Garbarino en crisis, debe sueldos y avanza con más cierre de grandes locales

Fachada de tienda garbarino

El Grupo Garbarino que fue comprado hace menos de un año por Carlos Rosales, protesorero del Club San Lorenzo, sigue en venta. Sólo  pagó el sueldo completo a los 180 trabajadores que responden al Sindicato de Camioneros. El resto cobra en cuatro cuotas y le deben parte de marzo y abril completo y están sin obra social.

Mientras avanzan las negociaciones para la venta del Grupo Garbarino, los cierres de locales no se detienen. A los casi 30 locales que bajaron las cortinas en los últimos meses se suman los recientes cierres de cuatro locales en Rosario y otro en Río Gallegos en Santa Cruz. Mientras tanto, tienen expectativas de que el Hot Sale los ayude a saldar deudas.

El Grupo Garbarino fue adquirido hace menos de un año por el empresario Carlos Rosales, protesorero del Club San Lorenzo y presidente de la aseguradora Grupo Prof está buscando un socio o comprador. La operación incluyó Garbarino, Compumundo, Garbarino Viajes, las fábricas y la financiera.


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Cuando se hicieron cargo de la compañía había 4500 empleados, hoy rozan los 4.000. En las últimas horas, cerraron cuatro locales ubicados en los shoppings Alto Rosario, Portal Rosario, en el Hiper Libertad de bulevar Oroño y Circunvalación y en Córdoba al 1200. Suman un total de 56 empleados distribuidos en esas sucursales.

Desde Garbarino señalaron a BAE Negocios: “La idea es no volver abrir esos locales de Rosario porque son muy grandes. Garbarino necesita reconvertirse, cambiaron los hábitos de consumo, no podemos tener locales de 1000 metros con 30 vendedores para que sean usados como punto de retiro de mercadería. La gente prefiere comprar online”.

La empresa definió su nuevo modelo de negocios: “Si miramos a la mejor empresa Mercado Libre, vemos que no tiene sucursales y nadie se las reclama. Tenemos que imitar a quienes le va bien. Vamos al modelo de negocio de la empresa más exitosa del país, queremos ser fuerte en ecommerce y tener puntos de pick up para que la gente retire las compras. En Rosario podríamos abrir más adelante locales más chicos, por ahora no. Necesitamos una reconversión, quiero incorporar desarrolladores, ingenieros en sistemas y programadores, voy a tomar mucho personal, hay que reconvertir la empresa para que este a la altura de poder satisfacer la demanda que viene a través el ecommerce o de la aplicación”.

Sólo Moyano logró que sus afiliados cobren

En el medio de este proceso, la compañía decidió suspender alrededor de 1.000 empleados a los que aún les adeuda el 50% del sueldo de marzo. Al resto de los trabajadores les pagan los sueldos en cuatro cuotas, les deben una cuota de marzo y aún no recibieron ni una cuota por el mes de abril. Los empleados reclaman en la puerta de sucursales en distintos puntos del país, tanto Rosario, Córdoba, Belgrano, Merlo, entre otros puntos. El sector de logística y distribución que responde al sindicato de Camioneros comandado por Hugo Moyano fue el único que logró que sus 180 trabajadores cobren el sueldo completo, gracias a la intervención del sindicato y una denuncia en el ministerio de Trabajo. El resto de los trabajadores, los que responden al Sindicato de Comercio no sólo tienen una deuda de sueldos, no les realizaron los aportes patronales, no tienen obra social y les adeudan parte del bono de fin de año.

En el 2015, Garbarino supo tener 7000 trabajadores, en 2019 apenas quedaron 4.500 y ahora rondan en los 4.000. Delegados del sector logística cuentan que en el Hot Sale del 2015 despachaban 240 camiones y que este año, hasta ahora en el primer día llevan despachados 37.

Con un contexto complicado, Garbarino sigue en busca de un socio o comprador. Desde el círculo cercano al empresario Rosales aseguran que si bien se acercaron dos fondos, entre ellos Inverlat, avanzan con la propuesta de Facundo Prado, el presidente de la operadora de Televisión por cable e internet Supercanal Arlink y CEO de Cetrocard.

Garbarino promete pagar sueldos con el Hot Sale

La espera de un “salvador” se hace larga, mientras bajan las persianas de sucursales de Rosario, Junín, Venado Tuerto, San Francisco, Río Cuarto, Puerto Madryn y hasta el local de la calle Florida en el microcentro porteño. En Neuquén  y Córdoba Capital también preocupa la situación.

Sobre el pago de los sueldos adeudados desde las oficinas del Grupo Garbarino señalaron a BAE Negocios: “Nos está yendo muy bien con el Hot Sale, esperamos poder saldar los sueldos pronto. Es un alivio, si las ventas siguen bien, quizás podamos saldar los sueldos en dos cuotas”.


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