Las comidas del 25 de mayo de 1810

Pastelitos-y-mate

Echamos luz sobre algunas comidas del 1810 que hoy consumimos distinto. O no consumimos, directamente. Lo de la carne, te va a sorprender.

Dentro de todo lo que hay para desmitificar, desmitifiquemos algunas cosas de la historia patria. Como, por ejemplo, lo que se comía en 1810 (¡por algún lado había que empezar!). Acá, las más populares, que están cantadas. Pero no se comían como creemos. O como las comemos hoy.

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El locro era el plato más típico. Pero su preparación variaba de acuerdo al lugar en donde se lo preparase. Dado que se comía en todo el territorio, y se utilizaba lo que la tierra diera. En Buenos Aires, era muy común que se vendiera en la Recova. Edificio que estaba situado sobre lo que hoy es la calle Defensa en la Plaza de Mayo.

Contrario a lo que cree, circa 1810, las empanadas no se preparaban usualmente en las casas. Eran comida de vendedor ambulante. Que traían mujeres de las afueras, en canastos. Así que lo más probable, es que se comieran a temperatura ambiente.

El postre más popular, sobre todo entre los chicos era la mazamorra (maíz blanco, azúcar y leche). La vendía el mazamorrero. Hombre de a caballo, que la traía en grandes tarros. O sea, era un poco más líquida que la que preparamos hoy en día.

Te imaginarás que hacia el año 1810, las vacas sobraban. Se reproducían más rápido que la gente. Con lo que lo que no se comía, se lo dejaba para los perros. O las ratas. Cualquiera podía carnear un animal en plena ciudad.

Aunque el vino ya se producía desde mucho antes, porque lo habían traído los colonos, no era tan frecuente beberlo. Acompañaba los almuerzos, en su variedad Carlón. La cepa autóctona argentina, que llegó a subsistir hasta mediados del siglo 20 (todavía recuerdo algún comercial de vino Carlón). En las fiestas de noche, se tomaba chocolate caliente o mate. Con tortas fritas.

 

 

 


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