Además de los establecimientos con precios bajos, existen las farmacias tradicionales de conveniencia como Fischel y Sucre, que saben cómo se mueve el sector en el que se desarrollan.

“El mercado farmacéutico en Costa Rica es un mercado dinámico y muy competitivo, con múltiples jugadores y con bajas barreras a la entrada de nuevos competidores. Esto se traduce en una amplia oferta para el consumidor que necesita productos, servicios y experiencia diferentes según sus requerimientos en la farmacia”, aceptó Mariela Rodríguez, gerente de Mercado de Cuestamoras Salud.

Mientras tanto, en Sucre explican que la proliferación de este tipo de farmacias no afecta las ventas de la cadena.

“Sucre muestra un crecimiento de más del 20% respecto a un sector que crece en un 3,5% respecto a 2020, donde quien afectó principalmente el sector de farmacias no fue la dinámica de mercado sino las medidas ejecutivas y sanitarias del actual Gobierno”, concluyó Alejandra Arias, gerente de Mercadeo retail de GFI.

Aún con el panorama nacional de farmacias y las distintas opciones con la que cuentan los compradores Gálvez concluyó que el gran atractivo es el alto potencial que tiene el país y que sus habitantes tienen mucha conciencia y preocupación por su salud a pesar de tener un buen seguro social.


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