Visión del CEO de IKEA España ante la crisis de suministros

Logo Ikea de color azul y amarillo

“Nuestros precios bajos se mantendrán; la prioridad será garantizar las gamas y los productos más demandados”, afirma Nurettin Acar, CEO de IKEA España, en plena crisis de la cadena de suministro.

  • El CEO de IKEA España, Nurettin Accar, mantiene que la compañía seguirá con su política de precios bajos a pesar de la crisis mundial que tensiona la cadena de suministro.
  • Ante la coyuntura actual, la cadena de muebles intentará garantizar los productos más relevantes de la temporada y apostará por productos de origen regional.

Nurettin Acar lleva apenas 2 meses al frente de IKEA España y, sin embargo, ya ha tenido que hacer frente a una crisis sin precedentes en la cadena de suministro.

Jon Abrahamsson Ring, CEO de Inter IKEA, franquiciador mundial de la marca, vaticinaba recientemente un panorama sombrío y sin vistas a mejorar hasta mediados del próximo año.

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En cambio, el responsable del negocio en el mercado español tira de cautela y no de quinielas. Sí tiene claro, sin embargo, cuál debe ser la estrategia de la cadena de muebles ante esta situación: seguir con la política de precios bajos. 

«Nuestros precios bajos es algo de lo que nunca nos desharemos; con mayor motivo si tenemos en cuenta los desafíos a los que miles de familias se enfrentan cada día», explica el directivo a Business Insider España.

El mercado nacional es una pieza clave para el negocio de Ikea: sus ventas crecieron un 16%, hasta 1.682 millones de euros en el último año fiscal —finalizado el pasado agosto—. Esto le coloca como el tercer país de mayor crecimiento de todo el grupo, solo detrás de Estados Unidos y Rusia.

Sin embargo, y pese a su fortaleza, la filial española no ha sido ajena a la crisis mundial que tensiona la logística y que lleva meses poniendo en jaque la cadena de suministro de pequeñas y grandes empresas.

El porqué de la crisis mundial de suministros

Transporte marítimo

Reuters

A raíz de los brotes ocasionados por el COVID-19, las terminales portuarias quedaron inactivas y, por el momento, no hay suficientes contenedores de carga. Algo que impacta de lleno a China, que sigue siendo la fábrica del mundo.

Ralph Michaud, profesor de OBS Business School, explica que en el país asiático están 8 de los 10 puertos más importantes del mundo.

La problemática repercute negativamente a las grandes empresas de mobiliario que, además, dependen en gran medida del transporte. De hecho, 1 de cada 3 fabricantes europeos se han visto afectados por la escasez de suministro, según una encuesta empresarial trimestral de la Comisión Europea.

El 80% de los bienes que se consumen se transportan por vía marítima. El sistema se paró en 2020 y, lo que es más grave, lo hizo de golpe.

Lee Klaskow, analista de logística de Bloomberg Intelligence explica que la cadena de suministro no ha tenido margen para recuperarse en ningún momento.

Todo ello, explica Michaud, ha provocado que el transporte marítimo quintuplique su coste y que, además, no sea fiable. Ante ello, las empresas han apostado por aumenta su inventarios, reforzando alquileres, seguros o instalaciones.

En definitiva, la situación ha cristalizado en un aumento de los costes de los productos y en un alza de precios también presente en sectores como la alimentación.

Estacionalidad y cercanía: la receta de IKEA

Ante esta situación, Ikea ha tratado de sobreponerse alquilando contenedores o con la búsqueda de rutas alternativas en trenes.

El propósito de la compañía, sostiene Accar, pasa por mejorar la disponibilidad de sus productos.

Y señala que, dada la continua volatilidad y las limitaciones de la cadena de suministro, toca priorizar: «Nos vamos a centrar en aquellas gamas y productos más demandadas por nuestros clientes».

Pero, más allá de medidas coyunturales, la situación actual está empujando hacia un nuevo paradigma comercial que podría llegar para quedarse.

Accar detalla que IKEA trabajará poniendo el foco en la estacionalidad. El objetivo es garantizar que los productos más relevantes de la temporada o en momentos puntuales del año estén disponibles tanto en tiendas físicas como online.

En el último escalón —y también el más complicado—, la empresa también estaría tratando de explorar nuevas oportunidades para apostar por productos de origen regional.

Actualmente, IKEA cuenta con más de 1.200 proveedores de muebles en todo el mundo y 275 se dedican al transporte. China, Polonia, Italia, Alemania y Suecia son sus principales suministradores. 

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