Inditex afronta su Black Friday más complicado

Edificio Inditex

A la huelga de sus dependientes de A Coruña se le suma la protesta de Jevaso, proveedor vital del grupo

  • Inditex encara el Black Friday más complejo con la huelga de los trabajadores de todas sus tiendas en la provincia de La Coruña en busca de una condiciones dignas.
  • A este movimiento, le sigue otro conflicto en Jevaso, histórico proveedor del grupo y que también previstas movilizaciones para este viernes, 25 de noviembre.

Según publica businessinsider.es Los conflictos laborales para Inditex no tienen visos de terminar: a la huelga que llevarán a cabo este viernes, 25 de noviembre, todas las dependientas de su tiendas en A Coruña, corazón de la multinacional textil, le seguirá otra revuelta en Jevaso, histórico proveedor del grupo.

Las acciones, que se enmarcan en pleno pico comercial por el Black Friday, derivan de una primera acción, por parte de las «niñas» —como se conoce dentro del grupo a las dependientas de los establecimientos— que celebraron una manifestación en la capital coruñesa, convocada por la Confederación Intersindical Gallega (CIG).


Banner_frasco-suscripcion-800x250

La manifestación explicitaba un agravio comparativo que las trabajadoras dicen sufrir con respecto a empleados de otras áreas.

“Los empleados de las tiendas de Inditex no vamos a parar más y vamos a luchar por nuestros derechos», volvieron a reiterar los trabajadores del gigante textil en un rueda de prensa celebrada en el día de ayer.

Manifestación Inditex

Carmiña Naveiro, dependienta y presidenta del comité de Zara en la provincia, explica a este medio que un mozo de almacén –ubicado en la misma escala profesional– parte de un salario base de 2.011 euros, y ellas de 1.058 euros.

La premisa, además, pasa por la mejora de las condiciones laborales de esta plantilla. «Yo llevo 26 años como dependienta de Zara y el mes que más cobro no llego a los 1.300 euros», argumentaba Naveiro.

La «escasa» reacción por parte del gigante textil, explican fuentes sindicales vinculadas a la CIG, ha generado en esta nueva acción programada para este viernes y a la que están llamados a participar más de 1.000 trabajadores de cerca de 40 tiendas.

Pero en toda esta guerra laboral entre la empresa y sus dependientes le ha seguido otra, esta vez una interna a nivel sindical.

¿Cómo se han desarrollado los acontecimientos?

Para tratar de desactivar esta huelga, Inditex convocó para el jueves pasado una reunión. La CIG, una de las convocantes de la huelga en A Coruña, denunció que esa no sería una negociación formal, sino un encuentro a puerta cerrada con los sindicatos UGT, CCOO y la CIG.

Naveiro, este en sentido, ya alertaba: «UGT y CCOO han sido parte desmovilizadora de la primera manifestación, dijeron que no era el momento de llevarla a cabo». «Esto es una lucha que parte de las propias trabajadoras. No entendemos que se nos deje fuera de algo que nos afecta directamente».

En un primer momento, Inditex no logró su objetivo con este encuentro en parte porque, como explicaba la CIG, la multinacional no había modificado «ni un ápice su oferta». La propuesta final sigue un aumento progresivo a lo largo de 3 años hasta alcanzar los casi 183 euros mes en 2024.

«Se trata de una cifra muy alejada de los 440 euros que reclaman las trabajadoras y que les permitiría acercarse a las cantidades de los denominados plus de sede que reciben desde hace años compañeros de otras empresas del grupo en categorías similares», explican.

Y cuando parecía que todas las posiciones eran claras, el pasado viernes, y de forma sorpresiva, UGT y CCOO anunciaban la firma a nivel estatal deun «acuerdo histórico» con Inditex «para compensar la pérdida de poder adquisitivo».

Lo conseguido, sin embargó, no contó con el beneplácito de la CIG, el sindicato mayoritario en Galicia, y lo que es aún más destacable: tampoco con uno de los firmantes a nivel provincial.

Por qué el acuerdo de CCOO y UGT no desbloquea la situación

Manifestación Inditex

Las 2 centrales mayoritarias, que no hacían referencia en su comunicado a la manifestación que se celebró en A Coruña trataban con esta firma compensar «el impacto de la inflación» y revertir en la plantilla «parte de los beneficios».

El acuerdo estatal contempla, «además de medidas específicas en A Coruña», la recuperación del incentivo a dependientas que se eliminó con la pandemia y que alcanzará los 1.000 euros y la apertura de una negociación «para modernizar el sistema de incentivos, con el objetivo de que sea universal, equitativo y transparente».

Para A Coruña, donde había estallado ya ese conflicto, UGT y CCOO aseguraban haber conseguido la recuperación del plus por sede para la plantilla de la provincia, que alcanzará los 3.600 euros en 2024. «Se trata de un acuerdo estratégico tanto a nivel estatal como en el ámbito de A Coruña que hace partícipe a la plantilla de la buena marcha económica de Inditex».

La UGT coruñesa distribuía una circular en el que detallan que ese plus por sede no les es suficiente.

«Desde UGT Coruña entendemos la firma de un acuerdo que beneficia a más de 50.000 trabajadoras, pero en lo que concierne a nuestro territorio —plus sede— seguimos con la convocatoria de huelga, puesto que no estamos de acuerdo».

Fuentes de la CIG, convocante de la huelga, también han explicitado a Business Insider España sus planes de continuar con estos paros convocados en una provincia estratégica para el grupo multinacional en unas fechas tan señaladas para el comercio como son el Black Friday.

Jevaso, proveedor clave, llevará a cabo su propia movilización

Cierre de tiendas Inditex

Y a toda esta batalla laboral para Inditex se le suma otra. En esta ocasión le ha tocado el turno a Jevaso, la firma de la familia Vázquez y uno de los grandes proveedores gallegos de Inditex y de otras marcas como Mango o Bimba y Lola.

«Jevaso es vital para Inditex», afirman a este medio fuentes sindicales. Su labor es, principalmente, servir pedidos online y dar servicio a empresas logísticas. Una pieza que en el modelo de negocio que practica el gigante gallego es primordial.

Según explica CIG, Jevaso cuenta en sus instalaciones centrales con un plantel de unas 600 personas, a las que se sumarían 300 más contratadas a través de empresas temporales de empleo.

Y pese a practicar un bajo perfil, la proveedora saltó la semana pasada a los medios por una reivindicación a nivel laboral.

El personal de la compañía se movilizó el pasado martes ante las instalaciones de la empresa en Arteixo (A Coruña) en demanda de unas condiciones laborales «dignas», según informó la CIG, el sindicato convocante.

Desde el sindicato señalan que las exigencias pasan por medidas «tan básicas» como cumplir con el descanso efectivo de 15 minutos que establece el convenio colectivo. «Las condicionales labores son penosas».

«Y ante la negativa de la empresa a asumir ninguna de las reivindicaciones en materia de descanso, jornada o salud laboral, el comité acordó iniciar nuevas movilizaciones, anunciaba el sindicato.

Por ella está organizada otra concentración que también se dará cita el próximo 25 de noviembre. Y además no vendrá sola porque tendrán réplica en Madrid, Barcelona y Zaragoza, según explicaban fuentes de UGT FICA, sindicato mayoritario en la empresa gallega al medio local Economía Digital.


Reciba las últimas noticias de la industria en su casilla:

Suscribirse ✉