El año en que El Corte Inglés se transformó para sobrevivir

En medio de una situación complicada para tomar decisiones empresariales, El Corte Inglés decidió este año dar un vuelco a su estrategia y entrar a competir en nuevas áreas. Empujada por el efecto de la pandemia, que hizo que se desplomasen sus ingresos en retail, la compañía de grandes almacenes se ha lanzado a diversificar las fuentes de donde obtiene su facturación.

De hecho, y fruto de este viraje en su plan empresarial, la empresa que preside Marta Álvarez ha puesto en marcha durante este ejercicio su propio operador móvil, bajo la marca Sweno; y un negocio de seguridad y alarmas, que lleva el nombre de Sicor. No son, sin embargo, los únicos aterrizajes que planea.

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Además de estas dos filiales, El Corte Inglés tiene previsto lanzar un operador logístico (El Corte Inglés Logistics) y una operadora de energía (también con Sweno). La compañía de los grandes almacenes pretendía poder empezar a operar en estos negocios durante este año, pero ha paralizado los planes por la situación derivada de la pandemia, en el primer caso, y por la inestabilidad actual del mercado eléctrico, en el segundo.

Con un plan estratégico que se extenderá hasta 2026, la compañía dirigida por Víctor del Pozo planea ganar peso en las nuevas áreas para que su dependencia del negocio original, el del retail, sea cada vez menor. De hecho, El Corte Inglés quiere ganar músculo también en el área de seguros, para lo que ha dado entrada en su accionariado a Mutua Madrileña, una de las líderes del sector, y le ha vendido la mitad de sus dos compañías aseguradoras, SECI (Seguros de Vida y Accidentes) y CESS (Correduría de seguros). Sumado a esto, la empresa ha protagonizado una alianza en el sector de viajes con Logitravel, tras perder durante la pandemia más del 90% de los ingresos de su filial turística.

El Corte Inglés teme por su plan

Con todo, la compañía del triángulo verde asume que llevar a cabo su plan estratégico, entre 2021 y 2026no será sencillo. Sufriendo todavía los efectos de la pandemia en el comercio, el gigante de los grandes almacenes considera que es imposible garantizar que su estrategia se pueda poner en marcha como había planteado.

Así lo expresó en el último documento de incorporación de pagarés al MARF, publicado el pasado 10 de diciembre y consultado por Vozpópuli, en el que detalló los riesgos que pueden afectar a la compañía. Además de los riesgos derivados del escenario macroeconómico actual, El Corte Inglés señala la posibilidad de que aparezcan «desviaciones en la implementación de su estrategia y en el desarrollo de nuevos negocios«.

Según recogió la compañía en el citado documento, en el plan destaca el objetivo «de evolucionar desde un retailer a un ecosistema de servicios y negocios apoyándose en la entrada en nuevos negocios». No obstante, reconocía El Corte Inglés, «debido a los riesgos a los que está expuesto y las incertidumbres inherentes a su negocio, el Emisor no puede asegurar que pueda implementar con éxito su estrategia de negocio«.

El año que comienza, 2022, será clave para comprobar si el gigante de la distribución es capaz de dar luz verde a los nuevos proyectos que tiene planteados. La evolución de la pandemia será determinante.


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