Qué es la logística 4.0 y cómo la aplican las empresas en la Argentina

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De acuerdo al portal de noticias Forbes Argentina, La logística 4.0 aplicada en las empresas argentinas, han ido en auge del comercio electrónico, las compañías invierten cada vez en esta área, clave para los negocios. Cuáles son las tecnologías y desarrollos más utilizados.

En los últimos tiempos, lo digital afectó a todas las industrias y la logística no fue la excepción. A simple vista, se detectan los efectos de la tecnología moderna en ese sector. Ahora, todo está conectado, desde los almacenes hasta la paquetería. Se encuentra así en pleno auge, con una nueva imagen y otra mirada del negocio. Las medidas de confinamiento y el crecimiento del e-commerce aceleraron este boom y la tendencia sigue en alza. «Hoy, la logística es tecnología», enfatiza Gustavo Castello, director de IT de Loginter, una empresa nacional y familiar del sector. A esa movida se la llama 4.0.


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“Durante la pandemia, estas empresas no pararon. En realidad, trabajaron cada vez más. Primero, porque la gente no podía salir. Después, porque se acostumbró a las entregas a domicilio. Y ahora no quiere abandonar los beneficios del puerta a puerta”, señala Rubén Belluomo, director Comercial de la empresa de software Infor Cono Sur. Un dato a considerar: en 2020, el comercio electrónico creció 124% en Argentina, según la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE). Asimismo, aumentó 73% en los seis primeros meses del año pasado en comparación al período anterior.

«De un mes a otro, incrementamos nuestro volumen de envío en algo más de un millón. Ese comportamiento respondió a que la gente se animó a comprar online. Y ahora sigue haciéndolo», puntualiza Alejandro Rinaldi, director de Tecnología y Sistemas de Andreani.

Efectivamente, esos cambios llegaron para quedarse. Más aún cuando se estima que para 2025 el comercio online ascenderá a US$ 160.000 millones solo en América Latina. «Hace diez años, la mayor preocupación y los principales temas del sector eran sus vehículos, los metros de almacenaje y cuestiones similares. En los últimos tiempos, esos temas casi ni se escuchan. Sí se habla, y mucho, de automatización, Big Data y sensores para lectura, entre otros», comenta Belluomo, de Infor.

Industria y logística 4.0

Para comprender mejor este escenario es preciso repasar los estadios de la Revolución Industrial. El primero abrió paso a la producción en serie y su alta demanda de mano de obra desató el éxodo del campo a la ciudad. La segunda fase fue la mecanización del trabajo que desembocó en las estructuras verticales jerarquizadas. Después llegaron la automatización y la informática. En la década del ’90, varias empresas nacionales buscaban reducir costos y, por eso, terciarizaron la logística. «Entonces, las compañías de transporte con capacidad de inversión comenzaron a equipar a sus transportistas. En un principio realizábamos procesos informáticos básicos como almacenamiento, distribución y entrega. No obstante, todo era todavía bastante manual», explica Castello.

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Para 2016, el economista Klaus Schwab estipula el comienzo de la Cuarta Revolución Industrial o Industria 4.0. Su eje es la producción independiente a la operatividad del ser humano. «Al hablar de logística 4.0 englobamos muchos avances pero, sobre todo, un cambio de modelo de negocio. El esquema tradicional de trabajo se rompe con el comercio electrónico», manifiesta Antonio Migliore, founder & CEO de Moova, una plataforma digital que captura la capacidad logística ociosa y la transforma en soluciones. En la actualidad, la convergencia de tecnologías confluye en procesos que casi no necesitan de la intervención de los operarios. «Es evidente que de esa manera se reducen costos. También se reemplazan tareas manuales, permitiendo que el individuo realice tareas más pensantes», agrega Belluomo.

Los sistemas integrados propios de la industria 4.0 facilitaron la innovación de este rubro. De ese modo, la inteligencia artificial (IA), machine learning (ML), Internet de las Cosas (IoT), Big Data y Realidad Aumentada (VA) incrementaron su productividad. «El concepto es mejorar la experiencia de los clientes y, al mismo tiempo, ser eficientes en la experiencia. En Argentina, de cada 10 timbres que toca el transportista para entregar un paquete, en tres no le atienden porque no hay nadie esperándolo. Este es un indicador a resolver. Con estas nuevas herramientas, buscamos, por ejemplo, acertar el horario de entrega», afirma Rinaldi, de Andreani.

Proveedores de movilidad

Dada las características de este nuevo entorno, surgió otro tipo de jugador en el mercado. «En nuestro caso, no contamos con flota propia. Las empresas de logística ofrecen sus servicios por medio de nuestra plataforma. Para eso deben registrarse y pasar un proceso de selección. Aplicamos ya este sistema en ocho países», explica Migliore, de Moova.

