Estudios: Recuperación lenta: los salones de belleza en la nueva normalidad

Como bien sabemos, la pandemia golpeó bruscamente a la mayoría de los sectores productivos. El turismo por ejemplo sufrió recortes casi invaluables. Otra de las ramas mercantiles que cayó en la agonía absoluta, es la actividad emprendedora. Independientemente de la especialidad, es alarmante y entristecedor la increíble cantidad de pymes que presentaron bancarrota estos últimos dos años.

La industria de la belleza no fue considerada, y con razón, una industria de primera necesidad y urgencia durante la pandemia del COVID-19. En consecuencia, las pérdidas fueron millonarias, ya que se vieron repercutidos los PBI de los distintos países.

Banner_frasco-suscripcion-800x250

Salones de belleza, peluquerías, barberías, masajes, spas, manicuristas, maquilladoras, depiladoras, entre otros profesionales y locales, fueron afectados por las distintas cuarentenas. Esta industria depende de la rutina y la cotidianeidad. El dinero se genera día a día, y los cierres y los distintos protocolos que siguieron los países, atentaron contra esa regla. En México por ejemplo, la Cámara Mexicana de la Industria del Embellecimiento Físico, había estimado que se cerrarían el 15% de los establecimientos del país.

En muchos países con políticas benefactoras, se han establecido ayudas estatales, o planes sociales para ayudar a todos los trabajadores del sector. Así y todo, no bastan para suplantar las pérdidas que ocasionó la pandemia. Más allá de la falta de ingreso de dinero en bruto, y de la incertidumbre que provocó la enfermedad, hay una cuestión particular que complicó económicamente a todas las pequeñas empresas. Además de las crisis económicas que ya afectaba a la región, las cuarentenas redoblaron la apuesta, y las rentas de los establecimientos de los lugares de trabajo fueron un precio que casi ningún emprendedor supo solventar.

Cabe destacar que en contrapartida, se produjo un aumento del ecommerce, que según EuroMonitor International fue del 66% en el 2020, alcanzándose un total estimado de ventas de US$66.765 millones. En el sector de belleza y viendo el otro lado de la moneda, algunos de los grandes beneficiados fueron marcas a nivel regional como Sephora o el catálogo Mary Kay, – que cabe destacar ya ha sacado sus ofertas de Navidad con ofertas y promociones que puedes aprovechar en su web, – mientrsa que en nuestro país empresas como Juleriaque, o las tiendas oficiales de empresas como Maybelline en Mercado Libre, que impulsaron en este cierre para estimular las belleza en cada hogar.

Por otro lado, de acuerdo a un estudio reciente, se calcula que en toda Latinoamérica se han cerrado cerca de 2,5 millones de pymes. Además de ser un número que asusta, la realidad marca que se deberán crear puestos de trabajo para reemplazar aquellos que se perdieron.

Tal cifra lo calculó el Boston Consulting Group, y aunque sea un número aproximado, el reporte fue tomado en cuenta por muchos estados y naciones. La economía sumergida, y la falta de trabajos en blanco en Latinoamérica ya era un debate repetido. Hoy, esa discusión cobró un nuevo nivel de desesperación.

Y aunque el cambio en las calles es casi total. Los contagios siguen bajando, las economías de a poco se están recuperando, y los intereses de prestamistas extranjeros se van diluyendo gracias al aporte del G20 y un conjunto de políticos y profesionales que supieron conseguir este respiro a la región latina.

Con la esperanza que jamás se pierde, y vientos de cambio que se asoman, la recuperación del sector es cuestión de tiempo. Será lenta y gradual, pero hay que encontrar maneras de recuperar lo que se nos fue, tal cual detalla esta investigación de la UTN. Por eso, ya hay muchos emprendedores de la industria de la belleza que han encontrado maneras de adaptarse, y se amoldaron a los complicados tiempos que corren.

La digitalización es uno de los retos a cumplir y tomar en cuenta. Trabajar desde las plataformas, las apps, y las redes, suena muy prometedor. El trabajo a domicilio es el otro punto que aparece como una posible referencia futura. Las soluciones son posibles, aunque lentas.


Reciba las últimas noticias de la industria en su casilla:

Suscribirse ✉