Contrabando de tabaco en Bolivia: una problemática de proporciones alarmantes

comercio cigarrillo

Contrabando de tabaco en Bolivia: una problemática de proporciones alarmantes; En las primeras horas de la mañana, en el municipio de Bermejo, Tarija, en el sur de Bolivia, el comercio comienza su actividad frenética antes de que los primeros rayos del sol iluminen el horizonte. Esta localidad fronteriza con Argentina es testigo de un flujo constante de intercambio comercial que involucra a ciudadanos de ambos lados de la frontera. Entre ellos se encuentra Roxana (nombre ficticio), una mujer de aproximadamente 45 años, cuyo negocio se centra en la venta de coca, cigarrillos y bebidas. Aunque con cierta reticencia, admite que los cigarrillos que comercializa provienen de fuentes «irregulares», pero son altamente solicitados debido a su bajo costo.

La inmigración hacia Bermejo, impulsada por la agitada actividad económica en la región, es común, y personas como Roxana han encontrado en este territorio una oportunidad para establecer sus negocios. La población de Bermejo es una mezcla de nativos y migrantes, lo que refleja la diversidad de este municipio. Sin embargo, el comercio de cigarrillos, especialmente al por mayor, es un negocio destacado en esta zona limítrofe.


Banner_frasco-suscripcion-800x250

Vea también: Dólar paralelo en Bolivia se mantiene estable

La «Chalana», un puerto fluvial situado a solo 5 km del Puente Internacional Aguas Blancas – Bermejo, se ha convertido en un punto neurálgico para el tráfico ilegal de mercancías, incluidos los cigarrillos de contrabando. Los comerciantes y contrabandistas utilizan barcazas improvisadas y elaboradas con llantas para transportar productos a lo largo del río que sirve como frontera natural entre Bolivia y Argentina.

Las cifras de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), en coordinación con el Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando (VLCC), revelan que se han identificado seis rutas utilizadas para el contrabando de tabaco en Bolivia, incluyendo Bermejo, donde se encuentra el epicentro de esta actividad ilícita. A pesar de los esfuerzos de control del CEO del VLCC, la Aduana y otras instituciones, los contrabandistas de tabaco continúan operando y evitando ser capturados con la ayuda de informantes y grupos de reacción.

El contrabando de cigarrillos en Bolivia resulta en una evasión impositiva que supera los Bs 65 millones anuales y se realiza a través de diversas formas, como el contrabando organizado, el contrabando hormiga y el camuflaje en cargamentos legales. Parte de este tabaco ingresa a Bolivia desde Paraguay y, en algunos casos, procede de Asia a través de Chile, antes de ser distribuido tanto a nivel nacional como en terceros países.

Ante esta problemática, el Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando planea intensificar y reforzar los controles en las rutas alternas de Tarija, Oruro y Santa Cruz. A pesar de los desafíos, se busca prevenir y concienciar a la población sobre las implicaciones del contrabando, y se ha programado una Cumbre Contra el Contrabando en Bermejo, que involucrará a más de 14 instituciones.

La lucha contra el contrabando no solo busca combatir esta práctica ilegal, sino también abordar delitos conexos, como el narcotráfico, la trata de personas y la migración ilegal. Para ello, se están considerando estrategias que incluyen la construcción de un «Puerto Único de Control» y la reactivación del Consejo Nacional de Lucha contra el Contrabando.

La lucha contra el contrabando de cigarrillos representa un desafío económico y social significativo en Bolivia, afectando tanto a la recaudación fiscal como a la industria tabaquera, y poniendo en riesgo a las familias productoras y empleados relacionados con esta actividad ilegal. La problemática del contrabando en Bermejo y otras zonas fronterizas de Bolivia requiere una respuesta integral y coordinada para erradicar esta práctica y sus consecuencias asociadas.

Con información de La Voz de Terija