En esa línea se inscriben varias aplicaciones de multimovilidad, que en un comienzo eran proveedores de movilidad para individuos y luego extendieron ese servicio a la distribución de bienes. «La inversión en tecnología y automatización marcan las diferencias en esta actividad. Por ejemplo, con estos instrumentos se pueden disminuir la logística inversa o devoluciones y mejorar los controles en los almacenes», indica Belluomo. De acuerdo a datos de 2022, los compradores devuelven un promedio de US$ 642.600 millones en mercadería cada año. Por lo tanto, el costo promedio de estas devoluciones ronda el 59% del precio de venta original de un artículo. «En Argentina, las grandes compañías de este rubro ya incorporaron tecnología de punta porque se lo exigieron sus usuarios. Las intermedias trabajan en ese sentido, incluso comenzaron a especializarse, sobre todo, en las áreas de alimentos», agrega.

Transformarse implica un desembolso importante. Desarrollar una plataforma puede demandar una inversión de entre US$ 50.000 o US$ 100.000. «Sigue siendo un desafío. No se alcanzó la evolución total en el sector, pero tampoco se está muy lejos. A los jugadores más chicos les cuesta un poco más», precisa Rinaldi. En gran medida, la aparición de sistemas informáticos abiertos y gratuitos ayuda a salvar las diferencias.

«Nuestra firma apostó fuerte a la tecnología. Por eso contamos con una Gerencia de Innovación Tecnológica que se dedica a relevar, estudiar y valuar distintas herramientas. Dispone además de un laboratorio donde se analizan y exploran esa alternativas», especifica Castello, de Loginter. Entre sus adelantos, se destaca una plataforma única para el seguimiento en línea de un contenedor en cualquier parte del mundo. También se pueden programar sistemas de alerta para distintas eventualidades que pueda sufrir el container.

Tecnologías sinergizadas

La industria 4.0 ofrece muchas tecnologías sinergizadas, muchas de las cuales emplean ya la logística. Tal vez, la más utilizada es Internet de las Cosas para digitalizar la trazabilidad de bienes. En la intralogística de un centro de distribución se lo aplica para la preparación de pedidos y se logra tanto por medio de etiquetas como por sensores inteligentes o de lectura automatizados.

De ese modo mejoran la eficiencia de la logística en cadena. Obtienen así un control más preciso de la trazabilidad, de los sistemas de precios y de la implementación de mecanismos de automatización. Gracias a IoT se procesan en una hora la misma cantidad de paquetes que antes clasificaban durante todo un turno. «Por medio del RFID o identificación por radiofrecuencia (sistema de almacenamiento y recuperación de datos remotos) se puede ubicar un producto rotulado con una tarjeta o chip que está en una caja. Un arco lector interpreta las etiquetas de todos los productos empacados sin necesidad de abrirla», dice Castello.

Con el empleo de Big Data se puede predecir y anticipar a las necesidades del cliente. «Hasta el momento, hubo dos grandes hitos de nuestra empresa. El primero fue que todos nuestros transportistas contaran con un dispositivo como el celular. Después, fue resolver guardar toda la información con el fin de explotarla a la hora de tomar decisiones. La mayoría de nuestro software contiene alguna herramienta de IA o ML para aprender de nuestro pasado para construir nuestro futuro. En cuanto a los recorridos, ven las mejores rutas para llegar más rápido a un lugar determinado o para armar la secuencia de un transportista que lleva más de 70 envíos por día», precisa Rinaldi, de Andreani.

La inteligencia artificial es clave. En distribución se la aplica desde la forma más sencilla (machine learning) hasta la más compleja (aprendizaje cognitivo). Lógicamente, se alimenta de Big Data e IoT. También asociada con el ML, que reemplazó la planificación y programación, se estudian los datos acumulados. Gracias a esas conjunciones, su aplicación no tiene límites y va desde la preparación de pedidos (picking autónomos) hasta la predicción de tendencia de consumo o de stock.

Nuevas virtudes del VR

En la actualidad, los localizadores satelitales no solo mapean en tiempo real, sino que recaban además datos sobre la conducta del conductor, el consumo de combustible del vehículo y la temperatura del remolque, entre otras cosas. Como cuenta con marchine learning, esta información es transformada en perfeccionamiento constante de los procesos.

Así, el empleo de realidad aumentada soluciona operaciones a distancia o remotas por medio de la asistencia visual. «Un sistema de RA guía al operario, quien se moviliza con manos libres por el almacén hasta donde está la mercadería buscada. Enfoca con sus lentes el código de barra para confirmar el pedido y dar de baja esos productos del inventario», ilustra Castello, de Loginter.

En cuanto a los vehículos, la IA estudia la autonomía de toda su gestión apoyada en Big Data. «Ya incluimos en nuestra flota camiones y motos eléctricas en las operaciones en Colombia y México», finaliza Migliore.

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