La familia Mejia Correa, los dueños de Alkosto, que no le vendieron a Gilinski

Detrás de Alkosto está un gran pionero paisa: Santiago Mejía Olarte, quien fundó en 1938 el grupo Corbeta, dueño de este hipermercado pero también de K-tronix y la ensambladora de motos AKT. Empezó a trabajar muy joven en el Almacén Antioquia y en una agencia de telas de Fabricato y pronto, a los 21 años, se casó con Helena Correa Ángel, quien lo sobrevive.

Corbeta –Colombiana de comercio- empezó como distribuidora y comercializadora de textiles y veinte años después, en los años 60, amplió hacia productos de consumo; nació entonces el hipermercado Alkosto, la exitosa cadena de tiendas mayoristas.

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Los excedentes los supo invertir y Santiago Mejía Olarte llegó a ser la persona natural con mayor participación accionaria en Suramericana de Seguros -2.1%-, acciones que la familia conserva, negándose a vendérselas al Grupo Gilinski. Al fin y al cabo, el fundador había dado la pelea junto a un influyente grupo de empresarios paisas en los años 70s, la toma por parte de Jaime Michelsen y el Águila, con lo que nació el llamado Sindicato Antioqueño, conocido hoy como Grupo Empresarial Antioqueño, un sistema de enroque para no dejar fragmentar las compañías antioqueñas. Participó también de la génesis de la Fundación para el Desarrollo de Antioquia (Proantioquia).

Le entregó las riendas a su hijo Manuel Santiago Mejía, para dedicarse a diferentes obras sociales como la Fundación Fraternidad Medellín, que había creado en 1957 junto con otros empresarios para apoyar comunidades menos favorecidas, como una fundación de segundo piso, que presidió hasta su muerte a los 81 años, el 3 de enero de 2004. Para asegurar el patrimonio de la Fundación que está en cabeza de Rafael Mejía Correa la vinculó como accionista de distintas empresas y hoy la fundación es una de los cinco mayores accionistas tanto de Nutresa con un 0.986 % como del Grupo Suramericana con un 1.1 %. Tampoco le vendieron a los Gilinski.

El patrimonio familiar que ha administrado Manuel Santiago Mejía desde hace tres décadas incluía también un importante paquete de acciones de Almacenes Éxito que en su momento le vendieron a la francesa Casino. Muy arraigado a Medellín, Manuel, estudió el bachillerato en el Instituto Jorge Robledo y luego economía en la Universidad de Antioquia, universidad donde participó varios años en el Consejo Directivo y donde su opinión pesa a la hora de escoger rector, cuenta con una maestría en administración (MBA) de la Universidad de South Illinois.

La apertura del gobierno Gaviria fue la oportunidad para incursionar, en 1994, en otro gran negocio, la distribución de productos de tecnología, audio y video con las tiendas Ktronix. A partir del 2001 desarrollo las marcas propias: Kalley de audio, video, electrohogar e informática, K-Line de ropa de hogar, Magenta y Nihlo de cuidado personal, MiDia de productos de consumo masivo

Con la experiencia acumulada en décadas Ktronix pasó también a ser distribuidora de productos de consumo masivo y abastece a más de 300.000 clientes de autoservicios, tiendas, mini mercados, almacenes, ferreterías, en todo el país. Entre los proveedores a quienes les distribuye sus productos se encuentran P&G, Familia, Solla, Kellogg’s, Brinsa, Samsung, Sony, L.G, Black and Decker, Liverpool, Samurái, Corona, y Castrol, para lo cual cuenta con una empresa de transporte local.

Mejía ha hecho casi toda su carrera dentro de las empresas familiares, su único interludio fue como Secretario de Hacienda de Medellín entre 1980 y 1982, en las alcaldías de los ex congresistas Bernardo Guerra Serna (liberal) y José Jaime Nicholls (conservador). Ha sido cercano a Aníbal Gaviria, quien lo nombró en 2015 en las juntas directivas de EPM y del Metro de Medellín. A la junta de EPM y de Ruta N renunció junto con otros miembros de ambas juntas a mediados del 2020 luego de fuertes fricciones con el Alcalde Daniel Quintero y de su manejo de ambas instituciones.

Su cercanía con el poder político, le llevó a que Andrés Pastrana lo nombrara en el consejo directivo del Fondo de Reconstrucción del Eje Cafetero (Forec), creado tras el terremoto de 1999; Álvaro Uribe en el consejo asesor de Colciencias y el consejo directivo de Acción Social; y Juan Manuel Santos en el consejo directivo de Colombia Humanitaria y luego el Fondo de Adaptación. Ha participado también en la junta directiva del Politécnico Colombiano Jaime Isaza Cadavid adscrito al gobierno departamental de Antioquia.

Hizo parte de la comisión de seguimiento a los acuerdos de La Habana conformada por Proantioquia, la Andi y con la asesoría de expertos en el conflicto de Eafit. Fue un duro detractor del acuerdo de paz e hizo campaña por el “No” en el plebiscito.

También ha sido aportante a campañas políticas, como la de Pastrana en 1998 o la de Noemí Sanín en 2010. Se distanció de Santos y aportó primero a Marta Lucía Ramírez y luego a Oscar Iván Zuluaga, para las elecciones de 2018 fue puente clave para armar la dupla Iván Duque y Marta Lucia Ramírez que los llevaría a la presidencia. De hecho estuvo en el empalme de Duque, apoyando en tres temas de su interés: paz, comercio y educación.

Ante la crisis desatada por el coronavirus, articulado con Proantioquia, Corbeta fue una de las empresas antioqueñas que aportó a la bolsa de $10.000 millones para fortalecer la red de hospitales de la región.

Bajo su dirección Colombiana de Comercio ha crecido en oferta de productos propios o autorizados por terceros, como Fotón, que forma parte de Beijing Auto Group, le quinta mayor fabricante de automóviles de China, la motocicletas indias Royal Enfield y el ensamblaje de la marca propia AKT, el concesionario Carautos Andino donde se venden las marcas VW, Ford y Fotón; la tienda virtual Alkomprar, 17 tiendas Alkosto, 21 tiendas K-tronix, Textiles Corbeta y Viajes Alkosto.

Dos generaciones de empresarios antioqueños que han logrado crear uno de los grupos comerciales más importantes del país, y mantener una fuerte vinculación con los aspectos públicos y sociales de Antioquia. Su arraigue y el peso de su patrimonio, con participación importante en Nutresa y el Grupo Sura lo han convertido en uno de los bastiones claves para lograr que el GEA no perdiera el control de las empresas antioqueñas frente a la arremetida Jaime Gilinski respaldado por un gran capital. Y fue más allá, Manuel Santiago Mejia lideró últimamente el grupo de empresarios que decidió adquirir el 50 % del periódico El Colombiano y atravesársele a la pretensión del mismo grupo económico de quedarse con el periódico emblemático de Antioquia.

Fuente: LAS 2ORILLAS


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